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Carlos Franganillo: "Los políticos han descubierto que encararse a la prensa no supone un coste"
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ENTREVISTA

Carlos Franganillo: "Los políticos han descubierto que encararse a la prensa no supone un coste"

El periodista y presentador de Informativos Telecinco reivindica el valor humano frente a la IA y destaca la influencia de El Confidencial y su "capacidad enorme" para liderar la agenda pública

Es un jueves cualquiera en la redacción de Informativos Telecinco y Carlos Franganillo (Oviedo, 1980) trabaja ya en el telediario de la noche. La actualidad bulle y el interés está en Washington y la Casa Blanca, precisamente donde él trabajó como corresponsal hace años. La Administración Trump es la excusa perfecta para hablar de la relación de los medios de comunicación con el poder, de la mentira, del ecosistema mediático y de los peligros de la desinformación.

El periodista y presentador, nuevo protagonista del ciclo de entrevistas por el 25 aniversario de El Confidencial, ejerce de anfitrión en el plató de la cadena. La conversación es amena y fluida. Influencia, polarización, redes sociales... Franganillo no rehúye ninguna cuestión y todos los caminos llevan al mismo sitio: la credibilidad es nuestro mayor activo y ningún robot o inteligencia artificial sustituirá jamás el valor y la confianza de lo humano. "Nuestro gran reto es mantener nuestra esencia", subraya. Hay mucho de qué hablar.

No es lo mismo ser periodista que parecerlo. Y en este punto ubica las virtudes y debilidades del oficio. "La fortaleza que tenemos es la imagen y el prestigio de los profesionales, de quienes trabajamos un producto, en este caso la información. La contrastamos, la depuramos y se la ofrecemos trabajada al espectador", reflexiona Franganillo, que excluye de la ecuación a los nuevos actores que no pueden hablar de prestigio o credibilidad. Pero conviene hacer autocrítica.

"Hemos perdido influencia y hemos perdido relevancia. Todavía es muy importante la que tenemos, pero somos vulnerables en cuanto a que podemos perdernos en los vicios de estos nuevos lenguajes. Nuestro gran reto es mantener nuestra esencia. Adaptarnos a los nuevos canales, a los nuevos lenguajes, pero no querer ser una red social, no querer entrar en las dinámicas de esas nuevas tecnologías porque entonces el ciudadano ya no sabrá qué es un medio de comunicación y qué no lo es. Si resistimos y aportamos algo al debate diferente, con personalidad y con rigor, seguiremos llegando a la gente", asevera.

La irrupción de influencers y supuestos gurús de la verdad, esa que no te cuentan los medios, parece haber distorsionado el valor del periodista. Franganillo advierte que el activismo y la propaganda siempre estuvieron ahí, aunque reconoce que la "frontera es cada vez más difusa". Por eso es importante separar el polvo de la paja: "Puedo entender que algunos activistas sean más atractivos para muchos ciudadanos porque piensan que ellos sí dicen la verdad. No tienen filtros, van directamente a la confrontación. Pero ahí nos toca hacer pedagogía. Cualquiera de nosotros tiene que distinguir qué es un periodista".

placeholder Carlos Franganillo sobre El Confidencial: 'Tiene una capacidad enorme de liderar la agenda'. (A. L.)
Carlos Franganillo sobre El Confidencial: 'Tiene una capacidad enorme de liderar la agenda'. (A. L.)

El presentador pone un ejemplo que todo el mundo entenderá. "Si uno va al supermercado a comprar, debería tener unas nociones de lo que es saludable y lo que no lo es. Te puedes inflar a comer galletas todo el día, es tu elección, lo puedes hacer, obviamente. Pero seguramente acabarás enfermando o acabarás teniendo algún problema".

El Confidencial cumple 25 años en esa batalla. Un cuarto de siglo da para mucho, aunque Franganillo tiene claro cuál es el valor de la marca. "Tiene una capacidad enorme de liderar la agenda y lo hace con reportajes y trabajos de investigación muy profundos, que acaban marcando el debate nacional", señala, tras incidir en sus profesionales y firmas. "Hay opiniones muy trabajadas y que responden más a un trabajo de análisis, de aportar temas diferentes, de aportar enfoques muy distintos".

