5'

misterio resuelto

10 mujeres reales explican por qué engañan a sus parejas

Si alguna vez te han roto el corazón por una infidelidad, sabes que es un dolor especial que hay dentro de ti que requiere una sorprendente cantidad de esfuerzo para superarlo. Es posible que nunca más puedas confiar completamente en tu pareja después de que te hayan engañado. Según 'Today', que te pongan los cuernos (no solo física sino emocionalmente) es una de las principales causas del divorcio.

Aunque el Instituto de Estudios Familiares informa de que más hombres que féminas admiten ser infieles, según 'The Cut', la psicoanalista y escritora Esther Perel asegura que hay un aumento del 40% de mujeres infieles desde 1990, mientras que las estadísticas masculinas se han mantenido más o menos igual. Un hilo de Reddit titulado: "¿Y tú por qué lo hiciste?" trataba de descubrir esos motivos por los que ellas les pusieron los cuernos:

"Por los niños"

"Me engañó muchas veces y no estaba preparada para dejarlo porque no quería que los niños sufrieran, así que intenté vengarme acostándome con alguien también. Al final todo empeoró y ni siquiera nos hablábamos. Tenía que haber sido más madura y no haber bajado a su nivel. Dos meses después todo se acabó".

"Necesitaba cariño"

"Lo engañé antes de casarnos, cuando éramos novios. No era algo físico, sino más bien un vínculo emocional que buscaba porque pensé que él me engañaba. Tras calmar mi orgullo me di cuenta de que era innecesario y es algo con lo que tengo que lidiar hoy en día. Pasé unos meses muy mal, diría que traumatizada por lo que hice, y aunque no es excusa, necesitaba sentir ese vínculo".

Poner los cuernos a alguien es imperdonable, pero se lo merecía y lo volvería a hacer

Otra usuario comentaba: "Mi marido se fue durante un año y cuando regresó no estaba segura de si quería estar con alguien que podría irse tan fácilmente después de haber desarrollado una relación tan fuerte conmigo. En ese tiempo estuve con otro hombre con el que corté una vez que mi pareja volvió. Sin embargo, todavía hay problemas entre nosotros, así que recaí en el otro y se convirtió en mi amante".

"Era muy joven"

"Estuve engañando a mi novio hace poco. En mi defensa diré que solo tenía 19 años, así que esa relación no iba a ningún lado porque era un niño. Al poco tiempo salió del armario, así que no fue realmente algo satisfactorio y saludable".

"Él ya pensaba que lo hacía"

"Sí, perdí a la persona que más quería de toda mi vida pero no fue mi culpa. Era un poco estúpido y siempre me acusaba de acostarme con otros hombres cuando yo realmente no lo hacía. Me llevó al límite al insinuar que me iba a tirar al fotógrafo que tenía que hacerme unas fotos para una sesión del trabajo, así que tras mucho insistir que le engañaba, al final decidí arruinarlo todo. Fue inmaduro pero en mi defensa diré que lo dejé al día siguiente en lugar de mentirle y continuar la relación. No lo volveré a hacer.

Las infidelidades aumentan en periodos vacacionales. (iStock)

"Me daba miedo estar sola"

"No estaba feliz con mi relación y tenía la sensación de abandono en muchas ocasiones. Me encontraba sola, no me gusta la confrontación y tenía miedo a tomar una decisión equivocada. Sabía que nos estaba haciendo daño a los dos pero no pude cortar por lo sano. Terminé rompiendo con él poco después de un tiempo. Poner los cuernos a alguien es imperdonable. Sintiéndome tan mal y pensándolo bien, él no merecía estar conmigo".

"Faltaba algo"

"Estuve con alguien durante varios años. En nuestra relación notaba como si faltara una pieza y casualmente conocí a alguien. Tras un año de encuentros supe que no debía contener lo que sentía. Me engañé emocionalmente durante meses así terminé la relación para estar con la otra persona".

"Se lo merecía"

"Él tiraba cosas, las golpeaba, las rompía, me insultaba y me gritaba. Me levantó la mano en varias ocasiones y no pude detenerlo. No estaba enamorada de ese hombre tan malvado. Lo engañé y no me arrepiento. Mi nuevo 'amigo' me trataba como yo quería: todo con calma. Mis necesidades importaban y hacía lo que yo quisiera, incluso las cosas que no le gustaban las hacía por mi. Al final me divorcié y ahora soy muy feliz".

Mientras que el porcentaje de hombres infieles se ha mantenido desde 1990 el de las mujeres ha aumentado un 40%

Otra usuaria explica: "Nuestra relación era puramente sexual, ni siquiera nos acurrucábamos después de hacerlo. Pero él me respetaba más que mi marido. Así que sí, lo engañé. En mi corazón nunca puse los cuernos al hombre con el que me casé sino al maltratador que abusaba de mí cada día".

"Se negó a dejarme"

"Los dos sabíamos que todo estaba acabado pero no quería admitirlo. No tenía la valentía para dejarle y él tampoco lo hacía. Tomé el camino fácil y cobarde y le engañé con su mejor amigo".

Foto: iStock.

"Conocí a alguien que me valoraba"

"Tuve una relación a distancia desde el instituto hasta la universidad. Siempre se quejaba de venir a verme cada dos meses cuando yo iba a verlo cada fin de semana. Tampoco le gustaba enviarme mensajes ni me escribía por ninguna red social como yo hacía. Así que al final me acabé yendo con otro".

4 comentarios

Hoy en portada