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De la "caca perfecta" a la microbiota del semen: este "órgano invisible" controla tu salud más de lo que piensas
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entrevista a marta león

De la "caca perfecta" a la microbiota del semen: este "órgano invisible" controla tu salud más de lo que piensas

Esta ingeniera química se especializó en alimentación y acaba de publicar un nuevo libro, 'El equilibrio perfecto'. En sus páginas explica cómo afecta la microbiota a todos los niveles

Foto: La ingeniera química especializada en alimentación y salud hormonal, Marta León. (Cedida)
La ingeniera química especializada en alimentación y salud hormonal, Marta León. (Cedida)

Es poco probable que nunca hayas escuchado la palabra microbiota. ¿Es una moda preocuparse por cuidarla o realmente juega un papel importante en nuestra salud? Ya hay personas que dedican su carrera profesional a estudiar las consecuencias del desequilibrio en este conjunto de microorganismos.

Es el caso de Marta León (Málaga, 1981), ella es ingeniera química, pero su pasión por el bienestar la llevó a especializarse en alimentación y salud hormonal femenina. Lo hizo, entre otras instituciones, en la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III. Además, se interesó por la psiconeuroinmunología, que cursó en la Universidad de Barcelona.

Desde hace más de 15 años acompaña a mujeres a cuidar de sus hormonas a través de la alimentación y otros cambios en el estilo de vida. Ahora ha escrito un libro, aunque no es el primero, El equilibrio perfecto (Lunwerg, 2025), que tiene como objetivo cuidar de las hormonas desde la microbiota.

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PREGUNTA. Hace años la microbiota era una total desconocida. ¿Estamos ahora más concienciados con cuidarla? ¿Por qué?

RESPUESTA. Es verdad que hasta hace unos años era una completa desconocida. De hecho, el intestino se consideraba el órgano encargado de la digestión, la absorción de nutrientes y poco más. En Estados Unidos comenzaron a investigar sobre la microbiota para explorar las interconexiones del cuerpo. También llegaron a Europa estos nuevos hallazgos y la población vio lo interesante de este mundo. Ahora quieren saber más y leer libros sobre el tema. Se le llama "órgano invisible" porque trabaja a todos los niveles, la microbiota intestinal, vaginal u oral están conectadas y contribuyen al equilibrio, a que estemos bien, más allá de la mera función digestiva.

P. ¿Y qué dicen las heces del estado de la microbiota?

R. Siempre digo que son las últimas testigos que hablaron con nuestra microbiota intestinal y le preguntaron cómo estaba. El hecho de ir al baño es un signo de salud, pero a muchos niveles: nos puede contar si nos estamos alimentando bien, si hay estrés, si toleramos mal ciertos medicamentos o cómo está el sistema inmunitario. Las heces nos cuentan tanto de cómo estamos que existe la escala de Bristol [tabla visual de uso en medicina, destinada a clasificar la forma de las heces humanas en siete grupos], por la que sus autores, Ken W. Heaton y Stephen J, definieron cómo debía ser "la caca perfecta".

P. ¿Por qué se venden tantos productos, como infusiones o pastillas, que prometen un vientre plano? ¿Es posible que lo consigan o es puro marketing?

R. Pues yo quiero pensar que tienen algo de verdad, que incluyen alguna planta que sabemos que es beneficiosa para la salud digestiva. Lo que pasa es que las causas de no tener un vientre plano pueden ser muchas, aparte de los depósitos de grasa. En ese caso, típico de la menopausia, las infusiones se quedan un poco cortas. Otros motivos pueden ser un exceso de bacterias fermentadoras que producen gas en zonas del intestino donde es difícil expulsarlo y , en consecuencia, se genera hinchazón. Hay principios activos que disuelven esos gases y controlar la población bacteriana, por eso creo que surgen esas mezclas para ayudarnos, pero quizá haya que hacer una mirada más profunda en lo que comemos o si tenemos sobrecrecimiento bacteriano (SIBO). En ese caso, necesitaremos un profesional en salud digestiva que nos ayude.

placeholder La portada del libro 'El equilibrio perfecto'. (Cedida)
La portada del libro 'El equilibrio perfecto'. (Cedida)

P. ¿El ayuno intermitente es para todo el mundo?

R. En realidad si cambiamos la palabra ayuno por descanso digestivo, sí. Cuando hablamos de ayuno, pensamos siempre en muchas horas sin comer. Esto claramente no es para todo el mundo. Sin embargo, si adelantamos la hora de la cena, como nuestros vecinos del norte de Europa, siempre va a ser beneficioso y puede practicarlo todo el mundo, incluso las embarazadas y los niños. Favorece la digestión, el descanso y cuida de los ritmos circadianos, está comprobado. Cuando se habla de ayunos más largos, lo ideal es acompañarlo de consejo profesional para no ponernos en peligro.

