el empresario asegura que no era rentable

RTVE pacta la salida de Arturo y lanza una licitación de 20 millones por sus comedores

RTVE y el Grupo Arturo Cantoblanco estaban condenados a separarse semanas antes de la intoxicación de la semana pasada en Prado del Rey.

Foto: Arturo Fernández, presidente del Grupo Arturo Cantoblanco (EFE)
Arturo Fernández, presidente del Grupo Arturo Cantoblanco (EFE)

Los caminos de RTVE y el Grupo Arturo Cantoblanco estaban condenados a separarse semanas antes de que se produjera la intoxicación que llevó al hospital a 16 trabajadores de Prado del Rey la semana pasada. De hecho, la Corporación lanzaba el 29 de julio una megalicitación por importe superior a 20 millones de euros para contratar una empresa que se hiciera cargo de sus comedores de Madrid y Barcelona. Un concurso que, sorprendentemente, veía la luz cuando a la empresa de Arturo Fernández aún tenía contrato en vigor para gestionar la restauración de la casa.

Según explican fuentes internas de la compañía, las partes pactaron una salida hace semanas, al plantear la concesionaria una revisión al alza de la retribución para que la operativa fuera rentable. El propio Arturo Fernández da su versión en conversación con este diario. “RTVE ha bajado en un 50% la subvención del menú y muchos trabajadores han dejado de comer en los restaurantes. Así es inviable el servicio, no se puede sostener. Llevo perdidos 300.000 euros en lo que va de año e iba camino de dejarme 500.000 en todo el ejercicio. Les expliqué que nos teníamos que ir, lo entendieron y llegamos a un acuerdo. Por eso la licitación está ya en marcha”, subraya.

En este sentido, la salida de la firma de hostelería de uno de sus feudos emblemáticos –llevaba más de una década en la televisión y radio públicas– enlazaría tanto con los problemas económicos que atraviesa la empresa del vicepresidente de CEOE –desde el pasado mes de junio en preconcurso de acreedores– como con lo ajustado de las licitaciones que viene planteando RTVE, también inmersa en serias dificultades presupuestarias. De hecho, la sociedad también bordea la quiebra técnica y está en manos del Gobierno y los posibles cambios en su modelo de financiación.

“Yo no sé quién puede llevar a cabo la gestión con precios tan ajustados –explica Fernández–. En todo caso, quiero dejar claro que yo tengo 1.500 trabajadores y no he dejado a nadie en la calle durante toda la reorganización del grupo. Al final del proceso, puede que apenas 50 empleados salgan de la compañía, con sus correspondientes liquidaciones. Eso sí, hasta donde llegue el dinero: el resto tendrá que asumirlo el Fogasa”. Según exponía esta misma semana CCOO, la situación de la compañía viene afectando desde hace meses a los trabajadores del grupo que atienden los comedores de RTVE, que han sufrido importantes retrasos en el pago de sus nóminas.

“Ahora mismo están todos al corriente. Está claro que no puedo pagar el día 30, pero se han abonado las nóminas en los primeros días del mes”, se defiende el también presidente de los empresarios madrileños. Como explican fuentes internas de la casa, en algunos casos se trata de trabajadores con larga trayectoria en la Corporación, ya que una de las condiciones que impone la televisión pública a la subcontrata de turno es que incorpore a la decena de profesionales históricos que trabajan en los comedores de la casa. La situación de incertidumbre general, en cualquier caso, tampoco parecía sostenible para los gestores de RTVE. De ahí la nueva licitación.

Menos dinero en liza

En términos globales, los montantes no parecen pequeños. No en vano, el concurso alcanza un total de 20,02 millones de euros con impuestos, divididos en dos lotes, véase Madrid y Sant Cugat (Barcelona). El importe conjunto, en cualquier caso, es inferior al que estaba dispuesta a abonar la empresa pública a mediados de 2013, en la última puja que ganó el Grupo Arturo Cantoblanco. Como publicó El Confidencial, los pliegos disparaban entonces la cuantía hasta los 21,5 millones de euros. En este sentido, fuentes de la casa hacen notar que el nuevo planteamiento no incluye los Estudios Buñuel, actualmente a la venta. Las propuestas se conocerán el próximo 1 de septiembre.

Pese al impasse, la mayor parte de los implicados prefieren dejar al margen la cuestión de la intoxicación, en apariencia provocada por un atún en mal estado. Fuentes internas de RTVE descartan de plano que la precariedad económica en la que se mueve el servicio pudiera influir en la calidad del producto y prefieren hablar de una situación accidental. No en vano, los afectados fueron dados de alta casi en el acto. Fernández lo tiene claro: “Hemos hecho ya la trazabilidad del bonito y ha sido algo leve, que le puede pasar a cualquiera. Se resolvió con Urbason”. Fuentes sindicales, no obstante, pedían ayer una mayor reflexión: “Se está promoviendo un ahorro excesivo. No se puede jugar con el comedor”. El debate, al menos, debería estar abierto.

Comunicación
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios