Unidad Editorial lanza una revolución salarial a la baja para evitar un nuevo ERE
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plantea bajadas del 10% con indemnización

Unidad Editorial lanza una revolución salarial a la baja para evitar un nuevo ERE

Unidad Editorial ha planteado a los representantes sindicales una rebaja salarial del 10% para toda la plantilla del grupo, con una fórmula compensatoria.

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Antonio Fernández-Galiano, presidente ejecutivo de Unidad Editorial (Foto: E. Villarino)

Unidad Editorial ha puesto sobre la mesa toda una revolución salarial a la baja para garantizar la viabilidad de la compañía y evitar un nuevo expediente de regulación de empleo (ERE). Según explican a El Confidencial fuentes conocedoras de la propuesta, la compañía ha planteado a los representantes sindicales una rebaja salarial del 10% para toda la plantilla del grupo, con una fórmula compensatoria. “La idea es calcular y abonar una indemnización por despido por esa parte de la retribución que se pierde, con un límite de 30 días por año con un límite de dos anualidades”, explican estas fuentes en referencia a la medida más novedosa.

En todo caso, no es el frente más ambicioso de una hoja de ruta que pasa por la negociación de un convenio colectivo único para todo el grupo, en línea con la simplificación societaria que ya ha acometido la firma y con dos líneas maestras básicas. En primer lugar, el establecimiento de nuevas categorías por grupos profesionales para las nuevas incorporaciones a las cabeceras de la empresa. La idea de la editora de El Mundo es que esa nueva estructura se adapte a la situación del mercado, con la convicción de que los trabajadores de la casa tienen salarios entre un 20% y un 30% superiores al sector.

En segundo término, se buscará crear una estructura retributiva que contemple una parte flexible en los salarios, ligada a la consecución de objetivos y un determinado nivel de ebitda. La negociación entre la empresa y los sindicatos se hacía imprescindible después de que el 31 de diciembre pasado caducara el acuerdo de reducción salarial –con diferentes descensos en función del nivel de retribución– pactado para 2013, que garantizaba la estabilidad en el empleo hasta el 31 de marzo de este año. La propuesta trasladada por la empresa es sólo un primer paso y, como es lógico, debenegociarse con el Comité de Empresa.

Un cambio radical

Es más, según explican estas fuentes, las medidas expuestas ayer a los sindicatos constituyen sólo el primer hito de un planteamiento de calado que tiene también objetivos a medio y largo plazo. No en vano, existe la convicción en la compañía de que esta sólo es viable si se produce un cambio radical en el modelo de relaciones laborales para adaptarlas a las nuevas condiciones del mercado. Todo en redacciones especialmente castigadas en plena crisis. Sin ir más lejos, el diario El Mundo, buque insignia del grupo, afrontaba el pasado mes de septiembre un ERE que supuso la salida de más de 100 personas del rotativo, entre ellos algunos nombres ilustres.

Fotografías de archivo de Pedro J. Ramírez (d) y Casimiro García Abadillo. (EFE)Una nueva salida de trabajadores en el diario, además de complicar sobremanera el ya convulso relevo de Pedro J. Ramírez por Casimiro García-Abadillo, tampoco facilitaría el día a día en el periódico. Preguntado por nuevos ajustes, el presidente ejecutivo, Antonio Fernández-Galiano, aseguraba en una entrevista con El Confidencial, el pasado mes de diciembre, que el ajuste estaba hecho en gran medida. “Quedan flecos y serán flecos que resolveremos a partir del 31 de marzo. Claro que esta compañía no sólo ha hecho un esfuerzo tremendo en materia de personal. Venimos de una fusión y llevamos recortados en costes de funcionamiento y de estructura unos 200 millones de euros desde 2009”, aseguraba.

Por su parte, el consejero delegado de RCS Mediagroup, Pietro Scott Jovane, evitaba referirse a nuevos recortes salariales en una entrevista publicada por El País tras la salida de Ramírez. Ante la pregunta concreta, el capo de los dueños de Unidad Editorial aseguraba, sin dar más precisiones, que “la transición no ha terminado y hasta que no acabe, todo el mundo tiene que transformarse y, si no te transformas, si no abrazas el mundo digital ni te preparas para ello desde el punto de vista técnico e intelectual, va a ser difícil”. En este sentido, remataba: “No puedo decir lo que sucederá en dos años, ni siquiera lo que pasará en un año en términos de recuperación económica. Si hay recuperación, será más fácil”.

Unidad Editorialcerró antes de final de añouna ampliación de capital por importe de 125 millones de euros para compensar pérdidasy restablecer su equilibrio patrimonial. Todo tras registrar un agujero de 470,1 millones de euros en 2012, después de que la matriz llevara a cabo untest de deterioro en su filial española por valor de 402,9 millones de euros. Era el segundo año de pasión. La compañía ya tuvo que afrontar en 2011 números rojos por valor de 330,8 millones al ajustar RCS el fondo de comercio de su división en 321,9 millones de euros. La juntaaprobó entonces unaampliación de capital por valor de 500 millonesmediante la emisión de nuevas accionestras reducir el valor nominal de los títulos y compensar pérdidas con cargo a reservas.

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