P. En el libro menciona el flujo vaginal en algunas recién nacidas. ¿Cuál es su relación con la microbiota de la madre?

R. No suele tener ninguna importancia, pero preocupa porque nadie te lo cuenta. En la propia leche de las mujeres hay muchas sustancias que recibe el bebé, como probióticos, inmunoglobulinas o estrógenos de la madre. La recién nacida está expuesta a todo este tsunami hormonal de la madre y, como tiene receptores estrogénicos en las paredes de la vagina, puede producir un poco de flujo que desaparece una vez lo metaboliza.

P. También comenta en el libro que los nacidos por parto vaginal y alimentados con leche materna tienen muchos más beneficios y menos riesgos que los que nacen por cesárea y se alimentan con leche de fórmula. ¿Cómo se puede abordar el tema sin herir ninguna sensibilidad?

R. Quitando la parte de culpa. Yo cuando hablo de este aspecto es simplemente a través de las conclusiones de las investigaciones que abordan el tema. Es muy interesante entender que al nacer de la manera que la naturaleza, por decirlo así, había pensado, la microbiota contribuye de manera activa a la salud inmunitaria del futuro bebé. Evidentemente también tenemos que tener en cuenta que hoy en día vivimos en una sociedad donde tenemos muchísimos más recursos médicos que no existían hace años, ahora una mujer que no puede dar el pecho recurre a la lactancia de fórmula. No obstante, hay diferencias entre lo que se produce en la naturaleza y lo que se hace en un laboratorio. Pero sin entrar en culpas, porque en la vida hay realidades que no siempre son la fisiología pura y dura.

Tenemos que entender que la microbiota del abdomen no es lo misma que la vaginal y si el niño nace por parto natural pasa por el canal de parto y se impregna de todas las sustancias que tiene la vagina de la madre. Y con el pecho se alimentan de todas esas bacterias que hay también alrededor del pezón, es simplemente entender cómo funciona el cuerpo y ver que nacer de una manera u otra puede afectar a la salud inmunitaria del futuro. Pero esto hay que acompañarlo de unos buenos hábitos de vida, ya que de poco servirá que nos hayan dado el pecho si luego no nos cuidamos. Enfermedades inflamatorias intestinales y alergias, alimentarias o estacionales, están muy relacionadas con la forma en la que nacemos.

P. También habla de que la dieta pesco-mediterránea es respetuosa con la salud hormonal femenina y resuelve la inflamación o mejora la fertilidad. Independientemente de la decisión de dejar de consumir animales, ¿comerlos ayuda a mejorar la salud hormonal?

R. Se observó en los años 60 y 70 que las personas que hacían dieta pesco-mediterránea, aunque en aquel momento las grasas estaban demonizadas, eran más longevas y gozaban de una mejor salud cardiovascular. Empezaron a ver las diferencias entre los tipos de grasa y los beneficios del omega-3. Este último también se puede encontrar en el lino o la chía, pero mayoritariamente está en los animales marinos, y funciona como materia prima de la salud hormonal. El ovario lo necesita para fabricar estrógenos y las paredes vaginales para producir ese engrosamiento del endometrio. Igualmente, el cuerpo necesita colesterol bueno y este se encuentra, sobre todo, en los alimentos de origen animal.

Las personas veganas o vegetarianas no necesariamente tendrán una mala salud hormonal si no los comen, pero deben tener en cuenta la incorporación de legumbres o semillas para que su cuerpo obtenga todo lo que necesita.

