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historia de la hispano film produktion

Cuando Imperio Argentina le tocó 'die castañeten' al Führer

"Una vez José Luis Borau me enseñó una foto que tenía en su casa, donde salía Imperio Argentina vestida con la camisa azul". Román Gubern, catedrático, escritor y la persona que probablemente más sabe sobre cine en España hace memoria sobre esa época, allá por septiembre de 1936, cuando nace la productora Hispano Film Produktion, que obsequiaría al mundo con una extraña aleación fílmica: folclóricas españolas cantando en alemán y tocándole las castañuelas al Führer. Crema.

"Nada más estallar la Guerra Civil, Imperio Argentina y Florián Rey -su amante entonces- ingresaron en la Falange", Y es que desde el principio, Magdalena Nile del Río, que así se llamaba Imperio Argentina en realidad, y Rey decidieron apoyar abiertamente al bando franquista, sobre todo "Florián Rey, que era un franquista de los pies a la cabeza". Pero en lo que no cayó entonces la cinematográfica pareja es que todas las instalaciones de cine que había en España se encontraban en Madrid y Barcelona. Es decir, en zona republicana. Así que no les quedó otra que cruzar el charco, asentarse en La Habana y ganarse el pan actuando en los teatros y cabarés de la capital cubana. 

Vente a Deutschland, Pepe

Un día el teléfono suena. Es la Embajada de Alemania en Cuba. Vente a Deutschland, Pepe. Y después de atracar en el puerto de Bremen, coches oficiales, hoteles de lujo, audiencias con el Führer y un corto idilio con el mundo 'celebrity' del Tercer Reich. Heil, Imperio Argentina!  ¿Cómo acaba una estrella folclórica del cine patrio como 'Star' invitada de los Universum Film AG, los míticos U.F.A., los estudios de cine más importantes de la historia de Alemania? Que se lo pregunten a Trueba -padre- cuya película 'La niña de tus ojos' (1998), con guion de Rafael Azcona, se inspiró en las andanzas germanas de la coplera hispano-argentina, y cuya secuela, 'La reina de España', se estrenará en los cines españoles el próximo 25 de noviembre. 

España era la puerta de entrada a Latinoamérica, donde los alemanes habían intentado distribuir sus películas nacionalsocialistas sin mucho éxito

Al parecer, cuando Hitler supo que la protagonista de su admirada 'Nobleza baturra' (1935) -admirada más en el plano étnico y antropológico que otra cosa, según relata Gubern- se encontraba exiliada, decidió invitar a la coplera a participar de un nuevo delirio cinematográfico salido de la colaboración entre el Ministerio del Reich para la Ilustración Pública y la Propaganda -a cargo de Goebbels-, el recién nacido gobierno franquista y la sucursal berlinesa de la distribuidora española Cifesa: la Hispano Film Produktion. España podría ser la puerta de entrada a toda Latinoamérica, donde los alemanes habían intentado distribuir sus películas de propaganda nacionalsocialista sin mucho éxito. El nazismo con cante entra, debieron pensar en la 'Reichskanzlei'.

Cuenta Gubern que, cuando Imperio Argentina supo que iba a conocer a Hitler, se aprendió de memoria una parrafada en alemán -ya que no entendía ni 'Kartoffel'- que le soltó al dictador nada más verlo. Y que el Führer, pensando que la cantante sabía hablar la lengua aria, le contestó con otra parrafada igualmente larga que condujo a un "colapso lingüístico" que podría haber sido la escena de una de sus películas. Pero la coplera se puso en seguida a aprender el idioma con Gussy Holl, la mujer del actor Emil Jannings para servirse de él en uno de los papeles más arbitrarios del cine de folclóricas: el de Carmen, 'eine Zigeunerin' -una gitana- 'aus' Triana que te canta 'Los piconeros' en un alemán "fetén".

Cartel de 'Andalusische Nächte'

Pero la pareja Argentina-Rey no fue la única que aterrizó en los U.F.A. Otra expedición conformada por Estrellita CastroBenito Perojo, un director más liberal que Rey que se había visto entre la espada y la pared, había tenido que aceptar la oferta de rodar en Alemania. A diferencia de Imperio, Estrellita no era tan reaccionaria políticamente, además de lucir una estética más parecida a las 'flappers' que a las folclóricas tradicionales.

