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imputado el clan pérez dolset al completo

El saqueo de Zed: un bufete de la Castellana, películas de animación y 'kitesurf'

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional está investigando a la familia Pérez Dolset al completo por la presunta insolvencia punible de la compañía tecnológica que fundaron en los noventa, Zed Worldwide. En 2014, la firma fue tasada en 1.500 millones, pero en la actualidad se encuentra en proceso de liquidación y su valor se aproxima a cero. La Fiscalía Anticorrupción acusa al clan de haber tenido un papel decisivo en el hundimiento de Zed mediante el vaciado de sus activos con presuntas operaciones fraudulentas. Según fuentes cercanas al caso, los Pérez Dolset habrían saqueado una cantidad cercana a 10 millones de euros, provocando un perjuicio al resto de socios y también a los acreedores, entre ellos, los 120 empleados que seguían conformando su plantilla en el mes de marzo.

Al menos cinco de los 19 imputados por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional por la caída de Zed son miembros del clan Pérez Dolset. Se trata del presidente de la compañía y principal impulsor de su negocio, Javier Pérez Dolset; su hermano Ignacio, consejero de Zed Worldwide y responsable de la productora de animación Ilion Animation Studios; la tercera hermana, Patricia, consejera en al menos otras cinco sociedades de la familia: U-Tad Centro Digital SL, Smart Digital Entertainment SL, Gesicht SBC SL, Risk & Luck SL y Pixell Inversiones Sicav; el patriarca de la familia, Juan Antonio Pérez Ramírez, cofundador de la compañía y presidente en la mayoría de sociedades del clan, y su mujer y madre de Javier, Ignacio y Patricia, María Jesús Dolset Romero, consejera, apoderada y socia también de las firmas familiares. A los cinco miembros de la familia hay que sumar una sexta imputada de su entorno, Nuria García Arranz, directora financiera de Zed y actual pareja de Javier Pérez Dolset.

Como ya adelantó este diario, parte del dinero habría salido de Zed a través de una empresa dedicada a la organización de campeonatos de 'kitesurf' con domicilio en Barcelona, Pure Action Sports Europe. Los expertos en delitos económicos de la Policía Nacional han detectado transferencias no justificadas desde la firma tecnológica a Pure Action por un valor cercano a seis millones de euros. El dinero se habría dedicado teóricamente a patrocinios en ese deporte náutico, que Javier Pérez Dolset practica desde hace años con asiduidad. De hecho, en 2014, tomó la riendas de la Asociación Profesional de Kiteboard, una especie de federación internacional que organiza el campeonato mundial de la disciplina.

Los fondos también habrían salido de Zed a través de otras mercantiles relacionadas indirectamente con la familia. La UDEF se personó este jueves en el bufete Estudio Jurídico Almagro, con domicilio en el número 151 del paseo de la Castellana de Madrid, para requerir documentos sobre operaciones mercantiles sospechosas. Patricia Pérez Dolset fue consejera delegada y socia del despacho durante 13 años. Según recoge el Registro Mercantil, salió de la empresa en mayo de 2016. Este diario contactó con el bufete para conocer su versión, pero sus responsables declinaron realizar comentarios.

Parte del dinero presuntamente desviado habría salido de créditos blandos concedidos entre 2010 y 2015 por los ministerios de Industria y Economía

También se investiga si el clan usó Ilion, su productora de cintas de animación, para camuflar la salida irregular de activos de Zed. La compañía fue fundada por los hermanos Pérez Dolset en 2002, y en 2009 lanzó su primer gran largometraje, 'Planet 51', con un presupuesto de 45 millones de euros. En 2014 participaron en la producción de otro largo, 'Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo', y la compañía estaba volcada ahora en una nueva cinta que debía proyectarse en los cines en 2018, 'Amusement Park'. La UDEF tratar de determinar si fondos de Zed terminaron en esos proyectos cinematográficos.

Parte del dinero presuntamente desviado habría salido de créditos blandos concedidos a la empresa tecnológica entre 2010 y 2015 por los ministerios de Industria y Economía para financiar proyectos de innovación y desarrollo. En total, Zed captó ayudas públicas por valor de 67 millones de euros, pero solo devolvió la mitad de esos fondos. La Fiscalía Anticorrupción implica en ese presunto fraude en las subvenciones al hombre fuerte del Grupo Planeta y presidente del diario 'La Razón', Mauricio Casals.

En concreto, según fuentes cercanas al caso, los investigadores habrían descubierto que Casals utilizó sus contactos en altas instancias de los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy para lograr que concedieran créditos blandos de forma irregular a Zed Worldwide, que estuvo participada por Planeta hasta en un 25%. También se investiga si empleó su influencia para evitar que se supervisara el destino final de los préstamos y se reclamara su total reintegro. Por esas gestiones, 'La Razón' habría cobrado presuntas comisiones ilegales por un valor superior a dos millones de euros que se camuflaron mediante servicios publicitarios y falsos acuerdos de colaboración.

Los Pérez Dolset y Casals no son los únicos salpicados por la investigación sobre Zed Worldwide, liderada durante el último año por la Fiscalía Anticorrupción. La querella admitida por el Juzgado número 6 de la Audiencia Nacional también acusa a los rusos con quienes se asociaron los fundadores de Zed para crear en Ámsterdam un 'holding' con el que canalizar sus inversiones en todo el mundo y entrar en los mercados de Europa del Este. Fruto de esa alianza surgió Zed+.

Las pesquisas habrían acreditado que, tras una primera etapa de colaboración, los rusos cerraron la principal vía de ingresos de Zed+ para asfixiar la compañía y de ese modo poder apropiársela luego a precio de derribo, una práctica mafiosa conocida con el nombre de 'reiderstvo'. Por su participación en ese proceso están también imputados el ruso Vage Engibaryan, vinculado al magnate del petróleo y de las telecomunicaciones cercano al Kremlin Mikhail Fridman; el abogado y persona de máxima confianza de Engibaryan, Vladimir Naumovich Turovetskyi; Sergey Gorbuntsov, director general también de sociedades rusas vinculadas a Zed+ que habrían participado en el saqueo de la compañía y en el pago de presuntos sobornos en Rusia y otras antiguas repúblicas soviéticas, y el abogado holandés Peter Nicholaas Wakkie, detenido e imputado por la Fiscalía Anticorrupción en enero al ser considerado la mano derecha de Fridman en Zed+ y pieza clave en la quiebra de la compañía.

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