P. ¿Qué opina sobre los dolores menstruales? ¿Son señal de alarma?

R. Creo que esto viene de una intención de intentar dejar de normalizar el dolor y el sufrimiento femenino de manera resignada. Si duele la regla es por varios motivos, por un lado, igual, necesitamos reordenar un poco los hábitos, como el estrés, la alimentación o el sedentarismo. Por otro, igual existe una endometriosis, que se tarda muchos años en diagnosticar, no porque sea difícil, sino porque precisamente el dolor de regla está normalizado. No puede ser que esas mujeres se limiten a tomarse un ibuprofeno y pedir la baja. No se debería normalizar el dolor desde un punto de vista de resignación o de vivir los ciclos menstruales como una maldición mensual.

P. ¿Qué consecuencias tiene un cuerpo que lleva tomando medicamentos anticonceptivos durante muchos años? ¿Es necesario hacer descansos?

R. Depende del cuerpo y del motivo por el que has empezado a tomarlos. No es lo mismo estar sana y usarlos únicamente para evitar el embarazo o por algún motivo médico, como el síndrome de ovario poliquístico, endometriosis o dismenorrea. Si por lo que nos aproximamos al medicamento es por un problema hormonal, sería interesante trabajar el origen, en la medida en la que se pueda, y no dejar todo en manos de los anticonceptivos. Tomar fármacos durante años o décadas, afecta a la microbiota, ya que está acostumbrada a una realidad fluctuante de hormonas que se convierte en lineal cuando se ingiere la píldora. Si tomamos anticonceptivos por decisión propia, deberíamos nutrir a la microbiota y ayudarla desde la alimentación. Respecto a los descansos, dependerá del motivo que nos haya llevado a tomarla.

P. ¿Por qué nos pide el cuerpo chocolate cuando tenemos la regla?

R. A lo largo del ciclo, la microbiota va cambiando y justo antes de la regla puede que las bacterias más afines al azúcar empiecen a pedirnos más. También hay otro factor que influye, y es que el cacao, sobre todo el puro, es muy rico en magnesio. En ese momento en el que nos va a venir la menstruación, que hay un descenso hormonal, necesitamos más cantidad de magnesio porque es antiinflamatorio y ayuda al descanso. Igualmente, es rico en triptófano, un aminoácido que ayuda a la fabricación de serotonina.

"La fertilidad no solo depende de la alimentación, pero también depende de la alimentación"

P. ¿Si cada vez cuidamos menos la alimentación, seremos más infértiles?

R. La fertilidad no solo depende de la alimentación, pero también depende de la alimentación. Entonces, si cada vez cuidamos menos nuestra alimentación, estamos más expuestas a tóxicos, a disruptores endocrinos o al estrés, se crea un ambiente en el que la salud hormonal y la fertilidad lo tienen más difícil. La alimentación es una pata de la mesa, si vamos hacia un estilo de vida más hostil con las hormonas, el resultado será que cada vez nos cueste más quedarnos embarazadas.

P. En el libro hace la siguiente reflexión: las mujeres tardan mucho en quedarse embarazadas precisamente porque lo evitan durante toda la vida...

R. Claro, es que tenemos que pensar que somos expertas en anticoncepción, pero no sabemos nada de concepción. De hecho, llevamos tanto tiempo queriendo no quedarnos embarazadas que en el imaginario colectivo pensamos que es muy fácil y que puede ocurrir en cualquier momento del mes cuando no es del todo así.

A mí me gusta decir que un embarazo que no llega a veces es la oportunidad para conocer mejor nuestros ciclos y fluctuaciones. Empezamos a observar que solamente somos fértiles en un momento determinado del mes y ahí es cuando ponemos autocuidado en el proceso. Esto nos lleva a entender en qué momento ovulamos, ya que es el centro del ciclo, y a comprender la fertilidad femenina y la concepción.

P. También menciona la microbiota del semen. ¿Qué función tiene?

R. Tenemos microbiota en todos los lugares del cuerpo. Una cosa muy bonita, de la que ya hay evidencia, es que el cuerpo femenino y el masculino trabajan al unísono, en la concepción. Nos han dicho siempre que la concepción era más activa a nivel masculino, que los espermatozoides hacían un recorrido y el óvulo simplemente esperaba a que le fecundara el más fuerte y rápido. Pero ya sabemos que hay una sucesión de acciones en la que la microbiota participa. Por ejemplo, la microbiota femenina permite que haya un cambio en el pH de la vagina y en el flujo para que los espermatozoides puedan nadar con más facilidad. Esos lactobacilos junto a la microbiota del semen facilitan la llegada de los espermas, todo trabaja a favor de la vida.

