Mediaset y Telefónica afrontan un duro rejón en sus cuentas por el 'efecto Canal+'
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su valor se deteriora en plena venta

Mediaset y Telefónica afrontan un duro rejón en sus cuentas por el 'efecto Canal+'

Mediaset y Telefónica han tenido que lidiar en la elaboración de sus cuentas con el fuerte deterioro de Canal+, en la que atesoran una cuota del 22%

placeholder Foto: El presidente de Telefónica, César Alierta. (EFE)
El presidente de Telefónica, César Alierta. (EFE)

Mediaset y Telefónica presentan sus resultados el próximo jueves. Con una espada de Damocles sobre los mismos. Y es que, según avanzan ya los analistas e incluso advierten fuentes próximas a los auditores, ambas han tenido que lidiar en la elaboración de sus cuentas con el fuerte deterioro de Canal+, activo en el que atesoran cada una una participación del 22% y por el que el Grupo Prisa, a la sazón el accionista mayoritario, ya ha registrado importantespérdidas al consignar correcciones millonarias de su valor. Al punto que la editora de Telecinco podría ver comprometido el beneficio neto en su última línea, pese a un desempeño operativo más que notable en plena crisis económica.

Por ejemplo y según el informe previo a los resultados que realiza JB Capital Markets, Mediaset podría presumir de un beneficio operativo (ebit) de casi 65 millones de euros en el conjunto del año 2013, un 33% más que en 2012. Todo tras amortiguar el descenso de la facturación publicitaria (en torno al 6%) y tras acometer un nuevo esfuerzo de contención de costes, cercano al 10%. Un logro de gestión difuminado en parte por el ajuste de su participación en Canal+, que incluso metería a la compañía en pérdidas netas superiores a los 14 millones. Un impacto sobre todo contable pero que cuestiona el valor de la plataforma de pago.

Las compañías han sido hasta ahora cautas, dejando la cuestión en manos de sus auditores y aplazando cualquier pronunciamiento hasta elpreceptivo test de deterioro. Sin embargo, aún mantienen en libros el valor próximo a los 500 millones que desembolsaron para adquirir su participación. En concreto y de acuerdo con el último informe anual de ambas compañías, correspondienteal año 2012, el valor en libros roza los 470 millones en el caso de Mediaset y se sitúa en 457 en el de Telefónica, lo que implica una valoración de la compañía en torno a los 2.100 millones de euros. Prisa se conformaría con recibir mil millones por el 56% que aún atesora, todo un indicativo. Y es que hay hechos objetivos que invitan a la inquietud.

El presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián y Fernando Abril-Martorell (d). (EFE)No en vano, Prisa provisionaba en el primer semestre de 2013 la friolera de 207 millones por el deterioro de la sociedad. La compañía ya había hecho un movimiento similar en 2012, por importe de otros 294 millones. Prisa TV, empresa que aglutina la división audiovisual, consignaba en ese mismo ejercicio provisiones por importe de 750 millones afectada por la evolución de Canal+, incapaz de rentabilizar el contrato para la emisión del fútbol firmado con Mediapro y atajar el desplome de los abonados. Es más, puede que el destrozo no haya acabado ahí. El propio consejero delegado de Prisa, Fernando Abril-Martorell, acudió hace apenas dos semanas a la sede de su auditora Deloitte, en la madrileña Torre Picasso, con las cuentas de la compañía en el horno.

Durante una conferencia con analistas celebrada en noviembre tras la última presentación de resultados, el director financiero de Mediaset, Javier Uría, insistía en que no había razones para pensar que el activo valía menos. ¿Dónde está realmente el valor de Canal+? “No lo tenemos ahora, la única cosa que hemos visto es que hay pérdidas en la compañía, pero puede ser algo temporal”, aseguraba. Por su parte, Quico Alum, director general de marketing de Publiespaña, se limitaba a apuntar que el análisis se haría al final del ejercicio. “La obligación contable en España es que tienes que consignar una pérdida. Tienes que hacer unimpairment, ver si hay razones para pensar que hay un deterioro, una vez al año.Eso es lo que haremos a final de año", subrayaba.

Falta de ofertas

La cuestión resulta especialmente relevante en la medida en que la plataforma de pago está en venta, en un culebrón que parece no tener fin. De hecho, y aunque Prisa había fijado el 22 de febrero como fecha tope para recibir ofertas por parte de los aspirantes a hacerse con el control de Canal+, fuentes próximas al proceso explican que los plazos son bastante flexibles y que habrá margen para que los grupos terminen de armar sus propuestas. Por el momento, ninguno de los candidatosha formalizado los planteamientos deslizados entre bambalinas. Una vez la compañía de Juan Luis Cebrián disponga sobre la mesa de las cuantías oficiales, Telefónica poseerá la última palabra, al ser ya accionista de la firma y tener derecho de tanteo.

placeholder El consejero delegado de Mediaset españa, Paolo Vasile

“Por eso es lógico que tampoco haga una oferta desorbitada en este momento del proceso de venta. Mejor esperar, ver y si la puja más alta está en precio, podrá igualarla y hacerse con la plataforma", aseguran estas fuentes.Como publicóEl Confidencial, han mostrado interés en la puja BSkyB, el grupo británico controlado porRupert Murdoch; Vivendi, dueño de Canal+ Francia, cuyas opciones se atisban más bien lejanas; Liberty Global, multinacional estadounidense que el año pasado compró Virgin Media por 23.300 millones de dólares, y el grupo árabe Al Jazeera, especialmente interesado en poner un pie en la televisión de pago en España y cuyo paso al frente podría encarecer el asalto de la multinacional de César Alierta.

Como publicó este diario, el feeling entre Prisa y Telefónica no ha sido el mejor en las últimas fechas, pese a que la teleco parece desde hace meses en la pole position para tomar el activo.De hecho, si los entre 500 y 600 millones que Telefónica sugirió en su momento a Prisa que está dispuesta a desembolsar por el 56% de Canal+ se formalizan por escrito, las opciones de que la firma española tenga que igualar ofertas ajenas son muy altas. La editora de El País, que aspira a moverse en los mil millones de euros, necesita cuadrar números para cumplir con los bancos y, sobre todo, para que la reducción de deuda compense la caja que perderá al desprenderse de uno de sus activos más preciados. La cuestión de fondo es si lo vale, a la vista del progresivo deterioro del valor. Esto es, si hayalguien dispuesto a pagarlo.

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