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la exconsejera noelia arroyo, en cartagena

Una vicealcaldesa del PP usó en su casa jardineros municipales en plena cuarentena

Técnicos del servicio semipúblico de jardinería realizaron trabajos en el domicilio de la vicealcaldesa de Cartagena cuando esta se encontraba además en cuarentena por covid

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La vicealcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, está inmersa en un doble escándalo. La dirigente del PP tuvo a empleados de jardinería, financiados en parte por el ayuntamiento, trabajando presuntamente en el interior de su domicilio el pasado 8 de septiembre. Pero además, ese día, Arroyo se encontraba en cuarentena tras haber estado en contacto con un caso confirmado de coronavirus, como anunció la propia página oficial del consistorio y ha podido confirmar El Confidencial. Por lo pronto, ya ha habido una dimisión. La concejala popular asegura que los técnicos solo estuvieron dentro de su casa para comprobar si había una plaga de ratas y alega que no rompió su aislamiento porque no tuvo contacto directo con ellos.

El episodio se produjo en el área residencial Polígono de Santa Ana, una zona acomodada al norte de la ciudad en la que reside en régimen de alquiler la actual número dos del gobierno local. El próximo junio se convertirá en primera edil tras quedar tercera en las últimas elecciones, gracias a un acuerdo con un grupo de concejales expulsados del PSOE. Antes, entre 2015 y 2019, fue consejera murciana de Cultura, Transportes y Transparencia de los gobiernos de Pedro Antonio Sánchez y Fernando López Miras.

Su urbanización dispone de un ente autónomo de conservación que se encarga de la recogida de basuras, la limpieza vial y el mantenimiento de los jardines, entre otras funciones. El organismo está financiado conjuntamente por los residentes del complejo y el ayuntamiento mediante una dotación presupuestaria anual que garantiza a la corporación local un puesto en su consejo de dirección.

Un vecino fotografía desde su coche la furgoneta del servicio de jardinería aparcada cerca de la casa de la vicealcaldesa.

La actividad de los empleados del ente se limita exclusivamente a las zonas comunes o públicas del Polígono, pero Arroyo los tuvo el pasado 8 de septiembre trabajando en su parcela de forma presuntamente irregular. Varios vecinos tomaron imágenes de la escena para retratar el supuesto abuso de los recursos semipúblicos. En al menos dos de ellas, se aprecia un vehículo del servicio de jardinería aparcado frente a su vivienda.

La difusión de los hechos en redes sociales ya ha provocado un terremoto. Tras las primeras informaciones, el presidente de la entidad público-privada ha presentado su dimisión del cargo. Además, se ha ordenado una investigación en profundidad para depurar posibles responsabilidades, aunque su alcance será previsiblemente limitado por la influencia del consistorio en el órgano de gestión.

A la presunta utilización de los recursos semipúblicos con fines privados se suma un segundo agravante. El pasado 4 de septiembre, la web oficial del Ayuntamiento informó de que se suspendía la reunión de un organismo municipal porque Arroyo y otros dirigentes se encontraban en cuarentena tras haberse reunido con un cargo público que era positivo en coronavirus. “Los responsables sanitarios les han indicado que deben permanecer en cuarentena 10 días más”, recoge la nota difundida por el Ayuntamiento. En el momento en el que la exconsejera murciana del PP recibió la visita de los empleados del ente de conservación, se encontraba aislada por el riesgo de contagio. Aún restaban seis días para que pudiera entrar en contacto con otras personas.

El propio ayuntamiento anunció que Arroyo estaba en ese momento en cuarentena por indicación sanitaria tras un contacto con coronavirus

Un portavoz de Arroyo niega a El Confidencial que la dirigente haya cometido ningún tipo de irregularidad. Admite que los trabajadores de la Entidad de Conservación costeados en parte por el consistorio estuvieron en su casa el pasado 8 de septiembre, pero asegura que fue únicamente para comprobar si había un nido de ratas dentro de su propiedad, un inconveniente de carácter privado que en cualquier caso se encuentra fuera del catálogo de funciones del organismo semipúblico. Con todo, este portavoz rechaza que realizaran otras tareas en la parcela y asegura que la vicealcaldesa recurrió posteriormente a una empresa privada de jardinería, aunque este servicio se habría prestado tras la aparición de las primeras noticias sobre el escándalo y al cierre de esta edición, no se ha presentado ninguna factura que lo corrobore.

En cuanto al quebrantamiento de la cuarentena, el representante de Arroyo explicó en un primer momento que la futura alcaldesa de Cartagena ya no se encontraba en cuarentena cuando estuvieron en su casa los técnicos, pero tras insistir nuevamente en solo habían transcurrido cuatro días desde el inicio del aislamiento, el portavoz municipal explicó que la dirigente del PP se limitó a abrir la puerta del jardín desde el interior de su casa y en ningún momento estuvo en contacto directo con los trabajadores.

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