P. Pese a que el tabaco se debe evitar durante el embarazo, algunos médicos prefieren que esas mujeres fumen aunque sea un cigarro al día para evitar esa ansiedad que produce dejarlo. ¿Qué opina de esto?

R. Ponemos mucho el foco en la ansiedad y no tanto en la toxicidad que está entrando en el cuerpo a nivel sanguíneo y que afecta, por ejemplo, al desarrollo del bebé. Altera la microbiota el tabaco, pero también el alcohol. Es verdad que la ansiedad que produce dejar de fumar, también puede envenenarnos a causa del estrés, por eso, se suele recomendar dejar de fumar años o meses antes del embarazo. La motivación de no hacerle daño a la criatura es muy poderosa y por eso las madres fumadoras lo dejan o lo reducen, pero al final esas sustancias no dejan de ser tóxicos, disruptores endocrinos que están entrando en nuestro cuerpo. Todo lo relacionado con el mundo emocional nos puede generar toxicidad que no va bien para el desarrollo del bebé. Por eso, repito que lo ideal sería intentar pasar ese momento de mono antes.

P. ¿Cuál es la importancia de que las madres sigan cuidando su alimentación durante el posparto y por qué les cuesta más?

R. Porque pensamos que en el momento en el que estamos embarazadas hay que repartir con el bebé los nutrientes, pero se nos olvida que si estamos dando el pecho seguimos conectadas al bebé a través de la leche materna. Por ejemplo, hay plantas que no son tan recomendables tomar durante la lactancia, pero tampoco el alcohol, el tabaco o ciertos medicamentos. Es importante hacer una dieta pescomediterránea rica en omega-3 y reducir la ingesta de ultraprocesados, que apetecen más durante la lactancia.

Foto: expertos-advierten-excesiva-medicalizacion-menopausia

P. ¿La menopausia precoz está relacionada con el estrés?

R. En realidad la menopausia precoz es un misterio. No sabemos bien por qué sucede, en algunos casos tiene que ver con el linaje materno, pero también está relacionada con los hábitos de vida. Hay factores, como el tabaco o los disruptores endocrinos, que pueden adelantarla. En cuanto al estrés, podría relacionarse, ya que hay mujeres que ante un impacto muy profundo, como la muerte de un ser querido, se les retira la regla porque el cuerpo antepone la supervivencia como prioridad.

P. Dedica varias páginas a las técnicas para el tratamiento de la sequedad vaginal, ¿es un tema importante del que no se habla?

R. Creo que es un tema muy importante porque además afecta de manera íntima, a la experiencia de tener relaciones sexuales, pero también a la salud de la microbiota, porque los tejidos mucosos no están bien. Si se cuida la casa en la que habita la microbiota, podrá hacer su trabajo. Los tejidos mucosos son sensibles a los estrógenos, también se secan los ojos, la boca y otras cavidades. Hablo de la sequedad vaginal en el libro porque es una de las que primero nos avisa de que hay algo que no va bien. En realidad, lo interesante, es cuidar todas nuestras mucosas sobre todo a través de la alimentación, ya que las bacterias se encargan de que todo esté bien.

P. ¿Y los cambios en esa microbiota vaginal modifican el cuerpo de la mujer?

R. En el fondo cuando nuestra microbiota vaginal cambia es porque también nuestra microbiota intestinal y otras han cambiado. Esto puede ser la causa de que, por ejemplo, tengamos muchas vaginosis bacterianas o candidiasis de repetición. No es más que un aspecto que nos está diciendo que hay algo que no va bien en nuestro cuerpo a otros niveles, como el intestinal o inmunitario, todo está interconectado.

Es poco probable que nunca hayas escuchado la palabra microbiota. ¿Es una moda preocuparse por cuidarla o realmente juega un papel importante en nuestra salud? Ya hay personas que dedican su carrera profesional a estudiar las consecuencias del desequilibrio en este conjunto de microorganismos.

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