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EL PLAN B DEL CENTRO DERECHA ESTÁ EN MARCHA

La carrera al Elíseo está abierta: se busca sustituto a Fillon tras el 'Penelopegate'

02.02.201705:00 H.

François Fillon vive horas de agonía como candidato del centro derecha a la Presidencia de Francia. Las revelaciones periodísticas que cada día machacan sus aspiraciones al Elíseo, con datos y pruebas irrefutables, han convertido al hasta hace poco favorito en un lastre para su partido, Los Republicanos, y para toda la derecha. El Plan B para buscar un candidato alternativo está en marcha.

No hay fotografías de la entrada de los investigadores policiales a las oficinas administrativas de la Asamblea, donde se guardan las nóminas y los contratos de todo el personal que trabaja en la cámara. Pero no importa: la imagen de agentes en busca de pruebas de la supuesta labor de Penelope Fillon está en la cabeza de todos los franceses y muchos sostienen que debería bastar para que Fillon retire definitivamente su candiatura.

La policía no ha encontrado ni boletín de salario, ni dirección de correo electrónico, ni la tarjeta que permite el acceso a la Asamblea a nombre de Penelope FillonEl aspirante que aplastó a sus rivales en las primarias del centroderecha es ya un guiñapo político en el que no creen ni los militantes ni sus propios compañeros de partido. Toda Francia esperaba este miércoles la salida del nuevo número de 'Le Canard Enchaîné', el semanario satírico que amenaza con acabar con la carrera política de Fillon. La edición se ha agotado.

Y el nuevo capítulo del folletín que 'Le Canard' está dosificando no ha decepcionado. Penelope Fillon ha recibido dinero como supuesto asistente de su marido durante quince años, y no ocho, como el candidato afirmó a la prensa en su primera defensa pública. El total de lo percibido ha pasado del medio millón de euros a 831.440. Todo ello, y ahí está el problema ético, político y judicial, sin constancia de que haya trabajado efectívamente. La policía no ha encontrado ni boletín de salario, ni dirección de correo electrónico, ni la tarjeta que permite el acceso a la Asamblea a nombre de Penelope Fillon.

Sus dos hijos, Marie y Charles, no hicieron "misiones puntuales" para Fillon, como el candidato aseguró en su comparecencia televisiva para limpiar su imagen, sino que trabajaron a tiempo completo durante dos años, percibiendo en total más de 84.000 euros entre los dos. Además, y contrariamente a lo que su padre declaró para justificar su contratación, no eran todavía abogados cuando trabajaron para él.

100.000 euros por dos artículos y una reunión

El 'affaire' del trabajo ficticio en la pubicación 'La Revista de Dos Mundos' también se complica. Entre mayo de 2012 y diciembre de 2013, Penelope Fillon recibió 5.000 euros mensuales. 100.000 euros en veinte meses por dos reseñas literarias comprobadas. Una de trece líneas y otra, de siete. Por ese tipo de notas, la revista paga 200 euros la unidad. Es decir, una diferencia de 89.600 euros entre la suma percibida y el trabajo comprobado. Además, el Redactor Jefe del mensual en ese período no recuerda haber visto a la señora Fillón en ningún momento. El propietario de la Revista, el millonario Marc Ladreit de Lacharrière, aclara la aportación de la "Consejera literaria": "Es una mujer muy inteligente, ha leido muchos libros". La defensa de Fillon argumenta que la implicada participó también en una reunión "para hacer una reflexión estratégica informal". El redactor jefe no fue invitado a ese importante encuentro.

La onda explosiva provocada por 'Le Canard Enchainé' ha despertado también a la competencia periodística. Así, 'Mediapart', 'L’Express' o 'Le Journal du Dimanche' alimentan con otras exclusivas el oprobio en el que se deslizan las aspiraciones del que se presentaba como el candidato de la honestidad.

Francois Fillon durante un evento empresarial en París, el 31 de enero de 2017 (Reuters).

Según estas publicaciones, el generoso dueño de 'La Revista de dos Mundos' también habría pagado el sueldo de una persona encargada de la página web de Fillón. El ex primer ministro se habría embolsado, asímismo, una parte del dinero destinado a la remuneración de los asistentes parlamentarios, entre 2005 y 2007, en total, 21.000 euros. En otro supuesto caso sospechoso, Fillon habría obtenido una ganancia de 600.000 euros a través de su empresa F2Conseil, entre 2012 y 2015. Durante una parte de ese periodo, en el que percibió 18.000 euros al mes, no habría tenido derecho a ejercer una actividad privada paralela a la de legislador. Para añadir más aceite a la hoguera, el candidato ecologista a las presidenciales, Yannick Jadot, asegura que los clientes de F2Conseil son empresas rusas, lo que explicaría la rusofilia del aspirante a Jefe de Estado.

