rechazaba en septiembre la abdicación

La prensa de derechas: de "vertebrador" a cabeza visible de una monarquía "caduca"

Los medios de derechas salían hace nueves meses en tromba contra una renuncia del soberano. Todos aplaudían ayer el relevo más o menos abiertamente.

Foto: Un ejemplar de la edición especial de 64 páginas de El Mundo, junto a otra de El País. (EFE)
Un ejemplar de la edición especial de 64 páginas de El Mundo, junto a otra de El País. (EFE)

Corría el 20 de septiembre de 2013 y el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, anunciaba que don Juan Carlos tendría que volver a ser operado –por quinta vez en dos años- por culpa de una infección en la zona de la prótesis que le fue implantada en la cadera izquierda. El largo periodo de convalecencia abría el debate sobre las bondades de una abdicación del monarca, largamente lastrado por problemas de salud y –al tiempo- por los escándalos relacionados con su familia. Los medios de comunicación del centro-derecha salían entonces en tromba contra una renuncia del soberano. Apenas nueve meses después, con su marcha sobre la mesa, todos aplaudían el relevo más o menos abiertamente.

No hay ninguna razón para que el Rey abdique”, titulaba en un comentado editorial el diario El Mundo, aún bajo la batuta de Pedro J. Ramírez. “Al margen de que sea una decisión personal, las ventajas de que don Juan Carlos siga en la Jefatura del Estado en este momento son mucho mayores que los riesgos”, advertía sin ambages. “Es evidente que don Juan Carlos no podrá hacer frente a algunas obligaciones oficiales que son públicas, como presidir los actos de la Fiesta Nacional del 12 de octubre o asistir a la Cumbre Iberoamericana. Pero nada la impide firmar decretos, despachar con el presidente o recibir en audiencia”, remachaba con convicción.

Ayer en su edición vespertina, sin embargo, el mensaje había cambiado. Y es que no solo se ponderaba la figura de Felipe VI como “el mejor recambio para una Monarquía desgastada”, sino que el diario se ponía al frente de la tesis del cambio. “Desde este periódico hemos defendido en los últimos meses la conveniencia del relevo porque Don Felipe –junto con la Reina- representa lo mejor de la Corona en estos momentos”, zanjaba el diario de Casimiro García-Abadillo. Todo tras recordar que la institución está desprestigiada y asegurar que la mayoría de los jóvenes la consideran “como algo caduco y desconectado de un mundo en el que la meritocracia es la forma de alcanzar altos niveles de responsabilidad”.

Un papel integrador

El diario ABC, periódico monárquico por excelencia, también abordaba el 21 de septiembre una eventual abdicación del Rey, a quien otorgaba una importancia básica en el futuro del país, en plena deriva secesionista en Cataluña. Para la renuncia, por supuesto, no había razones. “Esta es una ocasión fallida para abonar la teoría de la abdicación de don Juan Carlos, quién aún tiene que cumplir un importante papel vertebrador e integrador en la vida constitucional de España (…) Su servicio a España sigue siendo hoy necesario, como depositario de la tradición dinástica y encarnación viva de un proyecto de cohesión para la Nación española”, exponía el rotativo en un editorial titulado Un permanente servicio a España.

Ediciones vespertinas tras la abdicacion del Rey. (Gtres)
Ediciones vespertinas tras la abdicacion del Rey. (Gtres)

La reflexión era ayer más matizada. “El Rey ha dado cuerpo de esta manera, tras una larga reflexión, a su comprensión del papel que ahora la corresponde a la Monarquía española”, subrayaba el diario, introduciendo con habilidad los problemas que afrontaba la institución, en oposición a sus últimos logros. “Abdica cuando su imagen ya no es la de un Monarca quebrado por la salud, ni vencido por los acontecimientos, sino la de un Rey que, atento a los designios del tiempo que está viviendo la Nación, a la existencia de una opinión pública más exigente y al peso de los errores cometidos en el pasado, cede el testigo de una Corona revitalizada, con problemas, sin duda, como la incertidumbre sobre la imputación de la Infanta Doña Cristina”.

Finalmente, el periódico La Razón se mostraba categórico cuando los problemas de salud de don Juan Carlos invitaban ya a la reflexión. En un editorial titulado Vuelta al taller, dejaba claro que su postración médica de ningún modo alteraba sus funciones constitucionales como Jefe del Estado. “Están fuera de lugar las especulaciones sobre una hipotética abdicación, pues ni hay razones objetivas que la sustenten ni es oportuna por pura cuestión de respeto, salvo para aquellos que buscan cualquier excusa para erosionar el prestigio de la institución monárquica”, exponía el rotativo del Grupo Planeta. Ayer, solo loas, si bien no evitaban mencionarse las “cicatrices” y “disfunciones” que la monarquía había vivido en las últimas fechas. Eso sí, fruto de la crisis económica. Ni rastro de otras dolencias.

En todo caso y tras los necesarios virajes, todos hacían bueno el dicho y coincidían en las virtudes del rey puesto. "Es una persona muy bien formada e informada, leal y profesional, que como se vio por ejemplo en la defensa de la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2020, tiene altura ya de jefe de Estado. Por eso creemos que es la mejor garantía de que la Monarquía puede recuperar el nivel de prestigio que tuvo durante muchos años", incidía El Mundo. Esta por ver si la tesis, hoy tan generalizada, aguanta el paso del tiempo. O de los editorialistas y directores de turno.

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