Se acabó el pastel: una teoría inquietante sobre la ruptura entre Florentino y Zidane
  1. Área privada EC Exclusivo
EL GALLINERO

Se acabó el pastel: una teoría inquietante sobre la ruptura entre Florentino y Zidane

Guerra civil en el madridismo por el portazo del entrenador al presidente. Los aficionados tienen el corazón partido y los periodistas las escopetas cargadas, pero ¿y si hay algo más?

placeholder Foto: Ilustración: Rocío Márquez.
Ilustración: Rocío Márquez.

Zinédine Zidane es tan 'cool' que ni los antimadridistas más cerriles logran odiarle. A otro nivel, pasa lo mismo con Rajoy: odiar a Aznar (como odiar a Mourinho) sale solo, pero cuando tratas de odiar a Mariano, te da la risa. Zidane es ese tío enrollado que habla suave y siempre sonríe. Sonríe tanto que cuando se le cruzan los cables, una vez cada cinco años, arde Troya/le mete un cabezazo al primero que pasa por allí, por ejemplo, a Florentino Pérez.

En efecto, Zizou se ha ido del Real Madrid golpeando con todo al presidente en una carta publicada en 'As'. Entre el astracán de la Superliga, el título del Atlético y la puñalada del hijo pródigo Zizou, Florentino está viviendo una primavera aciaga.

¿A quién quieres más: a papá o a mamá? ¿A Florentino o a Zidane? El dilema es jodido para el madridismo. Es imposible responder sin tremendo desgarro interior, pero aunque los aficionados asisten estupefactos a la ruptura traumática, los monstruos de la comunicación toman partido con el cuchillo entre los dientes...

En defensa del honor mancillado de Florentino, salió Pedrerol en tromba, en modo Bud Spencer repartiendo tollinas a Zizou como si no hubiera un mañana: "Qué manera más fea de irse, Zidane. Sin nada de autocrítica y echando la culpa al club… Otra vez ha vuelto a dar la espantada. Otra vez se marcha del Madrid con contrato en vigor, pero esta vez lo ha hecho dando un portazo. Suerte con Francia, Zidane... si le llaman".

¿Y si Zidane se ha pasado de frenada y ha metido el clásico portazo de folclórica por encima del bien y del mal? Más allá del ruido, hay análisis fríos: puede que Zidane sea el mejor motivando a cracks desmotivados, pero quizá no sea el mejor entrenador para un Madrid en construcción y mal planificado por el club:

Sería fácil concluir que las vacas gordas se han acabado para el Real Madrid, salvo que casi todo el fútbol mundial está en las mismas. Vino el decrecimiento... y empezaron las tortas. Teoría inquietante desarrollada en un artículo reciente en 'The Guardian' donde se atiza a Florentino: "En las últimas dos temporadas, el Real Madrid se ha visto cada vez más cansado, jugando un fútbol lento y antiguo que necesita desesperadamente rejuvenecer. Zidane reconoció que no podía enfrentar esa reconstrucción cuando renunció después de la victoria en la Champions 2018; tres años después, la situación apenas ha cambiado, salvo que Ronaldo se ha ido, todo el mundo es mayor, y la supuesta solución de comprar jóvenes talentos españoles ha fracasado tan catastróficamente que, por primera vez en la historia, no habrá ningún jugador del Madrid en la Selección española en un gran torneo. Las deudas superan los 900 millones y Florentino Pérez, está en guerra con la UEFA, después de haber sido expuesto como un bufón en toda Europa, aunque aún no en España, por su vacuidad autocompasiva al hablar de la Superliga".

Pero lo relevante de este artículo, donde se habla también de la bronca entre Conte y el Inter de Milán pese a haber ganado el 'Scudetto' por primera vez en once años, es la tesis de fondo: los mamporros entre entrenadores y presidentes responden a un clima económico histérico. Pérdida de competitividad, jugadores devaluados y dificultades para renovar las plantillas. "El salario y el prestigio ofrecen alguna compensación, pero es difícil pensar en un peor momento para aceptar el puesto de entrenador del Real Madrid en los últimos 70 años", concluye el artículo.

En ese contexto de debilidad, Zidane se ha ido metiendo fuego al chiringo. No parece tener intención de volver.

Zinédine Zidane es tan 'cool' que ni los antimadridistas más cerriles logran odiarle. A otro nivel, pasa lo mismo con Rajoy: odiar a Aznar (como odiar a Mourinho) sale solo, pero cuando tratas de odiar a Mariano, te da la risa. Zidane es ese tío enrollado que habla suave y siempre sonríe. Sonríe tanto que cuando se le cruzan los cables, una vez cada cinco años, arde Troya/le mete un cabezazo al primero que pasa por allí, por ejemplo, a Florentino Pérez.

Real Madrid Florentino Pérez Zinédine Zidane Superliga José Mourinho
El redactor recomienda