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CON LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Las empresas españolas son las que más han aumentado el riesgo de mora

Las sociedades no financieras han aumentado su financiación con bancos españoles, pero también con extranjeros

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Adelantado en

Si algo está claro es que de esta crisis las empresas saldrán con más deuda. El pasivo más evidente es el que tienen con los bancos españoles, gracias en gran parte a los avales públicos a través del ICO, que han llevado a Economía a preparar un sistema de quitas. Las sociedades no financieras han aumentado su deuda, pero también su riesgo de impago.

Las empresas españolas son las que más han incrementado la probabilidad de impago entre los grandes países europeos, según estimaciones del Banco de España. El informe de estabilidad financiera recoge el aumento de probabilidad implícita de las empresas europeas por país a raíz de la pandemia. En España, el aumento es de 40 puntos básicos, que contrasta con los 30 de las sociedades no financieras de Italia o Francia, algo menos en Reino Unido, en torno a 25 puntos en Alemania y menos de 20 puntos en Países Bajos.

El supervisor explica que aún no se ha visto un incremento significativo de la morosidad gracias a las diferentes medidas de apoyo, como los préstamos con avales públicos, las moratorias o los ERTE. Pero esto no quiere decir que no hayan aumentado los riesgos. El informe de estabilidad del Banco de España estima el riesgo de ‘default’ a partir de calcular el valor de una empresa con la suma de su deuda y su capitalización bursátil y, a partir de ahí, el impago se produciría cuando el valor de la empresa se sitúe por debajo del valor nominal de la deuda en su fecha de vencimiento.

“Un mayor nivel de endeudamiento o una mayor volatilidad tenderán a aumentar la probabilidad de impago, mientras que un mayor crecimiento esperado del precio de la acción tenderá a reducirla”, matiza el BdE. “Los resultados muestran que la probabilidad de impago implícita de las empresas experimentó aumentos significativos en 2020 tras el estallido de la pandemia. No obstante, estos aumentos en promedio no alcanzaron la magnitud de la crisis financiera global de 2009, si bien las empresas más arriesgadas (por encima del percentil 90%) sí han experimentado probabilidades de impago muy elevadas”, añade el supervisor.

La variación más fuerte se produce en el turismo, con 25 puntos porcentuales, mientras que en el propio sector bancario es de algo más de 10 puntos porcentuales, y en el resto de sectores está por debajo de los 10 puntos, según el modelo usado por el supervisor. “Se observó un elevado aumento de la probabilidad de impago en el sector turístico durante la primera ola de la pandemia, más de dos veces superior al observado durante la crisis financiera global”, dice el Banco de España.

Más deuda que nunca

El sector empresarial ha acudido en masa a la banca para pedir financiación. La casuística es múltiple, desde empresas que han sufrido un parón de su actividad por el covid hasta otras que lo han hecho como precaución. Esto es, que han pedido líneas de financiación a través del ICO y han disparado su liquidez, lo que ha provocado también un récord de depósitos de las empresas, alcanzando los 291.200 millones.

La deuda total de las empresas alcanzó un máximo histórico en marzo de este año de 951.712 millones, lo que supone un aumento del 7% o de 60.303 millones desde febrero del año anterior, antes del confinamiento. El mayor aumento, como se ha dicho, se debe a los 118.000 millones de crédito bancario con aval público desplegado por las entidades españolas. Precisamente, el Gobierno ultima la orden ministerial con el código de buenas prácticas para abordar quitas con estos préstamos.

Pero las empresas han diversificado su financiación, especialmente las de mayor tamaño y que, por esta razón, tienen capacidad para reducir la dependencia de la banca española tradicional. Por ello, también ha aumentado el volumen de valores representativos de deuda de las sociedades no financieras, que alcanzó los 130.626 millones en marzo, cerca del máximo histórico de febrero de 2021, en 131.019 millones, que contrasta con los 121.198 millones de un año antes.

Así lo reflejan las estadísticas del Banco de España. Por otro lado, el saldo de deuda crediticia de las empresas no financieras españolas con bancos internacionales sin presencia (como bancos) en España alcanzó los 314.630 millones de euros en marzo, lo que supone un récord histórico de esta partida.

La cifra se incrementó en 930 millones entre enero y marzo, y acumula un aumento de 11.624 millones desde febrero de 2019, antes de la pandemia. Esta partida, que registra los préstamos desde el exterior, entendidos por el supervisor como préstamos bancarios desde entidades sin presencia en España (ni filiales con licencia bancaria ni sucursales), supone ya un tercio de la deuda total de las empresas españolas, que alcanza los 951.712 millones.

En el caso de la financiación exterior, el incremento se explica por diversas razones. Las empresas más grandes e internacionalizadas son las que tienen mayor capacidad para recibir préstamos desde el exterior, tanto para asegurar su liquidez como para crecer, con inversión o con compras. A menudo, estas operaciones se realizan con préstamos sindicados en los que suele participar una variedad de grandes bancos, a menudo sin presencia directa en España.

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