'Periodismo 3.0: El Confidencial, un caso de éxito'

“El Confidencial publica temas que en otros medios no sería posible”

El periodismo de investigación y las columnas de opinión han centrado la última jornada del curso de verano organizado por El Confidencial y la UNIA

Foto: José María Olmo, periodista de investigación de El Confidencial. (Carmen Castellón)
José María Olmo, periodista de investigación de El Confidencial. (Carmen Castellón)

Este miércoles concluyó el curso de verano 'Periodismo 3.0: El Confidencial, un caso de éxito', organizado conjuntamente con la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). El encuentro, que ha durado tres días, centró su última jornada en el periodismo de investigación y la opinión.

La ronda de intervenciones arrancó con José María Olmo, periodista de investigación de El Confidencial. “Desde el principio, el periódico ha hecho de las exclusivas su prioridad”, explicó. “En el periódico hay una orientación hacia el ‘scoop’, todos tenemos que enfocarnos hacia el periodismo de investigación. Eso te posiciona como un diario de referencia en estos temas”.

Olmo, que ha trabajado para varios medios a lo largo de su carrera, quiso poner en valor la libertad con la que trabaja en El Confidencial, algo que le ha permitido publicar cosas “que en otros medios no habría podido publicar”. Aun así, ha lamentado que a día de hoy muchas veces no se disponga del suficiente tiempo para investigar algunas informaciones: “Prima la inmediatez”.

“El Confidencial publica temas que en otros medios no sería posible”

Al publicar temas de tanto alcance, Olmo está acostumbrado a recibir todo tipo de comentarios a sus informaciones, algo que con las redes sociales se ha multiplicado. “Trabajamos en un entorno muy abierto. Cualquiera puede enviarte un comentario y, si quiere, montarte una campaña de descrédito en Twitter”. Respecto a los recientes ataques a Jordi Évole o el boicot a ‘El Periódico de Catalunya’, Olmo cree que la mejor respuesta es seguir trabajando.

El periodista también aprovechó su intervención para poner luz sobre el tópico de que el periodismo de investigación es periodismo de filtraciones. “No siempre es así. Casi todo lo que publicamos es fruto de nuestro trabajo, nadie nos envía nada”. En este punto, Olmo aconsejó a los estudiantes presentes que fueran muy pacientes y perseverantes: “Un nuevo caso Watergate no llega de un día para otro”.

José María Olmo, periodista de investigación de El Confidencial. (Carmen Castellón)
José María Olmo, periodista de investigación de El Confidencial. (Carmen Castellón)

En el turno de preguntas, un asistente quiso saber cómo se gestionaban los ‘off the record’ a la hora de trabajar temas de investigación. Olmo explicó que hay diferentes tipos y que lo deseable es contrastar la información con varias fuentes, algo que no siempre es posible: “Muchas veces la información es muy sensible”.

Escribir para incomodar (y que te lea tu mamá)

El bloque de opinión del curso de verano fue inaugurado por José Antonio Zarzalejos, firma habitual de El Confidencial. El veterano periodista comenzó su charla haciendo un breve repaso por su trayectoria profesional. “Ahora, en cierto modo, me he reinventado”.

Zarzalejos, que valora muy positivamente su experiencia en el diario, recordó la que probablemente sea una de las noticias más importantes que ha dado en su carrera: la abdicación del Rey. Un tiempo antes, el periodista había publicado que Juan Carlos I barajaba esa opción. “Nos cayó la del pulpo, dijeron que nos lo habíamos inventado”, recordó.

“El Confidencial es impertinente, publica lo que otros no publican”. Para el columnista, el éxito del diario estriba en su “espíritu alternativo” y una “cierta insolencia” frente a los poderes convencionales, amén de una apuesta clara por la opinión.

José Antonio Zarzalejos, columnista de El Confidencial. (Carmen Castellón)
José Antonio Zarzalejos, columnista de El Confidencial. (Carmen Castellón)

“Entre las noticias más leídas de El Confidencial siempre suele haber una columna de opinión”, explicó. “Esto se lo cuentas a otros medios y les sorprende muchísimo”. Aunque prácticamente todo el sector cuenta con una sección de opinión, Zarzalejos cree que la diferencia pasa por saber si apuestan por este género como lo hace El Confidencial. “Es importante que haya una simbiosis entre el columnista y el medio para publicar según qué opiniones”.

Dicho esto, Zarzalejos esbozó ante la joven audiencia algunas claves para escribir una buena columna de opinión. “No escribáis de temas muy trillados ni tampoco sobre aquellos que no conozcáis a fondo”. A su juicio, abundar en lo obvio puede resultar reiterativo. “Y no os va a leer ni vuestra mamá”.

