Mucho más que falta de sueño: lo que se esconde detrás de las ojeras
Contrariamente a la creencia popular, las ojeras no solo están producidas por dormir poco o descansar mal, sino que hay otros factores que favorecen su aparición
Se las considera uno de los principales ‘delatores’ del paso del tiempo y contribuyen a crear un aspecto de cansancio permanente, tanto en la mirada como en el resto del rostro. Las ojeras, tal y como explica la doctora Andrea Huerta-Vena, especialista del Servicio de Dermatología del Hospital Ruber Internacional y la Clínica Dermatológica Internacional, son una alteración estética que consiste, básicamente, “en una coloración oscura debajo de los ojos”, y constituyen un motivo de consulta muy frecuente en los servicios de Dermatología.
“No todas son iguales ni están producidas por las mismas causas, sino que tienen distintos orígenes”, explica la especialista:
- Ojeras “estructurales”: se producen por falta de volumen, lo que hace que la zona aparezca deprimida o hundida porque falta soporte debajo de la piel. “Son las más constitucionales (por tendencia genética), y pueden empeorar en los casos en los que hay una pérdida de peso extrema”.
- Ojeras pigmentarias: tienen su origen en un depósito de melanina en la zona (que hace que luzca como si estuviera más morena). “Ocurren más frecuentemente en personas de fototipos oscuros. Pueden empeorar por irritación en la zona la cual, muchas veces, se acaba volviendo oscura”.
- Ojeras vasculares: su causa se encuentra en la transparencia de los vasos sanguíneos en esa área, sobre todo cuando se trata de pieles claras y finas. “Son más visibles cuando se tiene la zona más edematosa (inflamada) debido a la falta de sueño, por ejemplo”.
La verdadera relación con la falta de sueño
Aunque no es la única circunstancia implicada en su aparición, hay un nexo entre la presencia y/o mayor evidencia de las ojeras y unos patrones de sueño inadecuados: “La falta de sueño puede provocar que la zona de los ojos esté más pálida, más hinchada y con los vasos sanguíneos más engrosados, y todo ello puede empeorar el aspecto estructural de la zona inferior de los ojos”, aclara Andrea Huerta-Vena.
Hay otros factores que pueden favorecer la presencia de ojeras y darles más visibilidad. Uno de los principales es el envejecimiento, “y, de hecho, todos los tipos de ojera van empeorando con la edad, ya que la piel va siendo más flácida y, además, perdemos el soporte graso profundo. Su aspecto también puede empeorar como consecuencia de hábitos poco saludables como el tabaco, el fotoenvejecimiento provocado por el sol, etc. En definitiva, cualquier elemento que produzca un adelgazamiento de la piel va a marcar más las ojeras”.
La dermatóloga apunta que también hay un componente genético que, además, tiene mucho que ver con su aparición, siendo ésta la razón por la que algunas personas tienen ojeras ya desde la infancia.
Hábitos que ayudan a minimizarlas
Aunque pueden resultar molestas, las ojeras no suponen un problema serio ni tienen consecuencias más allá del efecto estético que producen. No obstante, la doctora Huerta-Vena indica al respecto que el aspecto físico, en ocasiones, repercute en la percepción de uno mismo y en la autoestima, y en este sentido, “las ojeras podrían tener un impacto en la esfera psicológica”.
Por otro lado, de acuerdo con la experta, la presencia de ojeras puede ser un indicador de algún problema de salud: “Cuando estamos enfermos, la pérdida de calidad de la piel y su adelgazamiento son muy frecuentes, y, en consecuencia, las ojeras pueden marcarse más. Por tanto, cuanto más sanos estamos, mejor aspecto lucimos en general, incluyendo las ojeras”, afirma Andrea Huerta-Vena.
Existen soluciones médico-estéticas y cosméticas para abordar esta alteración estética, pero igual de importante es la adopción de cambios en el estilo de vida ya que, como destaca la dermatóloga, los pilares fundamentales para gozar de una buena salud y “tener mejor cara” son los hábitos de vida saludables “fundamentalmente, una buena rutina del sueño (dormir las horas necesarias, asegurar un sueño reparador); hacer ejercicio físico moderado; llevar una dieta sana; manejar el estrés y descansar; y evitar el tabaco y el alcohol”.
Rodajas de pepino, vitaminas, minerales…
En torno al tratamiento de las ojeras o la reducción de su apariencia, existe un amplio repertorio de ‘sabiduría popular’ que recomienda remedios caseros como el frío, el pepino (en rodajas, aplicado sobre la ojera) o las bolsas de té, entre otros. La doctora Huerta-Vena revela qué hay de cierto y cuánto de mito en algunas de estas recomendaciones:
“El frío y algunos principios activos como la cafeína pueden disminuir el calibre de los vasos sanguíneos y mejorar el drenaje de la zona, reduciendo la hinchazón, pero no se trata de remedios definitivos, sino que su efecto es temporal, aunque pueden ayudar".
"No obstante -advierte la experta- aunque los remedios caseros pueden contener sustancias interesantes, no hay que olvidar que siempre es más seguro optar por los productos que hayan sido testados en laboratorio, ya que cuentan con principios activos purificados, en su proceso de formulación se eliminan posibles toxinas y, además, están conservados de manera que no se altere la fórmula”.
También hay datos sobre los beneficios que pueden tener determinadas vitaminas y minerales, concretamente el hierro, el magnesio y las vitaminas del grupo B.
Andrea Huerta-Vena pone en contexto qué se puede esperar de estas soluciones: “No es que tengan un efecto directo en la ojera, pero sí es cierto que el déficit de hierro, de vitamina B12 u otras carencias pueden provocar anemia y alteraciones en la piel, dando lugar a un empeoramiento de la ojera”. Y concluye con que “por lo general, cuando tenemos una enfermedad, la piel se altera y, específicamente en el área periocular, esta alteración se hace más evidente en el caso de que haya ojeras”.
El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos con información práctica, consejos y recomendaciones para mejorar nuestra salud y bienestar. Si tienes alguna duda sobre esta temática o quieres más información, puedes contactar con el Hospital Ruber Internacional.
Se las considera uno de los principales ‘delatores’ del paso del tiempo y contribuyen a crear un aspecto de cansancio permanente, tanto en la mirada como en el resto del rostro. Las ojeras, tal y como explica la doctora Andrea Huerta-Vena, especialista del Servicio de Dermatología del Hospital Ruber Internacional y la Clínica Dermatológica Internacional, son una alteración estética que consiste, básicamente, “en una coloración oscura debajo de los ojos”, y constituyen un motivo de consulta muy frecuente en los servicios de Dermatología.