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El tratamiento que mejora la supervivencia en glioblastoma no llega a todas las comunidades
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A EXPENSAS DEL CÓDIGO POSTAL

El tratamiento que mejora la supervivencia en glioblastoma no llega a todas las comunidades

Aunque los TTFields, una terapia no invasiva con campos eléctricos, están financiados por la sanidad pública desde agosto de 2025, su implantación avanza a distintas velocidades y deja a muchos pacientes sin opción real de recibirla

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Foto: iStock.

El glioblastoma es un tumor cerebral primario y el más agresivo de los gliomas en adultos. Aun con el tratamiento estándar que se consolidó en 2005 -cirugía, radioterapia y temozolomida-, la supervivencia mediana apenas alcanza los 14,6 meses. Desde entonces, casi dos décadas después, ha habido muy pocos avances reales, a excepción de la terapia con campos eléctricos (TTFields), que irrumpió en el 2009 como una de las alternativas con beneficio demostrado en supervivencia.

“Los TTFields son una terapia innovadora para el glioblastoma que utiliza campos eléctricos de baja intensidad y frecuencia específica para interrumpir la división de las células tumorales”, explica la Dra. María Ángeles Vaz Salgado, especialista en Oncología Médica, Unidad de Sarcomas y Tumores de partes blandas del Hospital Ruber Internacional. “Se aplican externamente sobre la piel, actúan sobre la mitosis y la división celular y pueden combinarse con otras terapias. Al ser localizados y no invasivos, su perfil de efectos secundarios es manejable”, añade.

Durante los primeros años de disponibilidad en Europa, los TTFields estuvieron aprobados, pero en España su acceso fue desigual y con frecuencia por la vía privada, ante la ausencia de financiación pública homogénea. Ese escenario cambió el 14 de agosto de 2025, cuando el Ministerio de Sanidad incluyó la terapia en la Cartera de Servicios Comunes del Sistema Nacional de Salud, bajo estudio de monitorización para los pacientes de nuevo diagnóstico que cumplan criterios clínicos. Sin embargo, la realidad es que la implementación en las comunidades se ha llevado a cabo de forma dispar, con circuitos de prescripción aún por determinar en varios territorios.

“Es profundamente injusto que el acceso dependa del código postal”, denuncia José Luis Mantas, presidente de ASTUCE Spain (Asociación de Tumores Cerebrales y del Sistema Nervioso Central). “Andalucía es de las más rezagadas: los pacientes con glioblastoma siguen esperando un proceso administrativo que no llega, cuando precisamente lo que no tienen es tiempo. Las personas con glioblastoma no pueden esperar porque cada minuto cuenta”. En comunidades como Madrid, Aragón, Extremadura, Islas Canarias, Islas Baleares o Cataluña han agilizado trámites y ya cuentan con pacientes tratados en el sistema público. En el País Vasco, por su parte, están dando los primeros pasos para que los pacientes reciban la terapia próximamente.

Pacientes en vilo por las trabas burocráticas

La experiencia de los pacientes confirma la situación. Kiko Palmer (54 años), diagnosticado en marzo en Mallorca, descubrió la existencia del tratamiento por su cuenta, investigando con la ayuda de su hermano. Recuerda que al planteárselo a su oncólogo le dijo que en Baleares no estaba disponible. “Intentaron derivarme a otras comunidades, pero no podían por mi lista de espera en la isla. Tras la publicación de un artículo sobre mi caso, me llamó la Conselleria y el hospital público confirmó que podía empezar”. Hoy convive con el dispositivo: “Debo llevarlo el 90% del día. Al principio hubo incomodidad e irritación cutánea, con cambios de electrodos dos veces por semana, pero ya es parte de mi rutina. Viajo con la máquina y la gente es comprensiva”.

Daniel López, de País Vasco, es uno edde los pacientes que espera poder acceder a la terapia pronto. Él pasó de un diagnóstico inicial de astrocitoma grado 2 a un glioblastoma grado 4 tras una biopsia en enero de 2025. Completó el protocolo Stupp e inició TTFields por la privada en Madrid. "Tras la resolución de agosto recibimos una carta: se incluiría en la cartera de Osakidetza con criterios y monitorización, pero no saben cómo prescribirlo. Mi oncóloga me confirma que estoy en la lista, pero no tienen el procedimiento", explica. Itxaso, su pareja, detalla el laberinto al que se han enfrentado: "Hemos activado varias vías -atención al paciente, hospital y el procedimiento de prestaciones y reembolsos del Gobierno Vasco-, con respuestas que pueden tardar hasta seis meses. Mientras, seguimos pagando el dispositivo mes a mes y ampliando el expendiente con la resolución de agosto".

Desde ASTUCE hacen hincapié en el impacto emocional y psicológico que supone para las familias. "Recibir un diagnóstico de glioblastoma ya supone un golpe durísimo; pero descubrir que hay una opción que podría mejorar la supervivencia y no poder acceder a ella simplemente por vivir en una comunidad u otra es cruel", aseveran.

La asociación también insiste en que el problema no es la evidencia, sino la implementación: “No basta con financiar; hay que habilitar centros, formar a los equipos y definir el circuito de solicitud”, resume Mantas. “Hoy muchos pacientes nos cuentan que sus oncólogos no saben cómo tramitarlo. Por eso hemos preparado una guía para llevar a consulta y agilizar los pasos”.

De la financiación a la realidad: los pasos necesarios

Tanto las asociaciones como los especialistas y los pacientes reclaman, en primer lugar, que se designen y activen sin demoras los centros que participarán en el estudio de monitorización del tratamiento en cada comunidad. Piden también formación e información específicas para oncólogos y equipos directivos, de modo que conozcan los criterios clínicos y el circuito de prescripción. Subrayan la necesidad de crear centros de referencia en tumores cerebrales con equipos multidisciplinares y de visibilizar estos tumores en las estadísticas oncológicas, para que la planificación de recursos se ajuste a la realidad.

En países como Alemania, Francia, Japón o Estados Unidos, los TTFields forman parte del estándar y figuran en guías internacionales y españolas. En España, el 14 de agosto de 2025 marcó el hito de la financiación pública; el paso decisivo ahora es homogeneizar el acceso para que ningún candidato quede fuera por su lugar de residencia. “La inclusión en el SNS es un avance concreto”, concluye la Dra. Vaz Salgado. “Ahora toca asegurar que cualquier paciente candidato pueda recibir TTFields sin barreras, combinados con el estándar y manteniendo la calidad de vida”.

El glioblastoma es un tumor cerebral primario y el más agresivo de los gliomas en adultos. Aun con el tratamiento estándar que se consolidó en 2005 -cirugía, radioterapia y temozolomida-, la supervivencia mediana apenas alcanza los 14,6 meses. Desde entonces, casi dos décadas después, ha habido muy pocos avances reales, a excepción de la terapia con campos eléctricos (TTFields), que irrumpió en el 2009 como una de las alternativas con beneficio demostrado en supervivencia.

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