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POLICÍA Y GUARDIA CIVIL COLABORAN

Las víctimas duplican la recompensa para atrapar a los seis terroristas más buscados

Los ciudadanos aportan fondos para localizar a De Juana Chaos, Eciolaza Galán y otros cuatro etarras huidos de la justicia y ofrecen pistas para localizarles, aunque ninguna de momento está siendo definitiva

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La ciudadanía está respondiendo a la inédita campaña iniciada por la asociación de víctimas del terrorismo Dignidad y Justicia, presidida por Daniel Portero, hijo del que fuera fiscal jefe de Andalucía, Luis Portero, asesinato por ETA en 2000. Desde que Portero y el vicepresidente de su plataforma, Víctor Valentín, pusieran en marcha la iniciativa el pasado octubre, decenas de personas han ingresado fondos para respaldar el proyecto y engrosar la recompensa que la asociación ofrece a quien aporte información relevante que conduzca a las fuerzas de seguridad a la detención de los seis terroristas más buscados por la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Las donaciones desinteresadas han permitido que la campaña duplique el precio que los impulsores de la misma abonarán a quien contribuya con algún dato que permita actuar a los servicios de información de ambos cuerpos, que reciben directamente y sin filtros toda la información que suministran los ciudadanos. Dignidad y Justicia se limita a canalizar a través de los buzones de correo electrónico dispuestos en su web todos esos datos, que luego analizan los especialistas de la Policía Nacional y de la Guardia Civil -que han aceptado formar parte de este proyecto- con el fin de determinar si éstos pueden servir en la labor de búsqueda de los etarras.

La campaña ha empezado con media docena de terroristas. En concreto, se trata de José Ignacio de Juana Chaos, David Urdin Pérez, Arnatz Arambarri Echániz, Eneko Aguirresarobe Olagoy, José luis Eziolaza Galán y Oier Eguidazu Bernas. El primero fue detenido en 1987 y condenado a 3.000 años de prisión por su vinculación con 25 asesinatos. Después de que el Ministerio del Interior le aplicara la legislación penitenciaria, De Juana Chaos salió de la cárcel al cumplir 18 años. Abandonó las rejas en 2008, aunque poco después la Audiencia Nacional inició una nueva causa contra él por unas cartas amenazantes y lo puso en busca y captura, situación en la que se encuentra hasta ahora. El 2015, el diario El Mundo le localizó en Venezuela, aunque hoy podría estar en cualquier lugar.

Urdin Pérez ha sido uno de los últimos jefes de ETA y ha formado parte del pequeño grupo de miembros activos de la banda que han permanecido en la clandestinidad en Francia. Las fuerzas de seguridad le atribuyen delitos de kale borroka y apología del terrorismo en un momento en el que la organización no podía hacer otra cosa que huir, ya que estaba completamente mermada por la acción de la Policía y la Guardia Civil. Arambarri Echániz y Aguirresarobe Olagoy permanecen fugados desde 2010. Ese año, la Ertzaintza desarticuló el comando al que presumiblemente pertenecía el primero, quien planeaba atentar contra instalaciones aeroportuarias, y se enfrentó a otro grupo al que estaba vinculado el segundo.

Eziolaza Galán, alias Dienteputo, es uno de los históricos de la banda. Perteneció al comando Gohierri Kosta, al que los servicios antiterroristas le atribuyen 22 asesinatos. Huyó de España y rehizo su vida en Latinoamérica, probablemente cerca de la localidad donde fue localizado De Juana Chaos, una de las zonas donde los servicios de información sospechan que pueden refugiarse más huidos. Eguidazu Bernas, por último, estuvo vinculado a los comandos Vizcaya y Andalucía. Permanece en busca y captura desde 2002.

Durante los dos meses que lleva activa la campaña, Dignidad y Justicia ha recibido decenas de informaciones que estos días los especialistas cruzan con datos que tienen en sus bases de datos con el fin de poder dar con la localización de la residencia de los huidos. La asociación no tiene acceso a esta información policial, que de momento -según fuentes de la lucha antiterrorista- no ha permitido dar con ningún paradero concreto pero está sirviendo para ir completando un puzle que en cualquier momento puede ser resuelto.