Relación con el poder

Carlos Franganillo llegó a Telecinco tras más de una década en los informativos de TVE, primero como corresponsal en Moscú y Washington y después como presentador del telediario en la edición de la noche. Narró desde el terreno la anexión de Crimea por Vladímir Putin o la irrupción de Donald Trump en la política tras el mandato de Barack Obama, lo que invita a pensar que conoce bien las injerencias del poder. Sin embargo, rebaja las expectativas sobre su experiencia en Rusia y marca una enorme distancia entre entonces y ahora. "El problema lo tenían los periodistas locales, que realmente publicaban información comprometedora", apunta, aunque reconoce que la tentación siempre está ahí y es cada vez más evidente.

placeholder El periodista y presentador de Telecinco, Carlos Franganillo, posa para El Confidencial. (A. L.)
El periodista y presentador de Telecinco, Carlos Franganillo, posa para El Confidencial. (A. L.)

"Las presiones del poder a la prensa siempre han existido, no son nuevas. Antes podían ser más taimadas, jugarse más entre bambalinas. Pero yo creo que los políticos, el poder y los gobiernos, han descubierto que encararse a la prensa a veces no supone un coste, sino que puede ser aliciente para ellos, dependiendo de qué electorado se dirijan. Por desgracia, han descubierto que puede ser rentable en algunas ocasiones", declara.

La reflexión sirve para España, donde Franganillo identifica una implantación del trumpismo en todas las siglas, con independencia de izquierda o derecha. "Realmente por la fragmentación política que vivimos, por la incapacidad de sacar adelante reformas de calado que quizás necesitaría el país a medio o largo plazo, hace que muchas veces estemos en una espuma muy artificial. Temas que aparecen y desaparecen, relatos que entretienen y que luego no llegan a ningún sitio. Eso es tóxico y eso incrementa la desconexión de los ciudadanos respecto a la política. Es peligroso a medio plazo", añade el director de Informativos Telecinco.

La falta de respeto a las instituciones y la banalización de la mentira son dos muestras muy claras de ese trumpismo, con un debate de trincheras en prácticamente cualquier tema. La pregunta que surge es el papel que desempeñan los medios en este clima de polarización, con la incógnita de qué fue antes, si el huevo o la gallina, si los periodistas o los políticos. No es fácil y seguramente tampoco haya una respuesta cien por cien acertada.

placeholder Carlos Franganillo: '[Los medios] somos un actor importante de la polarización'. (A. L.)
Carlos Franganillo: '[Los medios] somos un actor importante de la polarización'. (A. L.)

"Creo que son las dos cosas a la vez. Somos un actor muy importante de la polarización, por desgracia. Y creo que ahí confluyen muchos aspectos. Muchas veces, por una cuestión incluso industrial, económica, pues es verdad que la polarización o el debate estridente y ruidoso es un reclamo. Es un producto muy barato también. Los medios a veces, quizá por una cuestión más económica, hemos caído en la tentación y el abuso de ese tipo de posiciones, de buscar la confrontación y, si no la hay, forzarla incluso, de generar espectáculo porque sabemos que la atención cada vez es un bien más demandado. Es un círculo vicioso".

Pero la actualidad también manda en el debate sobre el oficio y es imposible no hablar de inteligencia artificial. Como en el resto de reflexiones, Franganillo huye de tremendismos y apela a lo mismo: al valor de lo intangible y la credibilidad de los profesionales. "Pienso que cada vez lo humano va a tener más importancia. A la hora de transmitir hechos o transmitir algo que está pasando, se me hace muy difícil pensar que no vamos a querer tener al otro lado un ser humano con sus emociones, con su punto de vista, con su credibilidad labrada a lo largo de los años, que nos sirva también como una especie de marca de agua, de autenticidad".

Es un jueves cualquiera en la redacción de Informativos Telecinco y Carlos Franganillo (Oviedo, 1980) trabaja ya en el telediario de la noche. La actualidad bulle y el interés está en Washington y la Casa Blanca, precisamente donde él trabajó como corresponsal hace años. La Administración Trump es la excusa perfecta para hablar de la relación de los medios de comunicación con el poder, de la mentira, del ecosistema mediático y de los peligros de la desinformación.

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