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PRIMER VIAJE OFICIAL DE LA PRINCESA DE ASTURIAS

La Corona impulsa el futuro de la institución y mantiene al margen al rey Juan Carlos

Los actos conmemorativos de los 1.300 años del origen del Reino de Asturias han motivado este sábado el primer viaje oficial de la princesa Leonor. La heredera, que precisamente por eso ostenta el título del Principado, ha acudido junto a sus padres y su hermana Sofía a Covadonga en un nuevo paso hacia su exposición pública y mediática. El inicio del curso también llega a la jefatura del Estado con este acto de gran significación: la princesa de Asturias continúa el arranque de su vida institucional cuando falta un mes y medio para que cumpla los 13 años. Una fecha señalada, en tanto a que Felipe VI pronunció con esa misma edad y siendo príncipe, su primer discurso. Y lo hizo en la misma tierra durante la ceremonia de los Premios Príncipe de Asturias.

Leonor cumplirá años el 31 de octubre y más allá de las especulaciones sobre su posible asistencia a la edición de estos premios —no está prevista, al menos, de momento— el viaje oficial da continuidad al primer acto institucional que protagonizó el pasado 30 de enero en el Palacio Real, cuando el Rey le impuso el collar del Toisón de Oro. Durante la solemne ceremonia, Felipe VI se dirigió a su hija, por primera vez públicamente, con palabras de compromiso y responsabilidad, trasladándole los valores de la tarea que tiene encomendada como heredera: "Tus acciones —todas— deberán guiarse por el mayor sentido de la dignidad y la ejemplaridad, por la honestidad y la integridad", afirmó. Y añadió: "Te guiarás permanentemente por la Constitución, cumpliéndola y observándola".

[Directo: La Princesa Leonor estrena su actividad institucional]

Era la primera ocasión en la que un acto de la jefatura del Estado volcaba todo el protagonismo en la princesa. Como explica Carmen Remírez de Ganuza en su libro 'Leonor' (Plaza&Janés, 2018), recientemente publicado, "pese a la buena entrada del reinado de Felipe VI, las circunstancias han recibido a Leonor con un perfil particularmente bajo en relación con las demás casas europeas". En efecto, la Corona ha optado por proteger su infancia, coincidiendo con la eclosión de las redes sociales y la inmediatez de los medios de comunicación, "y es ahora cuando la Casa del Rey, en plena adolescencia, comienza a dar señales de un cambio" que, eso sí, "será lento e hipercontrolado".

El rey emérito don Juan Carlos felicita a su nieta, la princesa Leonor en presencia del Rey el pasado 30 de enero. (EFE)

Precisamente la ceremonia del Toisón estuvo precedida por otro hecho inédito. La publicación de fotografías y vídeos de momentos cotidianos en la vida diaria de los Reyes y sus hijas, incluido un trayecto hacia el colegio Santa María de los Rosales, donde estudian las niñas, o una comida en familia que sirvió para descubrir características tan mundanas como curiosas a ojos de la sociedad: que Leonor es zurda. Remírez de Ganuza explica bien cómo pese al desconocimiento que existe sobre la heredera, "los españoles tampoco han conocido las notas académicas, sus habilidades o sus aficiones", su figura "no ha abonado ningún tipo de especulación". La periodista insiste: "Es casi una verdad tautológica que Leonor es una niña responsable y educada, disciplinada, una buena estudiante que cumple con sus obligaciones (...)".

En efecto, esa fue la imagen que trasladó en la ceremonia del 30 de enero. "Ni un solo fallo en aquel arranque. El factor humano entre rey y heredera agrandaba la corrección de un acto institucional y familiar al mismo tiempo, como corresponde singularmente a las monarquías", apunta Remírez de Ganuza. No fue hasta la misa de Pascua en la catedral de Palma cuando se pudo apreciar el único paso en falso de la princesa hasta el momento. La escena viral del enfrentamiento entre doña Letizia y doña Sofía provocó en Leonor un gesto de disgusto con su abuela nunca antes visto. Como explicaron acreditados constitucionalistas a este diario, "un error que no debería volverse a cometer", sobre todo por la "ejemplaridad" y la "buena imagen" que los miembros de la Familia Real deben demostrar en todo momento.

Más allá de eso, la normalidad volvía este verano al seno de la familia (como prueban las imágenes en el mercado de Palma, por ejemplo) y, aunque con muchas diferencias respecto a la antigua Casa del Rey en la época de Juan Carlos I y Sofía, Zarzuela comienza a desplegar gestos que apuntan a que la opinión pública irá conociendo a la heredera de la Corona. Esa es la intención. Uno de los mensajes más evidentes que traslucen de la 'nueva hoja de ruta' (imágenes inéditas, la imposición del Tosión, el verano en Palma con más imágenes cotidianas en las que Leonor ganó protagonismo y su primer viaje oficial a Asturias) es la apuesta de la Casa del Rey por el presente —Felipe VI— y, sobre todo, por el futuro —su hija Leonor—. Prueba de ello será la ausencia del Rey emérito en el primer viaje oficial a Asturias, a diferencia del acto de imposición del Toisón en el que sí estuvieron los abuelos de la princesa, pese a que esta ocasión también se trata un acto de extraordinaria relevancia.

Desde el pasado mes de julio, la agenda pública del padre de Felipe VI continúa bloqueada. El servicio médico de Zarzuela emitió un comunicado en el que explicaba la recomendación de que don Juan Carlos no realizara actividades físicas intensas debido a una reagudización en una antigua lesión que le había generado problemas musculares. Tras aquella nota se confirmó que no competería en la Copa de Vela ni estaría en Palma los días sucesivos. Tampoco acudiría a la investidura del nuevo presidente de Colombia prevista para el 7 de agosto y en la que el Rey emérito iba a representar a España.

Todos estos movimientos coincidieron en tiempo con la petición de varios grupos parlamentarios —Unidos Podemos, ERC, PdeCAT, Compromís y Bildu— para constituir una comisión de investigación en el Congreso sobre las grabaciones del comisario José Manuel Villarejo en las que Corinna zu Sayn-Wittgestein acusaba a don Juan Carlos de haber intentado usarla como testaferro y de tener cuentas en Suiza. Esta misma semana, la Mesa de la Cámara ha rechazado esa petición apoyándose en un informe de los letrados que señala la "inviolabilidad" del Rey recogida en la Constitución. Y este viernes algo similar ocurrió en la Fiscalía Anticorrupción: pidió archivar el denominado 'caso Corinna' y rechazó investigar al rey emérito, entendiendo que las revelaciones "no son susceptibles de investigación penal". Aun así y, al menos por ahora, sigue sin estar prevista ninguna aparición pública de don Juan Carlos. El foco está puesto en el jefe del Estado y en la heredera.

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