El Plan B se improvisa

Los Republicanos están absolutamente devastados por las informaciones sobre su jefe. De cara a la prensa y al público, sus portavoces repiten las palabras de Fillon: se trata de "una campaña de comunicación perfectamente orquestada, cuyo fin es la eliminación de un candidato a la elección presidencial por vías no democráticas".

Pero parece ya tarde para la labor de 'spin doctors'. Fillon podría ahorrarse el dinero de sus consejeros en comunicación. En su partido, el Plan B para sustituirle ha comenzado oficiosamente. Las medidas que el todavía candidato pretende lanzar son absoutamente ignoradas por la militancia y por la prensa. Toda propuesta de Fillon sobre medidas económicas es descuartizada y burlada en las redes sociales.

Los Republicanos tienen solo un mes y medio para elegir al sustituto de Fillon, si este es imputado o si, incluso exonerado por la Justicia, los sondeos le ridiculizan o las informaciones le siguen golpeando. Otras primarias están descartadas por falta de tiempo. Un congreso exprés es también dificil de organizar y daría lugar a otra masacre interna entre los diferentes compañeros/enemigos dentro del partido. Solo el buró político, compuesto por unos cuarenta dirigentes del partido, parece capacitado para elegir al candidato de repuesto.

Alain Juppé saluda a simpatizantes tras su derrota en las primarias del centro derecha francés (Efe).

La semana pasada ya se compraron los dominios de internet con el nombre de algunos de los posibles sustitutos. No se sabe si es obra de agencias de comunicación que preparan a los aspirantes, si se trata de la obra de algún 'listillo' que venderá después su idea, o de simples bromas, pero se trata de un indicio más en el vía crucis de François Fillon.

Pocos pesos pesados del partido se atreven a hablar claramente del Plan B. El diputado George Fenech ha sido el primero en avanzar lo indecible: "Los resultados de las primarias han caducado. Somos como la orquesta del Titanic". Algunas figuras de la derecha, como el fislósofo y exministro Luc Ferry, ya han utilizado su cuenta twiter para lanzar la idea de que solo Alain Juppé puede ya frenar a Emmanuel Macron y a Marine Le Pen, los canditados más beneficiados con el 'PenelopeGate'.

Juppé, finalista en las primarias y derrotado por Fillon, ha sugerido que no está interesado; pero no podía decir otra cosa. Hasta que Fillon no decida abandonar -o alguien le convenza- nadie dentro del partido puede ofrecerse. Sería una afrenta a su propio compañero.

Militantes abochornados

En los pasillos del partido y en la prensa se especula con los nombres de la nueva generación de Los Republicanos, como el chiraquiano François Baroin, la única mujer presente en las primarias, Nathalie Kociusko-Morizaet, o el presidente de la región Norte , Xavier Bertrand. Candidatos quizá de futuro, pero que serían meros parches electorales.

Para Los Republicanos, lo peor es la sensación que están viviendo sus militantes y simpatizantes. Las bases electorales están abochornadas con los escándalos aireados por la prensa. Hasta ahora, muchos insistían en no creer las informaciones, acogiéndose a la moda de las "noticias falsas" y el manoseado término de post-verdad. Pero, a medida que aparecen nuevas denuncias, la depresión se transforma en enfado y cólera.

M.C. es una militante de Los Republicanos que accede a hablar con El Confidencial, pero ocultando su nombre («con internet todo se sabe»). Está destrozada con el 'PenelopeGate'. De la euforia de las primarias ha pasado a la amargura total. Irá a votar, pero estima que las opciones de su partido son mínimas. Considera que Macron y Le Pen aprovecharán el desastre de Fillon. Otra colega de partido, que -con más razón- tampoco quiere dar su nombre, lo tiene más claro: votará por Macron.

Emmanuel Macron es efectivamente, uno de los posibles beneficiados de la desgracia de Los Republicanos. Muchos de los votantes de centroderecha que estaban convencidos de apoyar a Fillon, van a dirigirse ahora hacia el candidato "ni de derecha ni de izquerda". Macron, exministro de Economía de François Hollande e inspirador de la tímida liberalización de la economía francesa, va a desvelar este fin de semana en Lyón su programa, hasta ahora bien preservado.

Estudiantes acólitos de Fillon durante un mitin en París, el 29 de enero de 2017 (Reuters).

Macron avanza camuflado

Macron, que llena los auditorios como nadie y que está recogiendo la adhesión de políticos y personalidades de la sociedad civil de todos los ámbitos ideológicos, se ha librado -por ahora- del ataque frontal de sus enemigos gracias al escándalo de Los Republicanos y al psicodrama de los socialistas para elegir a su candidato. Circula una broma que dice: "Mi lavadora tiene más programas que Macron". A partir de este mes, cuando se entre en los últimos 90 días de campaña, no se va a librar de las embestidas de sus rivales.