A renglón seguido, recomendó a los futuros periodistas que ampliasen el foco en sus textos. “Tejed una red con asuntos relacionados. El hecho en sí mismo no os vale, hay que hacer un diagnóstico completo: explicar el presente y proyectar el futuro”.

Una vez que se tengan claras las ideas, la redacción debe ser rítmica. Usar verbos y adjetivos que sean “anzuelos“ para el lector. “Es importante cómo se empieza el artículo y mucho más cómo se termina”, aseguró. En la misma línea, subrayó la importancia de un buen titular: “Es de las cosas más difíciles que hay”.

Al escribir columnas de opinión, puede ocurrir que los lectores se muestren desconcertados si el autor en cuestión ‘se sale’ de su línea habitual. “No hay que regalarles los oídos a los lectores, hay que contarles la verdad”, explicó. “A veces hay que escribir contra los lectores”. En este punto, recordó el atentado del 11-M y la teoría de la conspiración con la que le tocó lidiar cuando estuvo al frente de ‘ABC’.

A modo de conclusión, Zarzalejos compartió con los presentes dos consejos que le dio un antiguo jefe y para él han sido fundamentales: “Ten tu ignorancia bien estructurada y conoce a quien sabe para preguntarle”. Además, el periodista les recomendó ser humildes en el ejercicio de su profesión.

Sobre opinión y redes sociales

El último ponente de la jornada fue Juan Soto Ivars, otra de las firmas habituales en El Confidencial. Al igual que Zarzalejos, Soto Ivars recordó la cascada de comentarios que le llegan cada vez que publica una columna. “El mundo está regido por la tiranía de la opinión ajena”.

Soto Ivars, que comenzó como columnista en las redes sociales, admitió que su forma de escribir ha variado mucho desde sus primeros textos hasta hoy. “Al principio sentaba cátedra, mis artículos estaban llenos de 'debes' y de certezas”. Ahora, sus textos están llenos de dudas. “Un articulista de opinión tiene que ir a ver las razones por las que una persona que no piensa como él hace lo que hace”.

Juan Soto Ivars, columnista de El Confidencial. (Carmen Castellón)
Juan Soto Ivars, columnista de El Confidencial. (Carmen Castellón)

Al igual que Zarzalejos, el joven columnista cree que hay que incomodar a los lectores, “poner en duda sus ideas”. Soto Ivars recordó que cuando al principio los lectores le decían que pensaban como él, se sentía alabado. Hoy, eso ya no le parece un elogio. “Es lo que llamo la dictadura del fuego amigo”.

En ese punto, recordó su reciente columna sobre Inés Arrimadas y la usuaria de Facebook que le deseó una violación grupal. “Podría haber escrito directamente: bien por Arrimadas. Pero algo sé de las redes sociales y sabía el castigo que iba a recibir la autora del comentario”.

Para Soto Ivars, la dirigente de Ciudadanos había “destruido” la vida de la usuaria al publicar su nombre. “La tiranía de la opinión ajena dictaminó la humillación y la pérdida de su trabajo. Es una cadena perpetua, cuando busquen su nombre en Google, aparecerá esto”.

La columna, publicada hace apenas unos días, generó todo tipo de comentarios. “Hay que distinguir los ataques y las críticas. No todo es lo mismo”, advirtió. “La cosa es que en una ensalada de hostias puede que alguien te diga algo sensato y sea difícil encontrarlo”.

En un momento dado de su intervención, el periodista preguntó a los asistentes si se habían planteado qué es su opinión. “No es solo la ideología, la opinión es una mezcla casi sensorial de la mirada, el oído y el tacto (no físico)”, reflexionó. Frente a quienes consideran un pecado cambiar de opinión, Soto Ivars cree que no hay nada de malo en ello siempre y cuando se argumente: “La duda es la última trinchera y hay que cuidarla bien”.

No es un adiós, es un hasta luego

Después de tres días de charlas con diferentes profesionales de El Confidencial y académicos, el director del encuentro, Agustín Rivera, dio por concluido el curso de verano al tiempo que manifestó su satisfacción por la gran acogida del mismo.

Agustín Rivera, director del curso de verano y redactor de El Confidencial. (Carmen Castellón)
Agustín Rivera, director del curso de verano y redactor de El Confidencial. (Carmen Castellón)

Todos los asistentes recibieron un diploma de asistencia que fue entregado por Belén Bahía, subdirectora del Campus Tecnológico de la UNIA.

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