TEATRO

‘Lo que el viento se llevó’: la leyenda continúa con un musical en Londres

La nueva versión musical de la legendaria película Lo que el viento se llevó (1939) se estrenó el sábado en Londres, donde el apuesto Rhett Butler

Foto: ‘Lo que el viento se llevó’: la leyenda continúa con un musical en Londres
‘Lo que el viento se llevó’: la leyenda continúa con un musical en Londres
Autor
Tags
    Tiempo de lectura4 min

    La nueva versión musical de la legendaria película Lo que el viento se llevó (1939) se estrenó el sábado en Londres, donde el apuesto Rhett Butler y la caprichosa Scarlett O'Hara volvieron a representar su inolvidable historia de amor. El New London Theater, en pleno corazón del West End londinense, acogió una adaptación de tres horas y media (más o menos la misma duración que el mítico filme) de enorme intensidad dramática y aderezada, sobre todo, de pasión, muchísima pasión.

    Muy aplaudido por el público que abarrotó el teatro, el musical se escenificó 69 años después de que llegara a la gran pantalla Gone with the wind, título original de la cinta, basada en la novela homónima de la escritora estadounidense Margaret Mitchell.

    Mitchell trazó en su obra un retrato romántico de la vida en el sur de Estados Unidos durante la Guerra Civil Americana (1861-1865), que le valió en 1937 el prestigioso Premio Pulitzer de periodismo. Además, el texto se convirtió en una de las novelas más populares de la historia (unos treinta millones de ejemplares vendidos hasta la fecha), pero el filme, ganador de ocho Oscar de la Academia de Hollywood, superó con creces la popularidad del libro.

    Como es bien sabido, la película -la más taquillera de todos los tiempos- contó con el gran galán Clark Gable en el papel del mujeriego Rhett Butler, mientras que una fabulosa Vivien Leigh encarnó a la antojadiza, bella y acomodada Scarlett O'Hara. En el musical, dos actores jóvenes y poco conocidos, el escocés Darius Danesh, de 27 años, y la estadounidense Jill Paice, de 28, han tomado el relevo de Gable y Leigh, todo un reto para sus carreras.

    El desafío "intimida mucho, pero también resulta emocionante", reconoció hace poco Jill Paice, al declararse "obsesionada" con Lo que el viento se llevó desde que vio la película por primera vez. La dirección de la obra corre a cargo del británico Trevor Nunn, quien ya montó en 1981 en el mismo teatro otro clásico, el musical Cats. Además, la función, que ya se escenificó como espectáculo musical en los años setenta (Tokio y Londres) del pasado siglo y ahora permanecerá en cartel hasta el próximo 27 de septiembre, respeta la trama y personajes originales de Mitchell.

    Fiel a ese esquema, el musical de Nunn recrea en la Atlanta de los años sesenta del siglo XIX la vida de O'Hara, una joven sureña cuya ociosa vida en Tara, la plantación de su acaudalado padre, se rompe repentinamente por la guerra y queda marcada por su turbulenta relación amorosa con el criticado pero irresistible Rhett Butler.

    Sobre un escenario transformado en una Tara muy bien ambientada donde desfilan una treintena de actores con atuendos de época, Darius Danesh y Jill Paice se revelan como sucesores muy dignos de Clarke Gable y Vivien Leigh, respectivamente. Impolutamente trajeado y engominado, Danesh luce un bigote recortado muy al estilo de Gable e interpreta con brillantez el carácter altivo y chulesco de su personaje.

    Paice, por su parte, roza la perfección como una Scarlett tan bella como tempestuosa y juguetona en los asuntos del corazón. Pese a la larga duración de la obra, amenizada por más de veinte canciones, el aburrimiento no tiene cabida en el auditorio: besos apasionados se mezclan con tragedias personales, el estruendo de los cañones de guerra que escupen fuego y algún golpe de buen humor. "Nadie te amará más que yo", le espeta en una ocasión Butler a O'Hara, de quien se enamora pese a que ella suspira por otro hombre, el noble sureño Ashley Wilkes, aunque se casa con el primero por dinero.

    Al final, como sucede en la película, Rhett consigue el amor de de su esposa, pero ya no es feliz y abandona a una aturdida Scarlett que le pregunta dónde irá y qué va a ser de ella sin su compañía. Es entonces cuando Butler, que tiene las maletas hechas, le responde con una de las frases más famosas de la historia de Hollywood: "Francamente, querida, me importa un bledo".

    Cultura
    Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
    0 comentarios
    Por FechaMejor Valorados
    Mostrar más comentarios