Los ataques a Macron se centrarán en el origen del dinero que sufraga su campaña, en su pasado como banquero de 'affaires' de la Banca Rothschild, en su supuesto neoliberalismo, en pretender presentarse como antisistema cuando, según sus adversarios es un puro producto del 'establishment'... En el apartado menos elegante, los rumores sobre su no confesada homosexualidad se propagan en el pequeño mundo parisino.

Aú así, Macron, de momento no solo seduce a los votantes de centroderecha, sino que espera la llegada masiva de los socialistas naufragados tras la victoria de Benoit Hamon en las primarias de la llamada "Bella Alianza Popular". Tanto es así que ha llagado a decir que no quiere convertir a su movimiento, En Marcha, en un Partido Socialista Francés bis. Segolène Royal fue, hace semanas, la primera personalidad socialista en rendirse sin tapujos al joven aspirante. Otras figuras históricas, como Kuchner, Alain Minc, Pierre Bergé, el escritor Eric Orsenna, entre otros, se han subido al carro "En marcha".

Emmanuel Macron, candidato de En Marcha, durante una rueda de prensa en París, el 19 de enero de 2017 (Reuters).

Una esperanza para la izquierda

Para los socialistas, el 'Penelopegate' podría ser la oportunidad que les saque del convencimiento de la derrota. Benoit Hamon hace frente al rechazo de todos los socialistas que le consideran un izquierdista peligroso. La mayoría del grupo parlamentario socialista no le perdona haber sido el cabecilla de la revuelta de los radicales del partido que han bombardeado sin piedad la gestión de Hollande y Valls, desde que fuera relevado como ministro, en 2014. Pesos pesados del PSF ya lo han dejado claro: no apoyarán de ninguna manera la campaña "no solo utópica, sino mentirosa" de Hamon hacia las presidenciales.

Hamon quizá no los necesite... de momento. El candidato socialista puede dar a la izquierda francesa la esperanza de conquistar el poder con una condición casi imposible: convencer al jefe de la formación Francia Insumisa, Jean-Luc Melenchon, de renunciar a las presidenciales y aliarse en las legislativas de junio.

Pesos pesados del PSF ya lo han dejado claro: no apoyarán de ninguna manera la campaña "no solo utópica, sino mentirosa" de Hamon hacia las presidencialesPara Melenchon, lo más cercano en Francia a la coalición Podemos-IU, renunciar a su candidatura es impensable. El grueso de su campaña se ha basado en la crítica a los socialistas. Pero la victoria de Hamon le debilita de cara al votante de izquierda. Hamon y Melenchon coinciden en su ideario al 90%. Melenchon, que cuenta con el tímido apoyo del Partido Comunista, era hasta ahora la única opción de izquierdas, según él. Con Hamon está obligado a despedazarse si mantiene su candidatura. Además, si se trata de buscar un única candidato de izquierda, Melenchon exigiría a Hamon que renuncie él, y eso, el PSF nunca lo admitiría; significaría su muerte como partido.

La suma de votos que las encuestas dan a Hamon y Melenchon (más los ecologistas) darían a la izquierda francesa la posibilidad de lo que hasta ahora ni siquiera los partidiarios de la legalilzación de la marihuana habrían soñado: pasar la primera vuelta y derrotar a Le Pen en la final. Una carambola que los escándalos de Fillon ponen al alcance de la izquierda, eso sí, si alguno accede a retirarse. Lo que está claro es que si van por separado no tienen ninguna opción.

Le Pen recupera votos

Del panorama que deja la posible eliminación de Fillon y la bajada de expectativas de Los Republicanos también puede regocijarse Marine Le Pen. Muchos de los asqueados con el escándalo volverán a acercarse al Frente Nacional, el partido que puso de moda el concepto "todos podridos" para denunciar los escándalos de corrupción de los partidos tradicionales. El Frente Nacional tampoco puede librarse de haber utilizado dinero público con otros fines que los debidos. En este caso, el salario de sus asistentes parlamentarios en el Parlamento Europeo. Pero ese lunar no afecta a un electorado fiel y determinado.

En plena debacle del centro derecha, Marine Le Pen ha anunciado la medida simbólica de eliminar de su programa la pena de muerte. Un guiño al electorado católico que se había entusiasmado con François Fillon. Era una de las 144 propuestas que va a desvelar este fin de semana. La líder del FN coincidirá el sábado y domingo con Macron en Lyon. La ciudad será escenario de los mítines de dos de los principales aspirantes al Elíseo. En los sondeos más recientes, Emmanuel Macron es el candidato que con más diferencia de votos derrotaría a Marine Le Pen en una final entre ambos. En esa eventual duelo, la izquierda tendría pocos reparos en apoyar a Macron contra Le Pen. En todo caso, muchos menos que los votantes conservadores en el supuesto de un duelo entre Hamon o Melenchon y la líder del Frente Nacional.

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