Carla Méndez, experta en epigenética y microbiota, sobre la mejor hora para comer fruta: "Es muy beneficioso para regular los picos de glucosa y nos quiten las ganas de ingerir azúcar"
Carla Méndez, experta en epigenética y microbiota, sobre la mejor hora para comer fruta: "Es muy beneficioso para regular los picos de glucosa y nos quiten las ganas de ingerir azúcar"
Consumir fruta a primera hora del día puede ayudar a estabilizar la glucosa y a reducir los antojos de azúcar, según explica una experta en epigenética y microbiota
Frutas de temporada que comer en otoño. (Trang Doan para Unsplash)
Carla Méndez, especialista en epigenética y microbiota, sostiene que el momento del día en el que se consume fruta influye directamente en el control del apetito y de la glucosa en sangre. Según explica, cuando el objetivo es cuidar el peso, no se trata de comer menos, sino de educar al organismo para que identifique los alimentos que le permiten sentirse bien y mantener un equilibrio metabólico adecuado.
En este contexto, la fruta ocupa un lugar destacado por su aporte de vitaminas, fibra y agua, con un bajo contenido calórico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras frescas. Aunque pueden tomarse a cualquier hora, Méndez aconseja priorizarlas por la mañana, ya que hacerlo al inicio del día resulta “muy beneficioso para regular los picos de glucosa y reducir las ganas de ingerir azúcar”, especialmente cuando por la tarde disminuye la energía mental.
La experta señala que no todas las frutas sacian de la misma manera si se consumen entre horas. En este sentido, la fibra es un factor clave para prolongar la sensación de saciedad. Las manzanas, ricas en fibra soluble como la pectina, ayudan a controlar el hambre y a satisfacer el deseo de comer algo dulce de forma saludable. Las peras, además, mejoran el proceso digestivo y contribuyen a regular los niveles de azúcar en sangre, reduciendo la necesidad de picar.
Cuando se busca una sensación de mayor plenitud, el plátano es una alternativa eficaz gracias a su contenido en almidón resistente, que ralentiza la digestión y mantiene la energía estable. Otras frutas como naranjas, kiwis, uvas o ciruelas destacan por su contenido en fibra, agua, vitamina C y antioxidantes, ayudando a controlar el apetito y a llegar a la siguiente comida sin recurrir a opciones menos saludables.
Carla Méndez, especialista en epigenética y microbiota, sostiene que el momento del día en el que se consume fruta influye directamente en el control del apetito y de la glucosa en sangre. Según explica, cuando el objetivo es cuidar el peso, no se trata de comer menos, sino de educar al organismo para que identifique los alimentos que le permiten sentirse bien y mantener un equilibrio metabólico adecuado.