de la plantilla a los cordones

Cómo limpiar las zapatillas de 'running': consejos para correr más limpio

Resulta fundamental no meterlas en la lavadora, pues la temperatura del agua puede decolorar el tinte o despegar las piezas del calzado

Foto: Cómo limpiar las zapatillas de 'running': consejos para correr más limpio. (Foto: Pedro Moya)
Cómo limpiar las zapatillas de 'running': consejos para correr más limpio. (Foto: Pedro Moya)

¿Cómo se deben limpiar las zapatillas para correr? No existe un único método, no hay una verdad universal para dejar tus zapatillas de 'running' como nuevas después de cientos de kilómetros de entrenamientos y carreras populares. Cada uno de nosotros tiene unas costumbres, hemos escuchado y/o leído unas formas de hacerlo o la propia experiencia durante años es la que nos ha permitido encontrar una forma de lavar las zapatillas de 'running' con el mejor resultado posible.
 
Las zapatillas son el equipamiento básico y fundamental de cualquier corredor, ellas saben los kilómetros que llevamos en las piernas, el tiempo que le hemos dedicado a correr, y son nuestras compañeras de sueños, están ahí cuando cumplimos retos personales o rebajamos nuestra marca en una determinada distancia. Por todo eso, se merecen unos cuidados. Con un simple mantenimiento y pautas de limpieza, conseguiremos alargar su vida útil, conservar su diseño y estética originales, evitaremos la degradación prematura de materiales y, por supuesto, las disfrutaremos durante más kilómetros —algo a tener muy en cuenta viendo el precio de algunos modelos—.

Las zapatillas para correr se ensucian, eso es una realidad. No importa que solo corras por asfalto y jamás pases por pistas de tierra, incluso en mitad de una ciudad los materiales, gomas y mallas van acumulando suciedad por el polvo de la calzada, el humo de los coches o cualquier tipo de roce. Por supuesto, si te pilla un día de lluvia o haces 'trail running', te va a tocar limpiar las zapatillas sí o sí.

Las zapatillas para correr, lejos de la lavadora

¿Directamente a la lavadora? Ni se te ocurra. Las zapatillas para correr (o para cualquier otro deporte) se lavan a mano. Hay quien dirá, "pues yo las meto a la lavadora y quedan como nuevas". Probablemente no te está mintiendo, pero el lavado a máquina les sienta muy mal a las zapatillas. Por delicado que sea el programa elegido, los movimientos y la temperatura de la lavadora pueden acabar con nuestras zapatillas de 'running' al afectar al pegamento que une las distintas partes que las componen —la mayoría de fabricantes pega las piezas con termosellado—. Ese calor también puede deformar su estructura y, por supuesto, desteñir los colores.  

La lavadora, lejos de nuestras zapatillas de 'running'. (Foto: Pedro Moya)
La lavadora, lejos de nuestras zapatillas de 'running'. (Foto: Pedro Moya)


El lavado a mano de las zapatillas de 'running'

La lavadora es la opción fácil y rápida, pero nos olvidamos de ella y pasamos al lavado a mano. Pensamos en la zapatilla como un único objeto, pero a la hora de limpiarla lo mejor es realizar un mantenimiento por partes: cordones, plantilla interior y la zapatilla en sí misma.

[Cómo atarse los cordones en dos segundos]

Personalmente, empiezo por la propia zapatilla y antes de humedecerla trato de eliminar el polvo y la suciedad superficial con un cepillo suave (cuidado, si las cerdas son demasiado duras/agresivas, podemos dañar la malla de la parte superior). El siguiente paso es usar un paño junto a un cubo con agua templada y jabón neutro. Limpiamos bien y vamos aclarando hasta conseguir el acabado deseado.
 
Un cepillo de dientes es tu mejor aliado para limpiar perfectamente aquellas zonas de difícil acceso. No te olvides del interior: el sudor y la suciedad se van acumulando y limpiándolo bien evitaremos malos olores. No te cortes mojando la zapatilla por completo. Es importante no utilizar productos de limpieza abrasivos, ni lejía, ni los típicos desengrasantes universales. Seguramente eliminen las manchas perfectamente, pero los componentes químicos que utilizan pueden afectar a los materiales.

Seca las zapatillas a temperatura ambiente

Cuando acabes, aclara bien toda la zapatilla de 'running' para eliminar restos de jabón y suciedad. Ya solo queda dejar que se seque. Ojo, dejar que se seque, no secarla. Debemos esperar a que las zapatillas se sequen por completo a temperatura ambiente, al aire. Nada de colocarlas cerca de fuentes de calor como estufas o radiadores, tampoco es recomendable dejarlas al sol y, por supuesto, ni plantearse meterlas a la secadora.
 
Todos esos métodos también pueden afectar a la estructura de la zapatilla, tal y como ocurre con el lavado a máquina. Para facilitar el secado, lo mejor es rellenar el interior de papel absorbente —de cocina—, y así se mantendrá la forma mientras atrapa la humedad. Utilizar papel de periódico es un clásico y también funciona, pero puedes llevarte una sorpresa al encontrar que la tinta del papel ha manchado el textil interior.

Los cordones también hay que lavarlos. (Foto: Pedro Moya)
Los cordones también hay que lavarlos. (Foto: Pedro Moya)

Plantilla y cordones, sencillos pero fundamentales

Prácticamente todas las zapatillas de 'running' actuales permiten desmontar la plantilla interior y su lavado es muy sencillo. Esta pieza acumula mucho sudor y para limpiarla también debemos evitar la lavadora. De nuevo, con un trapo y un cepillo vamos frotando con agua y jabón neutro toda su superficie. Al mismo tiempo, para eliminar olores, un sencillo truco es añadir un poco de vinagre a la mezcla. Dejamos secar las plantillas al aire (no introducirlas en las zapatillas hasta que estén secas) y listo.
 
Por último, hay que limpiar los cordones y es lo menos delicado de todo. Se pueden lavar a mano, pero en esta ocasión sí podemos ir a lo rápido e introducirlos en la lavadora. Lo ideal es que sea dentro de una bolsita para prendas delicadas, así evitamos que se enreden o enganchen con el tambor.

Como veis, limpiar unas zapatillas de 'running' para tenerlas relucientes siempre no es nada complicado. Puede parecer algo que requiere mucho tiempo, pero con un uso normal no es necesario hacerlo todas las semanas, ni mucho menos. Por ejemplo, puedes reservar un hueco de 20 minutos una vez al mes para pegarles un repaso, solo ten en cuenta si las vas a necesitar, porque tardarán unas 24 horas en secarse por completo. Si tus zapatillas de 'trail running' están hasta arriba de barro, entonces trata de eliminar primero todo lo que puedas, pero el resto del procedimiento es el mismo.

[Pedro Moya es autor del blog 'Palabra de runner']

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