La escisión de Wikileaks y otros proyectos similares ponen en jaque al 'establishment'
  1. Comunicación
LA MANO DERECHA DE ASSANGE SE VA PARA CREAR OTRA WEB DE CLASIFICADOS

La escisión de Wikileaks y otros proyectos similares ponen en jaque al 'establishment'

Daniel Schmitt ha sido durante estos últimos años el portavoz del sitio web Wikileaks, famoso y controvertido por publicar desde 2007 documentos clasificados y delicados sobre

Foto: La escisión de Wikileaks y otros proyectos similares ponen en jaque al 'establishment'
La escisión de Wikileaks y otros proyectos similares ponen en jaque al 'establishment'

Daniel Schmitt ha sido durante estos últimos años el portavoz del sitio web Wikileaks, famoso y controvertido por publicar desde 2007 documentos clasificados y delicados sobre temas como las guerras de Afganistán o Irak. Ahora este joven de 32 años abandona a Julian Assange, el creador del sitio, por desacuerdo con algunos de los procedimientos de Wikileaks y para crear un nuevo portal que haga públicos documentos incómodos que las autoridades pretenden enterrar.

Y no se va sólo; con él abandonan Wikileaks algunos colaboradores que consideran, por ejemplo, que Assange ha puesto en peligro algunas vidas al no redactar con suficiente cuidado las informaciones sobre Irak. No es la primera vez que esta forma de hacer públicas las informaciones levanta ampollas, aunque quizá si sea la más dañina para Assange, ya que pierde a varios de sus mejores colaboradores. Otros organismos, como el Gobierno de EEUU o Reporteros Sin Fronteras, han criticado con anterioridad el hecho de que los documentos de Wikileaks incluyeran nombres y datos que pudieran identificar a civiles que hayan colaborado con EEUU en Afagnistán e Irak.   

Pero el nuevo proyecto de Schmitt, (que abandona su pseudónimo utilizado en la época de Wikileaks y se presenta ya con su verdadero nombre, Daniel Domscheit-Berg) no es la única réplica de Wikileaks que hay en la red.

Los hermanos de Wikileaks

La web Cryptome lleva en funcionamiento desde 1996 y ha sacado a la luz unos 54.000 documentos. Aunque no desvelan asuntos clasificados, sí son informaciones comprometedoras, en especial las referidas a libertad de expresión, privacidad, criptología o seguridad nacional. Esta web ha llegado a poner en jaque al gobierno de EE UU y a grandes empresas como Microsoft al desvelar cómo la empresa guardaba datos privados de sus usuarios.

Siguiendo la pista de los sitios webs que plantan cara a los poderes (oficiales y fácticos) encontramos también el blog Secrecy News, cuyo autor, Steven Aftergood, publica posts sobre el armamento del Ejército de EEUU, los planes presupuestarios de la Casa Blanca o las relaciones de la primera potencia mundial con la India. No ha puesto sobre la mesa ningún escándalo reseñable desde su fundación en enero de 2006, pero sí es otro ejemplo de la búsqueda de las grietas del sistema con el objetivo de hacerlas públicas en internet.

Además, un grupo de disidentes chinos planea lanzar el próximo año una versión propia de la web Wikileaks, "con el fin de revelar secretos del Gobierno central y promover la democracia", que, si sale adelante, será una nueva versión de la página de Assange que sumar a la lista de los internautas disidentes.

Y esto no parece molestar en la ‘madre web’. En una entrevista con el Wall Street Journal el portavoz de Wikileaks, Kristinn Hrafnsson, aseguraba que "sería bueno contar con más organizaciones como WikiLeaks". Aunque es difícil que las nuevas apuestas alcancen la repercusión de Wikileaks. En esa misma entrevista Hrafnsson hacía referencia a las declaraciones de Schmitt -en las que criticaba los problemas estructurales que sufre Wikileaks- y reconocía que la organización se ha visto obligada a frenar durante un tiempo la entrada de nuevos documentos porque tienen tal acumulación de informaciones pendientes de analizar que no dan abasto.

Wikileaks Julian Assange