Primeras bajas en 'El Economista': Iberdrola y Bancaja no acudirán a la ampliación de capital
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Primeras bajas en 'El Economista': Iberdrola y Bancaja no acudirán a la ampliación de capital

Ecoprensa, la editora del diario económico El Economista, está teniendo problemas para completar la ampliación de capital de 11,3 millones de euros que el consejo de

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Primeras bajas en 'El Economista': Iberdrola y Bancaja no acudirán a la ampliación de capital

Ecoprensa, la editora del diario económico El Economista, está teniendo problemas para completar la ampliación de capital de 11,3 millones de euros que el consejo de administración de la empresa aprobó a finales de mayo. Según ha podido saber este periódico, la compañía presidida por Alfonso de Salas ya tiene las primeras bajas: Iberdrola, Bancaja, Recoletos (ahora Unedisa) y Tomás Fuertes, presidente de la cárnica El Pozo, han decidido no acudir a esa ampliación.

Estos cuatro accionistas agrupan su participación en el diario en la empresa Neo Sky 2002 S.A. La mayoría del capital es de Iberdrola, casi el 95%, así que de la eléctrica es la decisión de no acudir a esa ampliación de capital. “No estamos interesados en meternos en el sector de los medios de comunicación”, aseguran a este periódico fuentes de Iberdrola. Alfonso de Salas, presidente de Ecoprensa, no ha contestado a la llamada de El Confidencial.

La participación de Neo Sky en El Economista es de alrededor del 6%, la misma que otros grandes empresarios que decidieron invertir en este proyecto. Por expreso deseo de los promotores del periódico, a imagen y semejanza de cómo se creo El Mundo, ningún empresario podía tener una participación mayor para salvaguardar la independencia del mismo. La mayoría de las acciones las tiene el grupo italiano editor de Il Sole 24 Ore y los propios empleados.

El resto, una mínima participación. A Iberdrola, Recoletos, Bancaja y El Pozo se podrían unir otros pequeños accionistas. Algunas fuentes hablan de que tampoco acudirán a la ampliación ni el Grupo Sánchez Ramade ni el gallego Jacinto Rey, dueño del Grupo San José. Este extremo no ha podido ser confirmado. Fernando Martín, de Fadesa, es otro de los empresarios que tiene que decidir si acudir o no a la llamada del diario.

Porque la situación económica del periódico no es la mejor. Un año y medio después de salir a la calle, el 28 de febrero de 2006, El Economista vende en quiosco alrededor de 6.000 ejemplares diarios, según los últimos datos oficiales. Eso, unido a que no se han cumplido las expectativas de los ingresos por publicidad, deja al periódico en la urgencia de conseguir esos 11,3 millones de euros para seguir adelante.

Ecoprensa cerró sus primeras cuentas anuales en junio de 2006, no en el mes de diciembre como es habitual. Según sus cifras, la editorial tuvo unas pérdidas de dos millones de euros. Además, en alguna ocasión sus responsables han hablado de sacar nuevos proyectos a la calle sin que de momento hayan fructificado. Los responsables de Ecoprensa han explicado en varias ocasiones que tienen dinero asegurado para otros cinco años y que la ampliación de capital es para acometer nuevos proyectos, no para pagar deudas.