Conrado Estol, neurólogo: "Nunca es demasiado temprano ni demasiado tarde para iniciar acciones que controlen o eviten los factores de riesgo que causan demencia"
Conrado Estol, neurólogo: "Nunca es demasiado temprano ni demasiado tarde para iniciar acciones que controlen o eviten los factores de riesgo que causan demencia"
La evidencia científica demuestra que los hábitos de vida y el control médico pueden reducir de forma significativa el riesgo de Alzheimer a cualquier edad
Conrado Estol, neurólogo y referente internacional en salud cerebral, sostiene que la prevención de la demencia es posible en cualquier etapa de la vida. En un artículo publicado en La Nación, el especialista explica que actuar de manera temprana —o incluso tardía— sobre los factores de riesgo modificables puede reducir de forma significativa la probabilidad de desarrollar enfermedad de Alzheimer, incluso en personas con predisposición genética.
La demencia es un trastorno neurológico progresivo que deteriora la memoria, el lenguaje, el razonamiento y la autonomía personal. El Alzheimer, su forma más frecuente, es una de las principales causas de discapacidad y una de las mayores amenazas para la calidad de vida en el envejecimiento. Estol advierte de que el aumento de la esperanza de vida no siempre va acompañado de un envejecimiento saludable si no se protege la función cognitiva.
Según expone el neurólogo, la ciencia respalda un cambio de paradigma. Una revisión publicada en The Lancet señala que casi el 50 % de los factores de riesgo asociados a la demencia son prevenibles. La educación, la estimulación intelectual continuada y el refuerzo de la reserva cognitiva desde la infancia actúan como un factor protector frente al deterioro cerebral, incluso en personas con la mutación ApoE4.
En la edad adulta y avanzada, el control de la hipertensión, la diabetes, el colesterol LDL elevado, la pérdida de visión y audición, la contaminación ambiental y el aislamiento social resulta determinante. En su análisis en La Nación, Estol resume el mensaje con una afirmación contundente: “Nunca es demasiado temprano ni demasiado tarde para iniciar acciones que controlen o eviten los factores de riesgo que causan demencia”, subrayando que cada hábito cotidiano influye directamente en la salud del cerebro.
Conrado Estol, neurólogo y referente internacional en salud cerebral, sostiene que la prevención de la demencia es posible en cualquier etapa de la vida. En un artículo publicado en La Nación, el especialista explica que actuar de manera temprana —o incluso tardía— sobre los factores de riesgo modificables puede reducir de forma significativa la probabilidad de desarrollar enfermedad de Alzheimer, incluso en personas con predisposición genética.