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TACHA DE VIOLENTOS A LOS ACAMPADOS

Puig culpa a los indignados de las cargas policiales en Barcelona

Felip Puig, el consejero de Interior de la Generalitat, ha defendido a capa y espada la actuación de los Mossos del pasado viernes 27 que dejó un

Felip Puig, el consejero de Interior de la Generalitat, ha defendido a capa y espada la actuación de los Mossos del pasado viernes 27 que dejó un centenar de heridos tras varias cargas policiales contra los acampados en la Plaza de Catalunya de Barcelona. Según él “en un Estado democrático hay que obedecer a la policía cuando dice que hay que salir, o que no se puede entrar –a la plaza- aunque no nos gusten las órdenes”.

El Consejero, que ha comparecido este miércoles para dar explicaciones de la actuación policial ante una comisión en el Parlamento Catalán, ha justificado la carga policial  y ha reafirmado que “había justificación legal para actuar” como lo hicieron los Mossos. Aún así, ha reconocido que el operativo no resultó "como lo habíamos deseado y planificado" porque no se valoró lo suficiente el "nivel de agresividad de los concentrados". 

Además ha desmentido varios puntos de la polémica suscitada tras la carga, como por ejemplo el hecho de que algunos mossos agredieran a un discapacitado en silla de ruedas presente en la plaza. También ha dicho que “no es cierta la carta anónima de un mosso que defiende a los indignados” que circula por la red y que “no son ciertos algunos tuits” que se le atribuyen a él mismo “y a otras personas” haciendo apología de la violencia policial.

El conceller también ha arremetido contra los medios de comunicación, que, en su opinión, han mostrado imágenes “parciales” en las que aparecían mossos desalojando violentamente a los acampados.

Además, en su comparecencia, Puig ha recordado que la actuación policial "no fue planteada como un desalojo, si no como la ruptura de una concentración" y que la policía, lejos de dar el primer paso, se limitó a reaccionar “a los actos violentos” de los indignados.

Puig, que no ha dimitido tal y como le pedían los acampados, ha asegurado que ahora va a intentar “restituir al máximo” la imagen de los Mossos y comenzar a “estudiar los mecanismos para la actuación preventiva contra los violentos” para futuras ocasiones.

Tras la intervención de Puig los grupos de la oposición han criticado lo exagerado de la operación, pero ninguno ha pedido la dimisión del Conseller. "Usted es el responsable de la operación más irresponsable llevada a cabo por la policía de Cataluña", le ha espetado el socialista Joaquín Llena a Puig. Los populares catalanes, por su parte, han apoyado la actuación de los Mossos y han asegurado que, más que reprobarles a ellos habría que reprobar a los acampados violentos. "Muchos ciudadanos no van a entender porqué Interior permite la concentración después de la decisión d ela Junta Electoral", aseguraba el diputado Père Calbó, quien además pedía a Puig "medidas" para evitar una puntual concentración delante del parlamento catalán.

Por su parte, el diputado de ICV Jaume Bosch denunció que se le hubiera prohibido hacer servir imágenes de la carga policial en la comparecencia parlamentaria.

Los acampados acuerdan levantar las tiendas

Su comparecencia llega en pleno debate en la acampada sobre cómo continuar y cuándo desmantelar plaza Catalunya, pendientes de una nueva protesta en el Parlament con motivo del debate de los presupuestos. El conseller ha repetido en varias ocasiones que el operativo conjunto de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana no tenía como objetivo desalojar a los acampados sino limpiar la plaza por motivos de salubridad y retirar objetos peligrosos para minimizar riesgos de cara a la celebración de la Champions League en Canaletas.

Según él, el operativo fue indispensable y necesario, aunque analizará si hubo errores. De hecho, durante el operativo policial se generaron tensiones entre ambos cuerpos porque la Urbana tenía órdenes de no cargar y no actuó en momentos en que la situación se desbordó para los antidisturbios de los Mossos.

En el operativo, que concluyó con 121 heridos, 37 de ellos mossos, participaron 350 mossos y entre 80 y 100 guardias urbanos, y se realizaron 236 salvas de advertencia, seis disparos de pelotas de goma y 12 proyectiles. En total, 35 camiones de limpieza retiraron 500 metros cúbicos de objetos, entre ellos bombonas de butano, palos, maderas, ordenadores y carpas.

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