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Antonio Fernando Murillo, farmacéutico y nutricionista: "Una cena ligera y temprana permite que la noche se use para reparar, no para digerir"
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Antonio Fernando Murillo, farmacéutico y nutricionista: "Una cena ligera y temprana permite que la noche se use para reparar, no para digerir"

El momento de la cena, el descanso nocturno y la actividad física influyen directamente en la capacidad del organismo para repararse y envejecer de forma más saludable

Foto: Dormir bien es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu salud (Pexels).
Dormir bien es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu salud (Pexels).

El desgaste del organismo no sucede de forma repentina, sino que es el resultado de la acumulación de pequeños fallos celulares a lo largo del tiempo. Con la edad, los genes se dañan, los telómeros se acortan y las mitocondrias pierden eficiencia, lo que dificulta los procesos de reparación. Cuando estos errores no se corrigen con rapidez, aumenta el riesgo de enfermedades y se acelera el envejecimiento.

Uno de los enfoques con mayor respaldo científico es ajustar la alimentación sin recurrir a dietas extremas. Reducir de forma moderada la ingesta calórica o concentrar las comidas en una franja horaria limitada ayuda al organismo a gestionar mejor la energía. Estudios en humanos, como el ensayo clínico CALERIE, han mostrado mejoras en los marcadores de inflamación, menor resistencia a la insulina y un metabolismo más eficiente sin necesidad de ayunos estrictos.

En este contexto, el farmacéutico y nutricionista Antonio Fernando Murillo subraya la importancia del horario nocturno. “Una cena ligera y temprana permite que la noche se use para reparar, no para digerir”, afirma. Alargar el ayuno nocturno entre 14 y 16 horas y evitar cenas copiosas se asocia a mejor control de la glucosa en ayunas, menor acidez nocturna y un descanso más reparador, al liberar al organismo del esfuerzo digestivo durante la noche.

Murillo insiste en que estos beneficios se potencian cuando se acompañan de ejercicio regular, sueño de calidad y cuidado de la microbiota intestinal. Moverse a diario, incorporar entrenamiento de fuerza y dormir a horarios estables favorece los procesos de reparación interna. Junto a una dieta basada en alimentos reales ricos en fibra, estos hábitos ayudan a reducir la inflamación y a mantener un organismo más equilibrado y resistente con el paso de los años.

El desgaste del organismo no sucede de forma repentina, sino que es el resultado de la acumulación de pequeños fallos celulares a lo largo del tiempo. Con la edad, los genes se dañan, los telómeros se acortan y las mitocondrias pierden eficiencia, lo que dificulta los procesos de reparación. Cuando estos errores no se corrigen con rapidez, aumenta el riesgo de enfermedades y se acelera el envejecimiento.

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