'Se va mi sombra pero yo me quedo', la fotografía del Romanticismo

 

Hasta el próximo 13 de mayo, el Museo Nacional del Romanticismo acoge la exposición 'Se va mi sombra pero yo me quedo, ilusión y fotografía en el Romanticismo', con varias de sus salas recreando 20 fotografías históricas de la época. Una muestra que pretende unir la fotografía y la realidad, gracias a los diferentes ambientes que se han confeccionado para permitir al visitante conocer cómo eran las tertulias, los bailes de máscaras, o los juegos que entretenían a los burgueses. 

Las fotografías de la muestra quedan así contextualizadas, creando un diálogo y mostrando las distintas actividades de carácter público o privado, que tendrían lugar en el interior de un palacio. Cada una de las imágenes se convierte en una mirilla, con la que se recrea la vida de los protagonistas en diferentes estancias. Para mejorar la experiencia del visitante, el Museo Nacional del Romanticismo ha dispuesto un montaje que permite apreciar las distintas técnicas fotográficas de la época, a través de visores especiales que replican los que se utilizaban entonces. Una elección que permite apreciar además los juego ópticos que se desarrollaron a lo largo de la historia de la fotografía.

'Se va mi sombra pero yo me quedo', que toma su título de un poema de la escritora romántica Carolina Coronado, cuenta con cuatro 'cartes de visite' sirven para plasmar la importancia que los retratos personales tuvieron en los inicios de la fotografía. La técnica de los pares estereoscópicos permitía observar una imagen plana en tres dimensiones, mientras que los "tissues" son uno de los ejemplos más delicados de la fotografía decimonónica. Por último, el juego óptico denominado megaletoscopio cuenta con dos piezas expuestas, que se exponen con una caja con luz transmitida para apreciar los juegos de color de la imagen. 

0 comentarios

Principales Tags

Hoy en portada