X

EL CONFIDENCIAL puede usar cookies para recordar tus datos de inicio de sesión, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad del sitio y ofrecerte publicidad basándose en tus intereses.

3'

LOS PORCENTAJES DE ÉXITO SON CONCLUYENTES

Para tener éxito en EEUU es mejor nacer rico que ser inteligente, según un estudio

Un estudio revela que las personas que nacen en familias ricas tendrán más éxito cuando sean adultos, aunque no sean tan inteligentes ni se esfuercen tanto como otras más pobres

Las personas que nacen en el seno de una familia rica tienen muchas más posibilidades de tener éxito cuando sean adultos en los Estados Unidos comparados con aquellos que se esfuerzan mucho más en el colegio. Eso es lo que revela un estudio del Centro sobre Educación y Fuerza Laboral de Georgetown (CEW) llamado “Nacido para ganar, educado para perder”.

Anthony Carnevale, director del CEW y autor principal de la investigación, reconoce a la CNBC que "para tener éxito en Estados Unidos, es mejor nacer rico que inteligente. Las personas con talento a menudo no tienen éxito. Lo que encontramos en este estudio es que las personas con talento que provienen de hogares desfavorecidos no tienen tanto éxito como las personas con muy poco talento pero que proceden de hogares con ventajas".

Los investigadores rastrearon las notas de miles de estudiantes desde la guardería hasta su edad adulta, y al mismo tiempo analizaron su inteligencia basándose en el rendimiento en las pruebas de matemáticas comunes. Mientras, clasificaron a los estudiantes por su situación socioeconómica: ahí se tenían en cuenta los ingresos familiares, los logros educativos de los padres e, incluso, su prestigio laboral.

Resultados concluyentes

Lo que Carnevale y su equipo encontraron fue que los niños pobres que sacaban buenas notas en la guardería tenían menos probabilidades de graduarse tanto en el instituto como en la universidad y ganaban salarios más bajos que sus compañeros que procedían de familias ricas pero que habían conseguido malas calificaciones.

Incluso fueron capaces de ponerle cifras a la situación de cada estudiante: los estudiantes pertenecientes al nivel socioeconómico más bajo pero que estaban entre los que tenían mejores notas tenían sólo un 31% de posibilidades de conseguir un título universitario y un trabajo en el que cobraran, al menos, 35.000 dólares a los 25 años y 45.000 a los 35.

Los alumnos de nivel socioeconómico alto tienen más posibilidades que el resto (EFE/Alejandro García)

Sin embargo, los estudiantes que pertenecían al nivel socioeconómico más alto pero cuyas notas eran de las peores de la clase tenían un 71% de posibilidades de conseguir esos mismos logros.

La explicación que ofrece Carnevale reúne varios factores: "La gente tiende a culpar a las escuelas y tienen la culpa de no salvar a las personas que comienzan siendo inteligentes. Pero también hay una variedad de factores que tienen que ver con la raza, la clase y el género, y todo, desde los libros que hay en casa hasta cuántas palabras sabes cuando estás en primero de primaria, también cuenta".

Otro ejemplo de esta situación es la de los estudiantes procedentes de hogares pobres pero que superan las adversidades y lograr un título universitario. Pese a ese éxito, aún sufrirán en sus carnes el hecho de proceder de hogares humildes: sólo tenían un 76% de posibilidades de alcanzar un estatus socioeconómico alto a los 25 años. Pero para sus compañeros con las mismas calificaciones y que procedían de hogares con alto nivel socioeconómico, esa probabilidad ascendía hasta el 91 por ciento.

Hay una variedad de factores que tienen que ver con la raza, la clase y el género; hasta los libros que hay en casa o las palabras que sabes cuentan

El estudio del CEW también analizó el impacto que tienen los niños que nacieron en familias ricas gracias a otras ventajas adicionales. Según los datos de 2016, las familias con ingresos más altos se gastaron unos 8.600 dólares (7.700 euros) al año en actividades extraescolares y que eran enriquecedoras para los menores, mientras en las familias con menos ingresos, esa cantidad descendía hasta los 1.700 dólares (1.500 euros).

Hoy en portada