Además de la Mingus Bing Band, Dave Holland también pasó por el Jazzaldia.
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Además de la Mingus Bing Band, Dave Holland también pasó por el Jazzaldia.

El Festival de Jazz de San Sebastián le debe mucho a Charles Mingus y por ello le rindió tributo en una noche de big band, en

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Además de la Mingus Bing Band, Dave Holland también pasó por el Jazzaldia.

El Festival de Jazz de San Sebastián le debe mucho a Charles Mingus y por ello le rindió tributo en una noche de big band, en la que el público donostiarra se descubrió ante el grupo que guarda el legado del gran bajista y ante Dave Holland, un enorme músico que aún no había pasado por el Jazzaldia. Fue una velada en la plaza de la Trinidad para disfrutar de jazz con mayúsculas de la mano de dos extraordinarias bandas, la creada por Holland hace cinco años y la que fundó la esposa de Mingus, Sue, en 1991, todo ello después de que Kenny Barron y Mulgrew Miller rememoraran en el Kursaal su dúo de pianos de hace una década.

Mingus supuso un punto de inflexión para el Festival con sus inolvidables conciertos de 1974 y 1977, dos actuaciones que "lo cambiaron todo" y permanecerán en la memoria del Jazzaldia como parte de "su mejor patrimonio", según aseguró su director, Miguel Martín. "Queremos que esté con nosotros para siempre", dijo Martín antes de que Sue Mingus descubriera una placa -"Charles Mingus, in memorian"- que, como homenaje permanente al contrabajista y compositor estadounidense, se ha colocado en uno de los muros de la plaza de la Trinidad.

Mingus Big Band

Tras las palabras de agradecimiento de la viuda del artista, la Mingus Big Band comenzó su actuación con un conocido tema de aire hispano del disco Tijuana Moods y con un despliegue de energía que mantuvo el resto de la noche. La banda que revive los famosos temas de Mingus está compuesta por jóvenes músicos, que dieron muestras de gran calidad y de que conservan con solidez la herencia musical del contrabajista desaparecido en 1979.

Hubo momentos especialmente bellos, como fue la interpretación de 'Goodbye Pork Pie Hat', el precioso tema que Mingus dedicó al mítico saxofonista Lester Young. Antes, Dave Holland y su big band regalaron 80 minutos de jazz vigoroso, pleno de matices, en los que justificó por qué ocupa un lugar preferente en el jazz de las últimas cuatro décadas, durante las cuales ha tocado con las más destacadas figuras, incluido el genial Miles Davis.

La banda del contrabajista británico, que también recordó a Mingus con 'Blues for CM', funcionó con precisión y cada uno de sus miembros tuvo la oportunidad de lucir su buen hacer con espléndidos solos de composiciones, en su mayoría, pertenecientes a los discos What goes around y Overtime.

En el Kursaal, Kenny Barron y Mulgrew Miller ofrecieron un denso e interesante concierto, brillante en algunos momentos, para ser escuchado con los cinco sentidos, dada la incesante cascada de notas y progresiones armónicas de los dos solistas. Dos grandes maestros que no lograron llenar el auditorio y que, tras nueve temas, dos de ellos en solitario, regalaron un bis, que comenzó tras haberse producido un considerable número de deserciones en la sala.

Con esta actuación, Barron cerró su participación en el Jazzaldia 2005, en el que ha actuado también con una formación de trío, ayer en el museo Chillida Leku, y con un cuarteto, el día 24 en la plaza de la Trinidad. La sexta y última jornada del Festival recibirá a Bebo Valdés y Gilberto Gil en la plaza de la Parte Vieja y a un ya casi fijo Van Morrison, que sigue agotando entradas y protagonizará dos sesiones consecutivas en el Kursaal.

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