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ghosn no habría declarado todos sus ingresos

Detienen en Japón a Carlos Ghosn, CEO de Renault-Nissan, por un delito fiscal

Los inversores del gigante automovilístico franco-nipón, Renault-Nissan-Mitsubisi, están en shock. Su máximo directivo, Carlos Ghosn, ha sido detenido en Tokio en relación con una investigación de las autoridades japonesas por supuestas irregularidades en sus finanzas personales. Según la cadena pública NHK y otros medios locales, el arresto fue llevado a cabo por representantes de la fiscalía del distrito de Tokio.

Las acciones de Renault han reaccionado con fuertes caídas en la bolsa de París, cerrando la sesión con un desplome del 8,43%, en los 59 euros por título. Concretamente, la fiscalía de Tokio ha visto irregularidades en relación con sus ingresos personales. En este sentido, el diario nipón 'Asahi' explica que el ejecutivo habría "subestimado" sus ingresos en Japón, ocultando parte de los mismos en sus declaraciones de renta, algo por lo que Ghosn habría aceptado de forma voluntaria hablar con la fiscalía sobre este asunto.

Por su parte, Nissan ha anunciado que la empresa ofrecerá una rueda de prensa a última hora de la tarde en Tokio, mientras que desde Renault y la propia fiscalía nipona han evitado hacer comentarios al respecto. En este sentido, desde el fabricante japonés han adelantado en un comunicado que Ghosn habría usado activos de la empresa para beneficio personal, lo que supone "importactes actos de mala conducta", como ha desvelado una investigación interna.

Nissan colaboró con la fiscalía

Por ese motivo, El consejero delegado de Nissan, Hiroto Saikawa, propondrá la destitución de Carlos Ghosn de sus responsabilidades como presidente de la compañía. La investigación llevada a cabo también afecta al director representante, Greg Kelly. Así, ambos habían reportado durante años remuneraciones al regulador nipón que eran inferiores a las cantidades reales, con el fin de reducir la cantidad pública.

"Además, en lo que respecta a Ghosn, se han descubierto muchos otros actos importantes de mala conducta, como el uso personal de los activos de la empresa, y también se ha confirmado la profunda participación de Kelly", señala el comunicado de Nissan.

La compañía señaló que ha estado aportando información a la fiscalía de Tokio, con el fin de cooperar en la investigación y señaló que sigue cooperando en el marco de este proceso, por el que se pedirá la destitución de ambos directivos en sus puestos.

"Dado que la mala conducta descubierta a través de nuestra investigación interna constituye una clara violación del deber de cuidado como directores, el consejero delegado de Nissan, Hiroto Saikawa, propondrá al consejo de administración destituir a Ghosn de sus cargos de presidente y director representante. Saikawa también propondrá la sustitución de Greg Kelly de su puesto como director representativo", subrayó la empresa.

Además, la firma nipona se disculpó "profundamente" por la preocupación generada a sus accionistas y clientes y destacó que continuará con su trabajo a la hora de identificar problemas en la dirección y en el 'compliance' y también que tomará las medidas "adecuadas".

Se dificulta la fusión

Ghosn, brasileño de nacimiento de 64 años de edad y ciudadano francés, era la persona que estaba liderando el proceso de fusión de Renault y Nissan Motor, para crear un nuevo gigante automovilístico mundial bajo el paraguas de Alliance Renault-Nissan. En este sentido, el pasado mes de septiembre, el primer ejecutivo anunció que iba a permanecer al frente de las tres automovilísticas mientras sigue adelante su alianza, aunque no descartó abandonar en 2022, calentando las especulaciones sobre si la nueva compañía resultante no iba a contar con su arquitecto para estar al frente.

Y es que las tres firmas se han dado el plazo de dos años para decidir una posible fusión. Más teniendo en cuenta la dificultad que entraña la operación, en tanto que el Gobierno francés tiene un 15% del capital de Renault y todo apunta a que se va a mostrar reacio a renunciar al control de su participación o verla diluida. Además, tanto el ejecutivo galo como el Gobierno japonés tienen que dar el visto bueno a la operación y tienen serias discrepancias sobre donde ha de estar domiciliada la nueva compañía.

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