Ambas se convirtieron en las musas de la Hispano Film Produktion y protagonizaron -por separado- sus seis únicos largometrajes de ficción. Perojo dirigió a Castro en 'El barbero de Sevilla' (1938), 'Suspiros de España' (1939) y 'Mariquilla Terremoto' (1940) ; mientras que Argentina protagonizó 'La canción de Aixa' (1939), a cargo de Rey, además de dos adaptaciones edulcoradas de la novela 'Carmen' de Mérimée que se estrenaron en 1938:  'Carmen la de Triana' (1938) y su versión alemana, 'Andalusische Nächte' ('Las noches andaluzas', 1938), dirigida por Herbert Maisch.

Hasta el cielo sobre Berlín

Y así 'Andalusische Nächte' entró en los anales del cine español como uno de los productos más estrafalarios nacidos de esa extraña colaboración cinematográfica entre los gobiernos del Caudillo y del Führer. Las dos películas se grabaron simultáneamente, en los mismos platós, grabando una escena primero en un idioma y repitiéndola al rato en el otro, sustituyendo a todos los actores salvo a Imperio Argentina. Ora el Don José de Friedrich Benfer, ora el Don José de Rafael Rivelles. Ora el Antonio Vargas Heredia de Karl Klüsner, ora el Antonio Vargas Heredia de Manuel Luna

Parecía que la colaboración iba viento en popa e Imperio Argentina empezaba a codearse con el 'starsystem' de la U.F.A. Gubern comenta que mucho tiempo después, en los años 80, uno de los biógrafos de Marlene Dietrich afirmaba que la cantante hispano-argentina y el "ángel azul" habían tenido una relación homosexual. Como prueba circulaba una foto en la que Imperio y Marlene posaban muy juntas, con las manos colocadas en lugares más o menos comprometidos. "A mí no me importan las bolleras, pero yo no soy bollera", zanjó Argentina. 

"A mí no me importan las bolleras, pero yo no soy bollera", zanjó Argentina

Sin embargo, los rodajes, las recepciones y los cócteles de la expedición española en la U.F.A. tuvieron un final súbito y prematuro. En la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, las tropas de las 'Sturmabteilung' (SA) y parte de la población civil germana salieron a las calles y provocaron el pogromo de casi un centenar de judíos, los destrozos de los negocios hebreos y la deportación de casi 30.000 personas en la llamada "noche de los cristales rotos". Entre los muertos se encontraba la sombrerera de confianza de Imperio Argentina. Cundió el pánico entre la expedición y decidieron volver rápidamente a la España de Queipo de Llano, convertidos, eso sí, en todas unas celebridades. Nada más llegar, la cantante abandonó a Florián Reyes, a quien había engañado durante su estancia en Alemania con Rafael Rivelles, relata Gubern. El grupo se disolvió sin mirar atrás.

Varios años más tarde, acabada la Segunda Guerra Mundial, a Imperio Argentina le vino el pasado de visita sorpresa a abofetearle la cara. Le habían llamado desde Nueva York para actuar en el Carnegie Hall, pero a las puertas se encontró a grupos de manifestantes con pancartas que la tachaban de "estrella nazi" y de "amante de Hitler" y que se oponían a que la folclórica actuase en suelo estadounidense. Tras el incidente, como defensa a la cantante llegó al 'New York Times' una carta firmada por un tal T.W. que recordaba que los Roosevelt también admiraban a la coplera y que Eleonor cantaba sus canciones en la Casa Blanca.

Y T.W. resultó ser el dramaturgo Tennessee Williams, que se había trasladado a vivir a Cuernavaca (México), donde había admirar las películas de Imperio Argentina, de la que se había hecho muy fan. Un triunfo póstumo para los nazis: sus películas habían llegado a su objetivo, Latinoamérica. Y un triunfo para la historia del cine español, que en su corto periplo en el Tercer Reich engendró una de las joyas más estrambóticas del cine de folclóricas. ¡Y olé!

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