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la sanción alcanza los 200 euros

Primeras multas en Donostia por saltarse el cordón policial para ver las olas de cerca

La reciente muerte de dos personas al ser arrastradas al mar por una ola cuando se encontraban contemplando el oleaje en un espigón guipuzcoano —en plena alerta naranja por temporal en la costa— parece que no ha servido para concienciar sobre el riesgo que suponen las olas. La siguiente alerta por oleaje en la costa vasca ha vuelto a dejar la fotografía de numerosas personas obviando toda precaución para vivir de cerca la experiencia de contemplar a escasos metros olas gigantes golpeando contra la costa. Saltándose para ello incluso la prohibición de acceder a esas zonas próximas al mar.

Ahora, 10 personas se lo pensarán dos veces antes de volver a saltarse el cordón policial después de que la Policía Municipal de San Sebastián las haya multado por no respetar los precintos de seguridad que impedían el acceso al Peine del Viento por el fuerte oleaje, que ha llevado al Departamento de Seguridad del Gobierno vasco a activar la alerta por riesgo marítimo-costero con olas que pueden superar los seis metros de altura. Si la concienciación no es suficiente para desterrar estas prácticas imprudentes, golpear al bolsillo puede ser una medida eficaz.

Un ciudadano ha alertado a la Policía Local de que varias personas se habían saltado el cordón de seguridad en la zona del Peine del Viento

Se trata de las primeras sanciones que impone el Ayuntamiento de San Sebastián después de que a principios de enero, coincidiendo con el trágico suceso mortal de una pareja de Vitoria en Mutriku, diera la orden a la Guardia Municipal de sancionar a aquellas personas que obviaran los cordones o vayas policiales que impiden el paso a determinadas zonas durante temporales o fuerte oleaje, al constatar que muchos ciudadanos siguen haciendo caso omiso a los cortes de seguridad. La multa por acceder a una zona cuyo paso ha sido restringido por motivos de seguridad supone una sanción económica de 200 euros, si bien el pronto pago de la misma conlleva una rebaja.

La multa impuesta a estas 10 personas tiene su origen en el aviso de un ciudadano, que ha alertado a la Policía Local de que varias personas se habían saltado el cordón de seguridad en la zona del Peine del Viento, la emblemática obra de Eduardo Chillida que convive con los frecuentes golpes de mar en la zona. Esta combinación de cultura y naturaleza suscita el interés de miles de turistas y de vecinos de San Sebastián y las provincias limítrofes, que, en ocasiones, no dudan en saltarse los cordones policiales para vivir esta experiencia pese a la peligrosidad de la mar. De hecho, en las redes sociales se pueden ver diferentes vídeos de personas que acceden a esta zona pese a estar prohibido, con niños pequeños inclusive.

Una patrulla de la Policía Local se ha desplazado hasta el lugar tras la alerta recibida y ha procedido a multar a las 10 personas que en esos momentos se encontraban en la zona del Peine del Viento, cerrada al paso de peatones, según han informado fuentes del ayuntamiento.

La alerta naranja decretada por el impacto del oleaje en la costa del País Vasco ha llevado este miércoles al consistorio donostiarra a cerrar el Paseo Nuevo a vehículos y los paseos de Leizaola (Espigón de la Zurriola) y Chillida (Peine del Viento) a peatones, medida que estará vigente hasta primera hora de este jueves, cuando está previsto que la altura de las olas descienda a los 3-4 metros. Uno de los momentos más complicados se ha vivido esta madrugada coincidiendo con la pleamar, lo que ha provocado olas de gran tamaño.

"No podemos tener recursos permanentemente en todos los cierres porque hay que atender otras necesidades", sostiene el concejal de Seguridad

El ayuntamiento ha decidido imponer multas ante el reiterado incumplimiento de las normas de seguridad en las zonas costeras, lo que está dando lugar a situaciones “preocupantes”, ya que los infractores ponen en peligro tanto su propia integridad como la de terceras personas que pueden tomar parte en un posible rescate. “La señalización provisional es de obligado cumplimiento y lleva aparejada una sanción económica que vamos a aplicar”, ha señalado el concejal de Seguridad, Martín Ibabe, que defiende que el consistorio “no puede tener recursos permanentemente en todos los cierres porque hay que atender otras necesidades”.

El consistorio también cobrará los rescates que se deban a actitudes imprudentes. Para ello, está elaborando una nueva ordenanza que permitirá cobrar los costes que conlleva la puesta en marcha de determinados operativos a consecuencia de conductas temerarias. Precisamente una actitud irresponsable está detrás del fallecimiento el pasado 3 de enero de una pareja de Vitoria que había accedido al espigón de la playa de Ondarbeltz de Mutriku, que no se encontraba cerrado al paso de peatones. El alcalde de esta localidad, José Ángel Lizardi, calificó de "temeridad" el comportamiento de los dos fallecidos, que se acercaron "hasta el morro del pequeño dique" cuando se “intuía claramente” el riesgo existente a la vista del estado de la mar. "Hay gente temeraria que no ve el peligro", remarcó el primer edil de la localidad, que, en respuesta al suceso mortal, ha acordado cortar el paso de esta zona en los periodos de fuerte oleaje.

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