6'

LAS MUJERES EN EL INMOBILIARIO

Las mujeres rompen el techo de cristal en el inmobiliario con la profesionalización del sector

Algo está cambiando en el sector inmobiliario. El resurgir de este mercado, tras una década de grave crisis, ha traído consigo una irrupción de mujeres en la primera fila directiva de muchas compañías líderes del sector, un fenómeno que algunos expertos interpretan como el más claro ejemplo de la profesionalización de este sector.

Primeras y segundas espadas de socimis, promotoras y fondos inmobiliarios han jugado, y están jugando, un papel fundamental en la recuperación de este negocio y, además, lo están haciendo desde papeles clave, al frente del área de finanzas, actividad determinante para la reestructuración de este mercado, y de gestión de activos, el verdadero corazón de estas empresas.

"El sector inmobiliario ha experimentado una profunda transformación. En los años previos a la crisis había un perfil mucho más comercial que, además, durante la burbuja, ni siquiera tenía que esforzarse por salir a vender. Ahora, en cambio, con la renovación del sector, se está demandando profesionales con un rol más financiero y contable, donde hay que trabajar duro y cuidar el detalle", señala Carles Vergara, profesor de Dirección Financiera de IESE.

Un ejemplo de esta creciente presencia de perfiles femeninos ligados a las finanzas y la banca de inversión es el elevado número de fondos internacionales que tiene como responsable de sus operaciones inmobiliarias en España a una mujer, como ocurre en Goldman Sachs (Ana Estrada), Morgan Stanley (Fátima González), TH Real Estate (Marta Cladera), Kennedy Wilson (Cristina Pérez-Liz), Triuva (María Laguna Coca) o Union Investment (Leticia Ponz Belenguer).

La demanda de este perfil financiero es también cada vez más habitual en socimis y promotoras, donde un creciente número de mujeres está al frente del área de finanzas, unidad crítica para cualquier compañía pero, especialmente, para un sector que pereció por exceso de deuda y que, ahora, tiene que recuperar la confianza de los inversores para poder resurgir.

Este rol es el que ha jugado en los últimos años Carmina Gañet, directora general corporativa de Colonial y mano derecha del consejero delegado, Pere Viñolas, junto al que ha capitaneado toda la reestructuración del grupo, sus nuevas emisiones y la financiación de operaciones clave como la opa de Axiare.

Precisamente, la número dos de Axiare y máxima responsable de finanzas y operaciones hasta la compra de Colonial es también una mujer, Chony Martín, cuyo rol al lado del expresidente del grupo, Luis López de Herrera-Oria, ha sido clave para la rápida historia de éxito de esta socimi.

También una mujer, Concha Osácar, está detrás de la creación de otra de las grandes socimis nacionales, Hispania, vehículo que ha conseguido convertirse en el mayor propietario de hoteles de España y en una de las mayores inmobiliarias del país. Un hito en el que también ha sido clave el papel de Cristina García-Peri, directora general de Hispania, quien, como Osácar, tiene una larga trayectoria en el mundo financiero.

¿Significa esto que las mujeres ya han logrado la igualdad en el sector inmobiliario? Ni mucho menos. De hecho, un informe de Wires -Woman in Real Estate-, asociación de profesionales del sector que vela por una mayor presencia femenina, indica que las mujeres apenas ocupan un 17% de los sillones del consejo de las principales patrimoniales cotizadas españolas, tres puntos menos del peso relativo de las mujeres en los consejos de administración del Ibex, y apenas la mitad del 35% de presencia femenina que hay en las mayores patrimoniales inmobiliarias europeas.

Pero, lo que sí parece indicar esta creciente tendencia de mujeres directivas en los puestos números uno y dos de grandes firmas del sector es que, poco a poco, al mismo ritmo que el sector se ha visto obligado a profesionalizarse, se ha ido resquebrajando el techo de cristal en posiciones que, además, son clave ante la nueva realidad del sector.

Como señala Celia de Anda, experta en Diversidad de IE Business School, "las mujeres tienen un perfil más resiliente y menos cultura del pelotazo, de tiburón con visión cortoplacista que tanto identificamos con los años de la burbuja. Por eso, cuando estalló la burbuja y llegó la hora de trabajar duro, los perfiles que irrumpieron fueron los femeninos, que realmente ya estaban ahí, pero que gracias a esas otras cualidades ahora han podido emerger".

Si se extrapola esta reflexión a una firma, podría hablarse de Azora, una de las gestoras de fondos inmobiliarios decana en España, que tras muchos años trabajando en un discreto segundo plano, tras el estallido de la burbuja, tomó la delantera a otros jugadores del sector.

Aunque su proyecto más conocido es Hispania, este vehículo también está detrás de otras importantes operaciones, como el crecimiento, modernización y posterior venta de la compañía de residencias de estudiantes Resa, reto que ha capitaneado una de las socias de Azora, Mónica Garay, que terminó poniendo el broche de oro a esta operación con su venta a AXA IM Real Assets y CBRE GI.

El brazo inversor de la aseguradora está dirigido en España por Hermann Montenegro, pero su mano derecha es otra mujer, Esther Escapa, responsable de transacciones de la entidad en nuestro país; mientras que en CBRE GI, tras el cambio de su primera fila directiva hace justo un año, María Segimón ocupa uno de los cuatro puestos clave como General Counsel y secretaria general.

En el mundo de las promotoras, la mayor de estas compañías, Metrovacesa, tiene un 40% de mujeres en su equipo gestor, donde destaca la figura de Raquel Bueno como directora de desarrollo corporativo de la empresa; mientras que en Vía Célere el 50% del equipo directivo son féminas que está al frente de la Dirección General de Negocio (Teresa Marzo), de la Dirección General Corporativa (Elena Gallo) y de Operaciones (Rosa Peña).

Building Center, la inmobiliaria de Caixabank, tiene confiada la dirección del área de Finanzas a Maribel Menéndez; mientras que Servihabitat, servicer de la entidad catalana y TPG, el nuevo consejero delegado ha elegido también a una mujer, Edelweiss Obiol, para tomar las riendas de la dirección financiera y de gestión del cambio. Entre los últimos nombramientos de ejecutivas en este sector destaca el de Ana Granado, nueva directora general de Corpfin Capital Real Estate.

Un fenómeno llamativo, de cómo poco a poco las mujeres van rompiendo el techo de cristal en este mercado, es el hecho de que las tres mayores consultoras inmobiliarias, CBRE, JLL y Savills-Aguirre Newman, tengan a una mujer al frente de su segunda plaza más importante, Barcelona, con Anna Esteban, Mercè Franquesa y Anna Genner, respectivamente, al frente. Además, JLL cuenta con un 50% de mujeres en su comité de dirección nacional y CBRE y Savills, con un tercio, cifras que poco a poco indican que algo está cambiando.

"La profesionalización del sector ha permitido impulsar perfiles femeninos porque, para subir a alguien a alta dirección, si es mujer, es por pura excelencia", señala Carmen Panadero, vicepresidenta de Wires y directora de negocio en Distrito Castellana Norte (DCN).

0 comentarios

Hoy en portada