Un hospital de Ibiza realiza la primera cirugía de pulmón asistida por robot en Baleares
Una lobectomía torácica con el sistema Da Vinci en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, sitúa a la isla en el mapa de las técnicas mínimamente invasivas. La operación se suma a más de 500 procedimientos en diferentes especialidades
La cirugía robótica se ha implantado en España en la última década y se ha extendido especialmente en centros que tratan patologías oncológicas complejas. Su aplicación es hoy habitual en áreas como la urología, el aparato digestivo, la ginecología o la cirugía torácica. A diferencia de la imagen que a veces transmite el término 'robot', no se trata de un sistema autónomo, sino de una herramienta que amplía las capacidades del cirujano: el especialista opera desde una consola y maneja unos brazos articulados que reproducen sus movimientos con gran precisión, ofrecen visión tridimensional aumentada del campo quirúrgico y filtran el temblor. Esto permite trabajar en espacios muy reducidos y acceder con más seguridad a zonas profundas del organismo.
En este contexto, el equipo de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario ha realizado este año la primera lobectomía torácica robótica de Baleares con el robot Da Vinci. La cirugía la realizó el doctor Fernando Ascanio, del equipo de cirugía torácica de Albert Jáuregui, y consistió en la extirpación de un lóbulo pulmonar afectado por una patología oncológica, un procedimiento complejo por la anatomía del tórax y la proximidad de grandes vasos y estructuras vitales. “La cirugía torácica es de las más complejas por la precisión que exige. Poder realizarla con asistencia robótica en Ibiza demuestra la madurez alcanzada por el hospital en muy poco tiempo”, señalan desde el hospital.
El uso del robot en este centro se inició en mayo de 2023, tras un proceso de adaptación técnica de los quirófanos y de formación específica de los equipos médicos y de enfermería. “El objetivo desde el principio fue ofrecer una cirugía más precisa y con menos complicaciones”, recuerda el cirujano general Leopoldo Salvatierra. “Hoy vemos estancias más cortas y recuperaciones más rápidas en los casos en los que la indicación es adecuada”, añade.
Desde entonces, han realizado más de 500 operaciones asistidas por el robot, con especial peso de la cirugía general y la urología, y la incorporación progresiva de ginecología y, más recientemente, cirugía torácica. En cirugía general se concentran más de 300 procedimientos, principalmente de pared abdominal, cirugía bariátrica y patología colorrectal. “El robot ha dejado de ser una novedad para convertirse en una herramienta de uso cotidiano en determinados procesos”, apuntan desde la dirección médica.
En urología, por su parte, el sistema se utiliza no solo para el cáncer de próstata, una de sus indicaciones más conocidas, sino también en intervenciones de vejiga, riñón y prolapso de órganos pélvicos. “Aunque muchos lo asocian únicamente a la próstata, la robótica también aporta ventajas claras en otras patologías del aparato urinario”, explica Alessio Zordani, responsable clínico de la unidad.
El servicio de Ginecología ha incorporado esta tecnología en determinados procesos oncológicos y de suelo pélvico, especialmente cuando se requiere un trabajo muy preciso en la pelvis. Las publicaciones científicas señalan, para indicaciones concretas, beneficios como incisiones más pequeñas, menor sangrado, menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida frente a la cirugía abierta.
En un entorno insular como Ibiza, con un peso importante del sector turístico y alta movilidad laboral, estos factores tienen un impacto añadido. “Para muchos pacientes es clave poder volver antes a su actividad y no tener que desplazarse fuera de la isla para acceder a técnicas avanzadas”, destacan profesionales del centro. De esta forma, disponibilidad del sistema Da Vinci en Ibiza ha reducido la necesidad de viajar a Palma o Barcelona para someterse a determinadas intervenciones complejas. “La llegada de la robótica ha sido una revolución silenciosa: ha cambiado la forma de operar y también la experiencia del paciente”, señalan fuentes médicas del centro, que subrayan la importancia de mantener programas de formación continuada y de evaluar de forma sistemática los resultados.
De cara al futuro, el hospital estudia la posibilidad de desarrollar programas de cirugía cardíaca con apoyo robótico. “El límite no lo marca la tecnología, sino la preparación de los equipos y la evidencia científica disponible”, afirma Francisco Vilás, CEO de Grupo Policlínica y jefe del Servicio de Cirugía General. “No se trata de tener un robot para la foto, sino de usarlo cuando realmente aporta una ventaja al paciente”, concluye.
La cirugía robótica se ha implantado en España en la última década y se ha extendido especialmente en centros que tratan patologías oncológicas complejas. Su aplicación es hoy habitual en áreas como la urología, el aparato digestivo, la ginecología o la cirugía torácica. A diferencia de la imagen que a veces transmite el término 'robot', no se trata de un sistema autónomo, sino de una herramienta que amplía las capacidades del cirujano: el especialista opera desde una consola y maneja unos brazos articulados que reproducen sus movimientos con gran precisión, ofrecen visión tridimensional aumentada del campo quirúrgico y filtran el temblor. Esto permite trabajar en espacios muy reducidos y acceder con más seguridad a zonas profundas del organismo.