"La ciudadanía tiene memoria histórica y lo está demostrando; no olvida, sabe perfectamente quién fue ETA y se da cuenta con claridad de esa mutación que está experimentando la banda hacia las instituciones y que no va a permitir", asegura Valentín, que está convencido de que "la sociedad quiere que se detenga a los terroristas para que cumplan condenan, cumplan con la justicia". "Igual que todos cumplimos con nuestras responsabilidades, ellos deben asumir la responsabilidad de lo que son, son terroristas y están huidos de la justicia", subraya el vicepresidente de Dignidad y Justicia visiblemente sorprendido por el respaldo que ha recibido la campaña que ha promovido su asociación.

"Con la crisis económica que hay, el hecho de que la gente haya respondido tan rápido y tan bien a este llamamiento que hemos hecho sin apenas medios para poder detener a estos terrroristas huidos de la justicia, que entre todos hacen miles de años de condena, a nosotros nos ha emocionado", admite Valentín, que calcula que en estos momentos la asociación está en disposición de duplicar la recompensa que había anunciado en un principio. La asociación abrió inicialmente una cuenta corriente para que los ciudadanos pudieran ingresar sus donaciones y se comprometió a sufragar los primeros 6.000 euros de esta caja destinada completamente a engordar el precio que Dignidad y Justicia ponía a los desaparecidos. La cantidad ya ha superado los 12.000 euros sin apenas publicidad, con lo que cualquier información sobre el paradero de uno solo de estos terroristas puede ser recompensanda con más de 2.000 euros.

Y la cifra sigues subiendo, ya que cada día hay nuevos ingresos. Los impulsores de la iniciativa tienen claro que no pondrán límite alguno, que todo el dinero que entre en la cuenta será destinado a esta finalidad. El despósito seguirá abierto, se comprometen Portero y Valentín, hasta que los etarras sean detenidos, con lo que podría ir engordando durante meses hasta que alguien ofrezca una pista fiable sobre alguno de los que conforman la lista. La información será canalizada a través de la página web de la asociación, que redirigirá a los servicios de información tanto de la Guardia Civil como de la Policía Nacional cualquier correo electrónico.

Los rostros de esta media docena de etarras son los primeros que la asociación de víctimas ha colgado en sus carteles bajo las palabras se busca. Coinciden con los que tanto Policía Nacional como Guardia Civil mantienen expuestos en sus respectivas páginas web con el mismo fin de que sus caras sean reconocidas por los vecinos de los terroristas y puedan llegar a cazarles. En esta lista de ambos cuerpos estaba hasta hace poco el que fuera líder de la banda José Antonio Urruticoechea Bengoechea, alias Josu Ternera, atrapado finalmente por la Guardia Civil y sacado en ese mismo momento del registro público.

Desde la asociación aseguran estar trabajando junto a sus servicios jurídicos para engrosar la lista, ya que calculan que en la actualidad puede haber -según el propio Valentín- alrededor de "medio centenar de terroristas fugados" de la acción de la justicia, todos ellos condenados por la Audiencia Nacional. "La campaña la pusimos en marcha porque veíamos que las investigaciones habían entrado en un punto muerto, que se dirigían hacia a una especie de empate infinito, a un olvido en definitiva", recuerda el vicepresidente de la asociación, que tiene claro que los seis primeros etarras "son terroristas muy muy perseguidos".

Para ampliar esta lista, Dignidad y Justicia remitió hace meses un escrito a la Fiscalía de la Audiencia Nacional con otro medio centenar de huidos de la banda terrorista con el fin de que el ministerio público certifique su situación procesal y todos ellos puedan ser incluidos en la campaña promovida por la asociación. La Fiscalía, sin embargo, aún no ha respondido a la consulta de la agrupación de Portero y Valentín, que no entienden la postura de la acusación pública, que debería ser la primera interesada en buscar a los fugados.

Dignidad y Justicia es conocida por su lucha en los tribunales contra la banda terrorista ETA y su entorno civil. Ha actuado como acusación particular en asuntos judiciales tan relevantes como el caso Faisán, la trama contra los abogados de ETA o las herriko tabernas, entre otras investigaciones. La última emprendida por la Audiencia Nacional también lleva su firma, la que llevó al procesamiento de los últimos cinco jefes de la organización terrorista por delitos de lesa humanidad, una novedosa iniciativa judicial que aún permanece abierta y que, entre otros, encausó al mencionado Josu Ternera. La asociación también mantiene abierta una campaña para tratar de dar visibilidad a los 379 asesinatos de ETA que siguen sin resolver, una iniciativa que investigará el Parlamento Europeo.

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