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APUESTA DE LA BANCA

El ahorro más conservador: invertir en garantizados que garantizan perder

Invertir durante seis años para obtener una rentabilidad del 0,4% si no se retira el dinero antes. O si la bolsa sube mucho, aspirar a empatar con la inflación. Esto es lo que ofrecen los numerosos fondos de inversión garantizados que han lanzado los bancos en los últimos meses para competir por el cliente más conservador.

En los tres primeros meses de 2019, según datos de la patronal del sector, Inverco, la categoría ha captado 370 millones de euros de forma neta —entradas menos salidas—, y eleva su patrimonio hasta los 20.000 millones de euros. La cartera de estos productos se completa con bonos de alta calidad para que tengan baja probabilidad de impago y la gestora pueda crear una estructura que garantice una rentabilidad, reducida por el entorno de tipos bajos que presiona a la baja el interés que dan los bonos.

Desde uno de los bancos más activos en la colocación de garantizados durante los últimos meses, concretan el perfil del cliente que compra garantizados: ahorrador cercano a los 50 años, ya que para mayores de 65 años no es un producto idóneo (MiFID II obliga al test de idoneidad) por el periodo de cuatro a seis años que estos vehículos exigen mantener el dinero si no se quiere sufrir penalización. No obstante, los partícipes no están lejos de la cincuentena.

“Es un cliente muy conservador, que no se atreve con la renta variable pero quiere invertir con un horizonte temporal amplio y conseguir rentabilidades más altas que con los depósitos”, arguyen desde un banco español. “Muchos de estos inversores tienen una parte de su cartera de ahorro en garantizados y el resto en fondos con más riesgo o depósitos”, añaden.

De los 30 fondos lanzados por las gestoras españolas en los últimos tres meses, la mitad son garantizados que colocan entre sus clientes entidades con una gran red de distribución que llega a clientes que no necesariamente tienen perfil inversor. Por ello, son bancos Bankia, KutxaBank, Abanca, Ibercaja, etc.—, en sus oficinas, los que venden garantizados, y también Mapfre, con el Fondmapfre Garantía.

Este producto, por ejemplo, tiene una comisión del 0,42%, mientras que la rentabilidad neta garantizada es del 0,34% como mínimo por año, aunque se añadirá un 70% de la variación positiva, si la hay, del Euro Stoxx 50 en los próximos cinco años. “Esta es la diferencia fundamental con otros garantizados, que permite al partícipe, sin perder nada de su capital, sumar al final una rentabilidad muy atractiva”, defienden desde la gestora de Mapfre.

La mayoría de productos de este tipo garantiza retornos inferiores al 0,5%, lejos de los niveles actuales y previstos de la inflación, por encima del 1%, lo que implica perder poder adquisitivo si no hay una fuerte subida del índice que toman como referencia, en el caso de los que ofrecen la posibilidad de rentabilidad variable adicional. También los hay ya del 0% garantizado, como el Kutxabank Garantizado Bolsa 9, que preserva capital y ofrece el 23% de la rentabilidad que obtenga el Ibex en seis años si es que el índice se revaloriza.

“El público objetivo en este tipo de fondos es un partícipe con una aversión al riesgo importante, que no quiere asumir pérdidas”, señalan desde Mapfre. Es decir, clientes que “están más preocupados de no perder parte del capital que de batir a la inflación”, por lo que llegan a estar dispuestos a mantener el dinero en un vehículo durante cinco o seis años para retornos garantizados del 0,3% o del 0,4%.

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