Luis Enríquez, CEO de Vocento, nuevo jefe del 'lobby' de la prensa española
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LA JUNTA DE AEDE LE DESIGNARÁ PRESIDENTE EL MIÉRCOLES

Luis Enríquez, CEO de Vocento, nuevo jefe del 'lobby' de la prensa española

Los editores de prensa en España ya tienen cabeza visible. Luis Enríquez, consejero delegado de Vocento, es el elegido para ocupar la presidencia de la Asociación

Foto: Luis Enríquez, CEO de Vocento, nuevo jefe del 'lobby' de la prensa española
Luis Enríquez, CEO de Vocento, nuevo jefe del 'lobby' de la prensa española

Los editores de prensa en España ya tienen cabeza visible. Luis Enríquez, consejero delegado de Vocento, es el elegido para ocupar la presidencia de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE). Todo un reto en plena debacle de la difusión y la publicidad en un sector al que no le salen las cuentas. Según aseguran fuentes conocedoras del proceso, la Junta Directiva de la patronal propondrá el próximo miércoles 16 la candidatura del primer ejecutivo de la sociedad que edita el periódico ABC; la designación debería ser ratificada sin problemas la semana siguiente por una Asamblea General convocada ad hoc.

El nombramiento de Enríquez viene a cerrar en falso la crisis abierta en AEDE a finales de noviembre, cuando José Bergareche decidía renunciar a la presidencia del lobby apenas tres días después de llegar al cargo. Y es que esa apuesta -largamente meditada por los editores- implicaba un cambio radical de modelo en la organización. No en vano, Bergareche -también hombre de Vocento- asumía el cargo con carácter indefinido para dar continuidad al mismo y relanzar la institución, ganando nivel de interlocución con el Ejecutivo. Ahora, la patronal se ve abocada a retornar al modelo rotatorio tras su deserción.

“Esa es la cuestión. Por turno, le tocaba a Vocento. Y su primer ejecutivo es Luis Enríquez”, zanjan estas fuentes. La vuelta al turnismo pone de nuevo sobre la mesa los problemas de desunión y falta de criterio común que ha lastrado la patronal de los editores durante los años de crisis. Hasta el punto de que los diarios se han mostrado incapaces de sacar adelante un plan de ayudas públicas mientras otros lobbies -como el de las televisiones- congeniaban sin problemas con los Gobiernos. “La cuestión de fondo está clara: o se impulsa la AEDE o se disuelve, pero así no se puede seguir”, aseguraban fuentes internas de la asociación entre octubre y noviembre, en plena negociación de un nuevo modelo. Al final del día, agua.

La opción Bergareche no sólo habría implicado una reforma de los estatutos, sino otros cambios de fondo en la estructura y organización de la patronal. Era la alternativa defendida por los grandes editores, mientras que los diarios medianos y pequeños apostaban por un modelo en el que tuvieran más participación, con un presidente institucional y un secretario general de peso. El parche en ciernes deja abierta la división entre ambas sensibilidades, una brecha que podría terminar por liquidar la asociación. Con los Estatutos de la patronal en la mano, el presidente puede ser elegido “para un mandato de uno a cuatro años”, si bien su estancia en el cargo se ha limitado tradicionalmente a dos años.

Trabajo doble para Enríquez

La designación de un presidente full time también implicaba una dedicación a la patronal que Enríquez no podrá ofrecer al tiempo que gestiona su propia compañía. De hecho, Vocento presentaba a finales del pasado año el denominado Plan de Eficiencia, una suerte de nueva hoja de ruta para 2013 que supondrá una drástica reducción de las empresas que operan bajo el paraguas de la sociedad y un buen número de salidas. Para empezar, en ABC Punto Radio, cuyos postes se integran en la COPE. También habrá ajustes en el área corporativa de la sociedad y en todas las unidades de negocio del grupo de medios. Con este escenario en casa, no parece que la prioridad de Enríquez para 2013 puedan ser los problemas de la AEDE.

Según los datos contenidos en el último Libro Blanco de la Prensa Diaria, correspondiente al año 2012, crisis económica y revolución tecnológica se han convertido en un cóctel devastador para los diarios. Corría el año 2007 y el sector alcanzaba una difusión de 4,03 millones de diarios al día; cuatro ejercicios y medio después, en junio de 2012, se queda en apenas 3,08 millones, cortejando datos de comienzos de la década de los 90. Una evolución que lleva al sector a rozar las pérdidas operativas. Según las estimaciones que avanza Deloitte en su estudio, el conjunto de diarios arrojarán un beneficio de apenas 1,7 millones por la operación del negocio. En el año 2007, esa misma rúbrica apuntaba unas ganancias de 369,4 millones.

El sentimiento que recorre AEDE desde hace meses es claro: la prensa es un sector en reconversión y como tal debería ser tratado desde las instancias públicas. Como avanzó El Confidencial, los editores encargaron a comienzos de 2010 un informe a Sagardoy Abogados en que se justificaba esa demanda, comparando la situación de los diarios con la de sectores como la minería, la siderurgia o los astilleros durante los años 80. El documento recogía las medidas laborales que podrían allanar el camino para los medios, incluido el subsidio por parte de un fondo estatal de las jubilaciones anticipadas. Aunque las estrecheces de las finanzas públicas bloquean muchas de las iniciativas, los editores se plantearon desempolvar el informe coincidiendo con la llegada al poder del Partido Popular. Hoy, no parecen los problemas de la prensa una prioridad para el Ejecutivo.

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