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Cebrián y los Polanco echan el resto en Nueva York para salvar la operación de Liberty
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LA ACCIÓN SE HA DESPLOMADO DESDE EL ACUERDO

Cebrián y los Polanco echan el resto en Nueva York para salvar la operación de Liberty

El futuro de Prisa pende de un hilo. O de una acción. El pasado 5 de marzo la compañía anunciaba un acuerdo con el fondo americano

Foto: Cebrián y los Polanco echan el resto en Nueva York para salvar la operación de Liberty
Cebrián y los Polanco echan el resto en Nueva York para salvar la operación de Liberty

El futuro de Prisa pende de un hilo. O de una acción. El pasado 5 de marzo la compañía anunciaba un acuerdo con el fondo americano Liberty Acquistion Holdings Corp. para su entrada en el capital del grupo de medios con 900 millones de dólares. La acción cotizaba a 3,30 euros. Dos meses y medio después, los títulos están en 2,15 euros. Una caída próxima al 35% que amenaza con hacer descarrilar el acuerdo y que ha obligado a toda la plana mayor de la sociedad, desde los Polanco a Juan Luis Cebrián, a desfilar en los últimos días por la flamante nueva sede de Prisa en Nueva York para cortejar –otra vez- a los accionistas de Liberty.

 

“La situación obligará a que se revisen de nuevo las condiciones del acuerdo antes de que voten los accionistas de Liberty”, aseguran fuentes de mercado, que actualmente ven “técnicamente imposible” llevar adelante la operación en los términos planteados. “No sale. Con el tipo de cambio y la ecuación de canje que queda sólo un intangible pudiera darle luz verde. Por ejemplo, que los accionistas estuvieran dispuestos a seguir a ciegas a los fundadores del fondo, Nicolas Berggruen y Martin E. Franklin, y creyeran en el valor a futuro de la inversión. Eso podía pasar en 2007, pero en estos tiempos y en este tipo de fondos…”, apuntan fuentes financieras.

Tras el anuncio del acuerdo, Cebrián ya llevó a cabo un road show de tres semanas que le llevó de Boston a Arizona de la mano de los fundadores de Liberty, tan interesados como él en que la operación salga adelante. “El deadline es el 12 de diciembre. Si no cierran una operación tienen que devolver el dinero a los socios y perderán prestigio. Una cuestión clave en Wall Street en compañías como la suya, que son un blank check y se diseñan para una o dos operaciones”, exponen estas fuentes. En Prisa se aseguraba entonces que la mayor inquietud era el riesgo-país. “Eso ha empeorado en las últimas semanas. La percepción de riesgo para Europa y España es mayor. Más en un sector como el de medios”, se añade.  

La preocupación es máxima en la compañía de los Polanco si se tiene en cuenta que una de las condiciones clave para la prórroga del vencimiento de los créditos de Prisa hasta 2013 es que antes del 30 de julio se produzca un incremento de capital de al menos 450 millones de euros. Una inyección de cash que depende de que la operación de Liberty salga adelante.  Ya el 7 de mayo Prisa hizo un guiño a los accionistas del fondo al elevar de 11 euros a 11,26 euros el valor de cada acción preferente de Liberty, al tiempo que mantenía el precio de las propias en 3,52 euros. Un incremento que aumentará el peso norteamericano en Prisa. Sin embargo, no parece suficiente. Desde entonces la acción ha acentuado su cuesta abajo.

 

Un 30% en contra para la operación

Si un 30% de los accionistas de Liberty vota en contra de la operación, ésta queda anulada. En caso de no llegarse a ese porcentaje y seguir adelante la transacción, quienes la rechacen pueden salirse a 9,87 dólares por acción. En ese caso, la salida de liquidez podría activar la condición resolutoria de mantener en el balance al menos 900 millones de dólares. De no aprobarse, Liberty estaría abocado a la disolución y los socios percibirían en torno a 9,40 dólares por acción. Resulta clave que por su integración en Prisa perciban más de lo que recibirían por abandonar o dejar morir la sociedad. Una cuenta que ahora no sale. El fondo americano cotizaba ayer a 9,90 euros, por lo que sigue apostando por la operación. Eso sí, en el accionariado los fondos han ido dando paso a bancos de inversión que podrían esconder intereses más 'políticos 'o de largo plazo.

Otra de las modificaciones introducidas en la última modificación toca a la ampliación de capital de 150 millones de euros reservada a los accionistas minoritarios de Prisa. Aunque inicialmente se había acordado un precio para cada título de 3,08 euros, la revisión lo rebajaba a 2,99 euros. La evolución de la acción en los últimos días no hace precisamente atractivo acudir a la ampliación. Antes de esta mejora para Liberty y según un detallado estudio de JB Capital Markets, el precio mínimo al que compensaría a los accionistas del fondo americano abrazar la operación era de 2,94 euros. Aunque las nuevas condiciones puedan rebajar ese umbral, la acción necesita una subida dramática para garantizar el sí de Liberty.

La capitalización ayer de Prisa apenas se situaba en 471 millones de euros, tras cerrar sus títulos en 2,15 euros. Y eso que la cotización subió ayer un 4,88%. El martes la compañía llegó a estar por debajo de los dos euros, en 1,99. Resulta cuando menos paradójico que todo el grupo de los Polanco valga menos en bolsa de lo que van a pagar Telefónica y Telecinco por un 22% de Digital Plus. Sólo por esa pequeña porción del imperio desembolsarán más de 470 millones.

El futuro de Prisa pende de un hilo. O de una acción. El pasado 5 de marzo la compañía anunciaba un acuerdo con el fondo americano Liberty Acquistion Holdings Corp. para su entrada en el capital del grupo de medios con 900 millones de dólares. La acción cotizaba a 3,30 euros. Dos meses y medio después, los títulos están en 2,15 euros. Una caída próxima al 35% que amenaza con hacer descarrilar el acuerdo y que ha obligado a toda la plana mayor de la sociedad, desde los Polanco a Juan Luis Cebrián, a desfilar en los últimos días por la flamante nueva sede de Prisa en Nueva York para cortejar –otra vez- a los accionistas de Liberty.

Juan Luis Cebrián Ignacio Polanco