Periodismo de investigación, el 'valor añadido' de El Confidencial
Este género periodístico está en el ADN de El Confidencial. Por ello, y con motivo del 25 aniversario, premiará las mejores investigaciones nacionales, internacionales y a la mejor trayectoria profesional
Ese antetítulo y título del diario El Sol se publicó el 24 de julio de 1921, en plena guerra del Rif y tras el desastre de Annual. Fue la primera vez que en la prensa española se recogía el concepto “investigación” en una información. Aquella información, sin firma, era de Manuel Aznar Zubigaray, que también ejercía de director del diario. Y revelaba que los alemanes apoyaban a los rebeldes rifeños, liderados por Abdelkrim, con armas y formación.
Hoy, un siglo después, y gracias a pioneros como Luis de Oteyza, Rafael López Rienda, Víctor Ruiz Albéniz y el propio Aznar Zubigaray el periodismo de investigación ya es un género, una asignatura, un módulo académico, un posgrado y el “valor añadido” que algunos medios ofrecen a sus lectores. El Confidencial cumple su 25 aniversario y esa forma de trabajar, de levantar las alfombras del poder, de proyectar luz para que las cucarachas salgan corriendo, como recordaba Ryszard Kapuściński, el mejor reportero del siglo XX, se ha convertido en su seña de identidad y compromiso con sus lectores.
Y por ese compromiso y filosofía, El Confidencial se ha convertido en un referente del periodismo de investigación tanto a nivel nacional como internacional. Sus temas y trabajos de investigación se han convertido en notitia criminis y han servido para abrir procesos judiciales y comisiones políticas.
Ese compromiso y filosofía ha llevado a El Confidencial a reconocer y publicitar que hoy, más que nunca, el periodismo y sobre todo el periodismo de investigación es un servicio público. Y aprovechando esos 25 años de periodismo y de servicio público, El Confidencial instaura los Premios de Periodismo de Investigación.
Unos premios que reconocerán los trabajos de los muckrakers —como denominó el presidente Theodore Roosevelt a los periodistas que criticaron su política económica en 1906—, españoles, internacionales y, además, el reconocimiento a una trayectoria y constancia de los reporteros que han dedicado toda su vida a “levantar las alfombras del poder”.
Para buscar y elegir esos trabajos de investigación con el calificativo de excelentes, El Confidencial también ha reunido a tres jurados sobresalientes para reconocer el compromiso de los y las especialistas que rastrean y hacen visible la corrupción del poder económico y político.
Tres jurados reconocerán los mejores trabajos a nivel nacional, internacional y a la trayectoria profesional
Ayer. En 1922 el periodista Rafael López Rienda descubrió, reveló y publicó como un grupo de militares y políticos se quedaban con parte del dinero que iba destinado a la Intendencia de los soldados que luchaban y morían en el protectorado español en Marruecos. López Rienda publicó “El escándalo del millón de Larache”, que además lo convirtió en libro, y sirvió para poner nombre a los corruptos de aquella época.
En su prólogo, López Rienda dedica, invoca y exhorta “a los Diputados y Senadores españoles” a tomar medidas: “Cuando la Hacienda española está más resentida…que el dinero de la Intendencia de Larache no se administre en una orgía de ambiciones insaciables…El país, el Ejército sano y limpio de culpa os lo pide, y debéis hacer esa obra de verdadero patriotismo”.
Hoy. El Confidencial ha recogido el testigo de aquellos periodistas de investigación del siglo XX y también escribe “a los Diputados y Senadores españoles” a tomar medidas contra la corrupción.
Desde aquel mes de febrero de 2001 hasta hoy, 25 años, han sido muchos y muy importantes los casos revelados e investigados por El Confidencial que han servido para que “Diputados, Senadores, Fiscales y Jueces” incorporen sus investigaciones periodísticas en los diferentes procedimientos judiciales y comisiones parlamentarias —notitia criminis— para poner nombre, apellido y cantidades a los que se aprovecharon de su cargo para incrementar su patrimonio particular en detrimento de la “Hacienda española”.
25 años de periodismo de investigación
A las 20:00 del domingo 3 de abril de 2016, El Confidencial publicó los Papeles de Panamá, la mayor filtración de la historia del periodismo. Lo hizo en coordinación con un centenar de medios de todo el mundo, que trabajaron durante un año analizando 11,5 millones de documentos para exponer el uso de sociedades pantalla en paraísos fiscales y ocultar así su patrimonio de las autoridades tributarias. Lo primero en llegar fueron las dimisiones, como la del ministro José Manuel Soria en España. Después, las investigaciones a las personas y empresas que usaron al despacho panameño de Mossack Fonseca para evadir impuestos. En nuestro país,la Agencia Tributaria recuperó más de 140 millones de euros. En todo el mundo, la cifra superó los 1.200 millones de euros.
