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anuncia que regresaRÁ a los banquillos

La próxima vuelta de Zidane, una bomba que rompe la tranquilidad en el Madrid

Zinédine Zidane ha revuelto el patio futbolístico en el parón de selecciones y ha perturbado el descanso de Florentino Pérez y su mano derecha —José Ángel Sánchez— en los días de mayor tranquilidad en el club blanco desde que se cerró el mercado de fichajes. Zidane no es de los que hablan a la ligera. Un día comentó en el vestuario del Real Madrid que no le gustaban los chivatos y que le parecía muy feo que se filtraran las alineaciones antes de los partidos. Se enfadó mucho cuando una radio —COPE— adelantó horas antes del partido contra el Paris Saint-Germain, en el Bernabéu, que no jugaba Bale y el titular era Isco. Un tipo celoso de la intimidad, prudente y nada partidario de desvelar sus planes.

Se ha saltado sus códigos. Zidane fue a ver a su hijo pequeño —Elyaz— a Arnedo (La Rioja) y allí soltó la bomba: “Seguramente que dentro de poco voy a volver a entrenar, porque me gusta y es lo que he hecho toda mi vida”, manifestó tras ver el partido del infantil A del Real Madrid que entrena Xabi Alonso y donde juega el pequeño de la familia. Si Zidane habla es porque tiene algo más que apalabrado y avanzado. Un principio de acuerdo con un club. Le interesa poner en aviso a los aficionados y a Florentino para que no coja por sorpresa a nadie. Esta es su estrategia, tal y como opinan dentro del club.


En este poco tiempo que lleva en el paro han pasado un Mundial —el banquillo de la Selección se le cerró con el título de Deschamps— y solo tres jornadas de Liga. Una más en Inglaterra. Precisamente los tiros apuntan a la Premier League porque, según anuncia 'The Mirror', el contacto entre el Manchester United y Zidane se ha producido. Eso sospechan en el Real Madrid. No ven otra explicación a sus palabras y al contexto de la temporada. Mourinho está en la cuerda floja y a Zidane le pica el gusanillo de regresar a los banquillos. Una llamada del Manchester United no se puede rechazar porque, como bien sabe Zidane, allí sí que sería capitán general. Algo más que un entrenador. Un mánager que decidiría con total libertad y sin angustias las altas y las bajas. Precisamente es este asunto el que terminó de consumir su paciencia y le llevó romper su matrimonio con Florentino por las buenas para evitar hacerse daño. En Inglaterra ya hablan hasta de los fichajes que haría el Manchester de Zidane: Kroos, Thiago, James y Cavani.

Como loco por entrenar

“Este equipo necesita un cambio y debe seguir ganando. Otro discurso y otra metodología. Quiero mucho al club y al ‘presi’, al que le estaré agradecido toda la vida”, argumentó Zidane en su despedida en la sala de prensa con Florentino Pérez a su lado y la cara hasta los pies. Seguro que Zidane no dijo toda la verdad y precipitó su decisión hasta el punto de que no hubo ni posibilidad de organizar una despedida a la altura de una leyenda y un entrenador que en dos años y medio consiguió, nada más y nada menos, que nueve títulos.

Hay quien ve en el deseo de Zidane de volver a entrenar una traición al Real Madrid, porque se las hizo pasar ‘canutas’ a Florentino con la dimisión. Todavía está pagando el presidente el precio de sacar por las bravas a Lopetegui de la Selección española a dos días del debut contra Portugal en el Mundial. En el Madrid contaban con que se cogería un año sabático, como hizo Guardiola y después Luis Enrique, pero a Zidane parece que le han tentado y haya dicho sí a la espera de que caiga un entrenador. En las oficinas de Valdebebas creen que ese puede ser Mourinho, porque en el Manchester United la relación del portugués con los dueños está deteriorada, pero todavía hay que esperar porque el finiquito del portugués supera los 15 millones de euros.

Puede ser el Manchester United como otro equipo, porque ofertas recibe de diferentes selecciones y de su país. Francia le atrae y pone a la cola a todos los interesados, aunque está a la espera de comprobar si se precipita la caída de José Mourinho tras los malos resultados en este inicio de curso. En el Madrid no sentaría nada bien que su exentrenador se sentara en Old Trafford unos meses después de decir que se tomaría un año sabático.

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