publicidad

  

OPINIÓN

Mariano Miguel acude a su pleito contra Colonial escoltado por... un sonriente Luis Portillo

Redacción.-  19/11/2008

Luis Portillo, otrora poderoso presidente de Inmobiliaria Colonial, se dejó ver ante los medios por primera vez después de diez meses de ostracismo, desde que abandonara por las bravas la presidencia y el accionariado de la inmobiliaria catalana. Fue la semana pasada, en Madrid, como testigo del ex consejero Mariano Miguel en el pleito que mantiene con la compañía a cuenta de su indemnización salarial tras su cese.

Mariano Miguel elevó su blindaje de 1,8 a 3,9 millones de euros y su sueldo, que pasó de 400.000 euros a un millón de euros durante el periodo transitorio de toma de control de la promotora. Sin embargo, ambos incrementos no fueron ratificados por la Junta General de Accionistas. El ex consejero delegado de Colonial reclama 4,3 millones en total. Por su parte, Portillo dejó claro que él no cobró nada tras su marcha "por ser accionista mayoritario", informó La Vanguardia.

Así, Portillo, el ex tycoon de los ladrillos, se presentó en el Juzgado de lo Social para arropar a su viejo amigo sonriente, relajado, con gabardina sobre camisa, pantalones oscuros y maletín. Atrás quedaron los primeros tiempos de Expo An en Dos Hermanas (Sevilla), al calor de la Expo 92, cuando acudía a las negociaciones con la camisa desabotonada, dejando lucir en su pecho un medallón de oro tamaño Bronx de la Virgen del Rocío.

Después llegaron las operaciones en Marbella, su entrada en Metrovacesa y la compra de Inmocaral (antigua Fosforera). A partir de ahí, sus actuaciones (y su endeudamiento) fueron in crescendo: control de Colonial, entrada en el 15% FCC, adquisición de Riofisa y hasta participación de referencia en la francesa Société Foncière Lyonnaise (SFL). De esas fechas datan su fulgurante aparición en la revista Forbes de los más ricos del planeta y una foto con Esther Koplowitz que quedará para la posteridad.

De la época en la que surfeaba en la cresta de la ola circulan rumores entre el madrileñeo referentes a sus fincas de caza pobladas de muflones, a los que -dicen- alimentaba desde su avión privado, a sus frases célebres del estilo “la borza é mú crué”, o a sus fanfarronadas sobre cómo despachaba con la banca internacional.

Retribución adicional para el presidente y el consejero delegado de Colonial

Pero el espejismo en el que vivía instalado se desdibujó bruscamente la Nochebuena pasada, cuando Colonial se desangró en Bolsa, la banca acreedora ejecutó sus acciones y se acabó quedando con la compañía, obligándole a abandonar precipitadamente la presidencia. Aún hay quien comenta que, mientras se arruinaba, aún tuvo tiempo de otear propiedades en desiertos lejanos.

Desde entonces hasta ahora muchas cosas han pasado. La burbuja inmobiliaria ha estallado con toda su crudeza y los actuales dueños de Colonial, con La Caixa de la que procedía a la cabeza, han tenido que tragarse el sapo de anunciar una pérdida de 2.475,5 millones de euros hasta septiembre por la depreciación de sus activos inmobiliarios.

Lo cual no es obstáculo para que el próximo viernes 21 los accionistas de Colonial voten en Junta Extraordinaria la contratación de una póliza de seguro de responsabilidad civil que “cubra toda responsabilidad de cualquier orden por actos y conductas del presidente de la inmobiliaria, Juan José Brugera y su consejero delegado, Pere Viñolas, así como una retribución adicional para ambos. A saber: Brugera, con la que está cayendo, recibirá 900.000 euros si es cesado antes del 30 de junio de 2009. Para el consejero delegado, se prevé el importe equivalente a tres anualidades de su retribución anual fija, con un mínimo de 1,5 millones de euros, para el supuesto de cese o dimisión por cambio de control en la sociedad o cambio relevante en la composición del Consejo de Administración, informa Servimedia.

Entretanto, Criteria (La Caixa) busca un socio mayoritario para Port Aventura, donde Riofisa ya tiene luz verde para construir un centro comercial. Luis Portillo, confinado en Dos Hermanas, ya no está al frente de una inmobiliaria que, por muy patrimonialista que sea, no encuentra compradores al precio deseado. Ya no se puede culpar de sus desmanes a un andaluz osado con acceso a financiación ilimitada.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 0 COMENTARIOS

MÁS COLUMNAS DE OPINIÓN

DIARIO DE ROBINSON

El Rey tiene las mismas vacaciones que Barack Obama

Matías Vallés

TINTA DE VERANO

Carrete, el Fred Astaire de Torremolinos

Agustín Rivera. Torremolinos

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados
Ediciones anteriores      Suscripción al boletín                                              Anúnciate
Auditado por Ojd