A esta investigación periodística le precedieron otras, como la Lista Falciani, que desveló miles de nombres de quienes ocultaron en Suiza un total de 100.000 millones de dólares. Las publicaciones de El Confidencial, en colaboración con medios y reporteros de 45 países, permitieron que Fiscalía y Agencia Tributaria investigaran o pactaran con miembros de esta lista para recuperar cientos de millones evadidos al fisco.
En estos dos trabajos participaron periodistas de investigación que se formaron en las primeras ediciones del Máster de Periodismo de Investigación de la Universidad Rey Juan Carlos y que ya eran redactores de El Confidencial.
La exclusiva sobre el pequeño Nicolás no solo era la historia de un impostor. El acceso de este joven de apenas 20 años a instituciones críticas del país, como el Centro Nacional de Inteligencia o Casa Real, empresas y partidos fue el punto de inicio de una investigación en la que El Confidencial reveló una tupida red de tráfico de influencias y operaciones económicas.
“El periodismo de investigación no es solo cazar escándalos, sino también identificar sucesos que a la larga pasan factura”, reflexionaba Carlos Sánchez, director adjunto de El Confidencial, sobre exclusivas como la de 2007 en la que este periódico informó de que el Banco de España había vendido un tercio de sus reservas de oro. Se trataba de una operación inédita, en un contexto de subidas de precios de este valor refugio. Una acción que contradecía a un Gobierno que negaba todas las señales de crisis económica.
Más recientes son las últimas informaciones que salpican a miembros del actual Gobierno y que se encuentran en diferentes estados procesales. El Confidencial publicó en 2024, en primicia, la detención de Koldo García, escolta y asesor de José Luis Ábalos, por el presunto cobro de comisiones ilegales en diferentes contratos públicos. Se sucedieron las informaciones —y detenciones— sobre el propio exministro de Transportes y culminaría con la de Santos Cerdán, el sucesor de Ábalos al frente de la secretaría de Organización del Partido Socialista.
En paralelo a las noticias reveladas por El Confidencial sobre las actividades privadas de Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, este periódico también denunció y reveló que Leire Díez, conocida como “la fontanera del PSOE” se hizo pasar por periodista de investigación. Díez mantuvo reuniones con fuentes y testigos de los casos en que aparecían imputados dirigentes socialistas con el fin de captar información que pudiera ser utilizada contra los jueces y fiscales que instruían los casos. El Confidencial captó una de las primeras imágenes de Leire Díez, la fontanera, accediendo a Ferraz, la sede de los socialistas, cinco días antes de publicar esta información.
Periodismo con impacto
El juez Pablo Ruz, en su paso por el Juzgado Central número 5 de la Audiencia Nacional y con ocasión de un curso sobre Periodismo de Investigación celebrado en julio de 2016 en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, deliberó y reconoció sobre esta especialidad periodística y la Justicia: “La experiencia profesional me ha permitido reflexionar como lector y como testigo protagonista en la instrucción de algunos casos y me lleva a la conclusión de que es necesario contar con una verdadera e independiente investigación judicial y con un verdadero e independiente periodismo de investigación”.
El Confidencial trabaja e investiga para que las palabras del juez Ruz sobre el verdadero periodismo de investigación se conviertan en una herramienta de la que pueda servirse la Justicia.
Ayer. Albert Camus, periodista y premio Nobel, escribió en 1940 en el diario Combat que “un país vale lo que vale su prensa”.
Hoy. El Confidencial recupera y hace suyas aquellas palabras del maestro y trabaja, investiga y aporta “valor añadido” a sus informaciones por compromiso, filosofía e interés público y para que el valor del país vaya unido al de su prensa.
Y remarca que el propósito de El Confidencial, siempre, es mirar al futuro, al mañana, a esos próximos 25 años que cumpliremos, con el propósito de seguir siendo un periódico para influyentes y haciendo un periodismo valiente que dé credibilidad, confianza y transparencia a los lectores.
Lectores que al abrir El Confidencial sepan apreciar y disfrutar los cinco sentidos que ofrecía el buen periodismo, según nos relataba Kapuscinski (estar, ver, oír, compartir y pensar). Y que hoy y mañana son y serán la Investigación, las Nuevas Narrativas (podcast y documentales), los Datos (la precisión), el Fact-Checking (verificación), la Transparencia (confianza) y la Inteligencia Artificial (nuevas herramientas). Los módulos profesionales y académicos que desarrollamos en el máster.