Almeida: "Prefiero periódicos sin democracia que democracia sin periódicos"
El alcalde de Madrid inaugura el ciclo de entrevistas y coloquios organizados con motivo de la celebración del cuarto de siglo de El Confidencial y profundiza sobre la credibilidad y la influencia
José Luis Martínez-Almeida inauguró este jueves los actos por el 25 aniversario de El Confidencial, con Madrid como primera parada de un ciclo de entrevistas y coloquios para reflexionar y debatir sobre la evolución del periodismo, la relación con el poder y su papel en la sociedad. El alcalde de la capital, a preguntas de la periodista Marta García Aller, produndizó en estos temas bajo el epígrafe Diálogo, influencia y credibilidad. El viaje editorial de un cuarto de siglo e hizo una defensa del periodismo libre, alertando de la tentación de "algún Gobierno" de intervenir los medios de comunicación.
25 años dan para mucho y cambian una vida. En el caso de Almeida, que en 2001 acabó la carrera de Derecho, incluyen una oposición a abogado del Estado, otra a alcalde de la primera ciudad de España y una paternidad reciente. En el caso de El Confidencial, un sello de rigor e independencia a través de las crónicas sobre un periodo enormemente cambiante y convulso, con un sinfín de noticias y exclusivas. El propio alcalde reconoció que ha habido días en los que el desayuno no ha sido todo lo tranquilo que le gustaría por las informaciones sobre el ayuntamiento que dirige. Pero precisamente en ese punto situó el valor de la libertad de prensa.
Parafraseó a Thomas Jefferson, tercer presidente de Estados Unidos, que dijo que elegía "prensa sin Gobierno que Gobierno sin prensa". "Prefiero periódicos sin democracia que democracia sin periódicos", declaró el regidor, que hizo un paralelismo entre los medios y la política en lo que se refiere a la necesidad de cultivar la confianza, la coherencia y la credibilidad. "Vivimos en un momento crítico. No vale una democracia nominal, tiene que ser real y fuerte".
El alcalde de Madrid, con un tono muy cercano y distendido, evitó politizar el foro con cualquier trasfondo partidista, pero sí lanzó algunos dardos a Pedro Sánchez y determinados ministros, aunque lejos de otras intervenciones. El ruido en torno a las redes sociales y la degradación del debate público hizo inevitable que el nombre de Óscar Puente apareciera en la conversación, con una crítica a un mensaje reciente en el que calificó a tres periódicos como "Ojete", "Debacle" y "Periodismo vegetal". "Si un ministro habla así, los medios lo tendréis más complicado", añadió.
García Aller presentaba los temas y Almeida respondía, desde los bulos a TikTok o los problemas de la ciudad, aunque el popular rechaza la etiqueta de influencer. El alcalde limitó las redes a un "canal hacia los ciudadanos" y aprovechó para cuestionar con cierta ironía la irrupción de los políticos en algunas plataformas. Ahí se acordó de Sánchez y sus vídeos en una de las redes más populares entre los jóvenes. "Podrá apreciar que está excesivamente forzado desde el punto de vista de la naturalidad, y esa no es la mayor crítica que pueda hacer al presidente del Gobierno en estos momentos", subrayó.
El encuentro, celebrado en el Auditorio Caja de Música del Palacio de Cibeles entre una gran expectación, fue presentado por el presidente de El Confidencial, José Antonio Sánchez, y clausurado por su director, Nacho Cardero. El foro contó también con la mesa El periodismo como contrapoder: explicar, vigilar y sostener el debate público, moderada por Ramón González Férriz y protagonizada por el columnista y presidente editorial de El Confidencial, José Antonio Zarzalejos, y el corresponsal en España de The Economist, Michael Reid.
Desayunos con El Confidencial
José Luis Martínez-Almeida alabó el trabajo de El Confidencial durante los últimos años y cómo se "cabrea" cada mañana. Pero a la vez destacó que jamás trataría de influir en el trabajo de los periodistas e insistió en la obligación de defender la libertad de expresión e información. "Los medios hay que respetarlos y preservarlos", reiteró el alcalde de Madrid, que entre risas contó cómo también se ve tentando en algunas ocasiones de eludir las preguntas de los medios: "Si hablo más rápido de lo habitual, es porque pretendo ser confuso y no brillante".
García Aller invitó a Almeida a hacer autocrítica y preguntó sobre la doble vara de medir de los partidos políticos en función del tema y el aludido, con los casos de acoso y agresión sexual del DAO de la Policía Nacional o el alcalde de Móstoles como ejemplo. El regidor popular aceptó que es un problema del día a día e instó a hacer una reflexión para recuperar la confianza en las instituciones, con la certeza de que el electorado es perfectamente consciente de todo y que ciertos discursos están muy lejos de la realidad. "Ni el más fanático se cree lo que le están diciendo en determinados temas", continuó.
La receta de Almeida para espantar el ruido y la polarización es el "interés general". "Mis decisiones no siempre son las acertadas, pero siempre se rigen según el interés general", declaró. Y de nuevo entre risas invitó a El Confidencial a continuar con su trabajo, como ha hecho durante 25 años. "Espero seguir enfadándome porque mis malas decisiones salgan bien reflejadas", aseveró.
"Una sociedad más libre"
José Antonio Sánchez narró el camino emprendido por El Confidencial durante el último cuarto de siglo y destacó cómo los valores fundacionales del periódico, con la "convicción de contribuir a una sociedad más libre y mejor informada", siguen plenamente vigentes. Por lo menos, como bromeó, hasta cumplir los 50 años. El objetivo, insistió Sánchez, es "ejercer un periodismo libre valiente y honesto" y así continuará en los próximos años.
"La independencia no es un regalo, es un ejercicio de valentía. El diario de los lectores influyentes, aquellos que saben que la libertad de información es un deber público que tenemos que defender todos. Seguiremos vigilantes, independientes y libres", declaró el presidente de El Confidencial, que sí advirtió de un cambio en la sociedad desde que impulsó este proyecto, con el lamento de que jamás pensó que la libertad de prensa "podía estar en peligro" como ahora.
Nacho Cardero profundizó en la misma idea y reivindicó el "derecho de los ciudadanos a estar informados". "La verdad tiene que salir de la oscuridad y para eso estamos los periodistas", dijo el director de El Confidencial, tras denunciar también que la etapa actual es "especialmente oscura". Cardero, además, reflexionó sobre el legado de este periódico y el compromiso adquirido con los lectores. "El legado no es una cifra, sino coherencia. El legado no son premios, sino convicción. El legado no son cuentas, sino realidades. El legado es la huella moral de contar lo que tenemos que contar, pese a quien pese le cueste a quien le cueste", concluyó.
José Luis Martínez-Almeida inauguró este jueves los actos por el 25 aniversario de El Confidencial, con Madrid como primera parada de un ciclo de entrevistas y coloquios para reflexionar y debatir sobre la evolución del periodismo, la relación con el poder y su papel en la sociedad. El alcalde de la capital, a preguntas de la periodista Marta García Aller, produndizó en estos temas bajo el epígrafe Diálogo, influencia y credibilidad. El viaje editorial de un cuarto de siglo e hizo una defensa del periodismo libre, alertando de la tentación de "algún Gobierno" de intervenir los medios de comunicación.