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polémica hermandad andaluza

La otra memoria histórica: restituirán las piernas al Cristo mutilado en la Guerra Civil

Llevaba el director espiritual "don" Alfonso Arjona hablando más de 40 minutos. Los cofrades se miraban. Querían votar ya. Pero "don" Alfonso seguía y seguía con la plática. No había fin. El cura recordó que la imagen del Cristo Mutilado, titular de la Semana Santa de Málaga, pertenecía a la Iglesia y recomendaba (con vehemencia y sin disimulo alguno) el voto a favor. "Más bien nos intentaba coaccionar que si no hacíamos lo que nos recomendaba el Obispado podía disponer de la imagen", cuenta a El Confidencial un hermano que estuvo en el cabildo (asamblea) de la cofradía.

Fue este jueves, ya entradas las 22 horas, cuando esta cofradía malagueña aprobó con mayoría absolutísima ​(44 votos a favor, 8 en contra y 2 nulos) romper con su pasado. El Cristo Mutilado tendrá de nuevo pierna derecha. El objetivo es que en la Semana Santa de 2019 vuelva a salir en procesión. La última vez fue el Jueves Santo de 1976. En estos años la imagen se ha podido observar en la Iglesia del Sagrario, anexa a la catedral de Málaga, y en el Vía Crucis que los hermanos efectúan el Viernes Santo por la tarde.

¿Por qué fue mutilado este Crucificado? Entre julio y septiembre de 1936 esta iglesia fue asaltada y su patrimonio, destruido. La imagen se salvó debido a la altura en la que se encontraba, pero con daños de sus miembros inferiores: la pierna derecha y el pie izquierdo. "Así fue encontrado, colgado en la pared desnuda, por los combatientes 'nacionales tras la toma de Málaga'. Por iniciativa de un cofrade de la Amargura, Fernando Roldán Andreu, se impulsó la creación de una nueva corporación penitencial, integrada por mutilados de guerra, teniendo por titular esta imagen profanada y rota. La cofradía quedó erigida en la misma iglesia del Sagrario, el 17 de febrero de 1939", relata Juan Jesús Gómez, hermano de la cofradía.

Vía Crucis del Cristo Mutilado por el interior de la catedral de Málaga. (Julio Salcedo)

El entonces obispo de Málaga, Balbino Santos Olivera, aprobó que la imagen recibiera culto "tal cual quedó". No se contempló la restauración. La primera vez que salió en procesión fue el Jueves Santo de 1939. Estos permisos fueron ratificados por "excepcional privilegio pontificio" por el papa Pío XII el 2 de agosto de 1939. Hasta 1958 los integrantes de la cofradía fueron, en exclusividad, los miembros del Cuerpo de Mutilados de Guerra. A partir de esa fecha también pudieron integrarse en la corporación los hijos de aquellos.

Llegó a ser una "cofradía nacional". Era la hermandad, sin el título de oficial, pero en la práctica sí lo era, de los mutilados de Guerra. "Desde su fundación, todos los cultos se ofrecen por la paz de España y del mundo, estando plenamente integrados en la religiosidad popular de la Semana Santa de Málaga", explica Gómez, estudioso de la historia de la cofradía.

Detalle de la imagen del Cristo Mutilado. (Julio Salcedo)

Según la cofradía, la suspensión de la procesión en 1977 fue una "indicación personal y no vinculante" del entonces obispo de Málaga, Ramón Buxarrais Ventura, conocido en la década de los ochenta como el azote de la 'jet-set' de Marbella. La decisión fue cumplida por los hermanos de la cofradía y la aceptaron porque en principio parecía ser algo provisional, apenas circunstancial.

La prohibición de la estación de penitencia no fue "formal". Eran los tiempos de la Transición "y de un clero escorado hacia 'nuevos planteamientos', muy alejados de una religiosidad popular y de una expresión cultural y estética que siempre se mantuvo en la tradición de nuestra Semana Santa. Había tensiones entre el llamado 'clero progresista' y las cofradías malagueñas", explica Gámez.

Manuel Sánchez Salcedo, hermano mayor de la Cofradía del Mutilado. (Julio Salcedo)

La cofradía languidece. Llegó a tener 15.000 hermanos. Ahora se le han caído dos ceros: no llega ni a 150. El Mutilado se defiende con el argumento de que el rechazo al Mutilado obedeció a razones de "oportunidad política y quizá de simple sectarismo ideológico". En la década de los noventa hubo un intento de volver a procesionar, pero fue en vano. Lo intentó el que fue durante más de 40 años su hermano mayor (José Salcedo), nombrado en la década de los 50 "hermano mayor perpetuo", una figura común en otras cofradías señeras de la ciudad como la Archicofradìa de la Expiración, vinculada con la Guardia Civil.

Manuel Sánchez Salcedo, farmacéutico, de 39 años, es el nieto del "perpetuo". Él desde hace cinco años el hermano mayor. "El Cristo sigue siendo el mismo y hay que tirar hacia delante. Me parece que tenemos que aportar bastante a la Semana Santa. Los hermanos muy antiguos entendieron que el paso era necesario, aunque duele por motivos sentimentales. Los cambios en el mundo cofrade cuestan mucho", admite a El Confidencial.

Ahora mismo somos como cualquier otra hermandad. En su momento tendría la vinculación que tendría, pero ahora ya no”

Sánchez Salcedo rechaza que la cofradía mantenga alguna “particularidad ideológica”. “Ahora mismo somos como cualquier otra hermandad. En su momento tendría la vinculación que tendría, pero ahora ya no”. Eso sí, hay algunos enseres e insignias de la hermandad, como el guion, que tienen el escudo del cuerpo de mutilados “y por eso se le asocia con el antiguo régimen”. “El 14 de febrero bendeciremos un nuevo guión con un nuevo escudo que se centrará en lo puramente religioso. A nosotros se nos exige más que a otras cofradías y la cofradía es consciente de ello”.

Divina Providencia

La cofradía también acaba de incorporar una cotitular mariana. Era la única hermandad de la Semana Santa de Málaga que carecía de una representación de la Virgen. El año pasado incorporaron como imagen María Santísima de la Divina Providencia, una escultura del siglo XVII. El hermano mayor considera que esta imagen Dolorosa y la restauración del Crucificado mutilado "modernizará" la proyección pública de la cofradía. En la Semana Santa de 1958, el Mutilado estrenó el ‘traje de cruzado’. La inspiración eran los uniformes de las órdenes militares.

La imagen con las dos piernas restauradas cambiará para algunos la estética de una cofradía inmovilista durante décadas. Otros lo asociarán con su pasado político. Se trata de otra memoria histórica.

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