Running: Elena Sanz: Prefiero mil veces salir a correr que pasar hambre
Confesiones de una 'runner'

Elena Sanz: "Prefiero mil veces salir a correr que pasar hambre"

“Aparte de mantenerte en forma, corriendo te sientes bien, te ayuda a desconectar y a tener tu espacio para pensar en tus cosas”. Así vive y compagina trabajo, familia y amigos una 'mamirunner'

Foto: Cada 'runner' entrena cómo y cuándo quiere. Elena va a correr cuatro días a la semana durante una hora. (Isaac Cepero)
Cada 'runner' entrena cómo y cuándo quiere. Elena va a correr cuatro días a la semana durante una hora. (Isaac Cepero)

Como muchas otras mujeres, empezó a practicar running con el objetivo de perder peso pero cuando vió los resultados decidió continuar. “Al principio no aguantaba ni cinco minutos corriendo y pensaba que llegar a veinte iba a ser toda una heroicidad. Un año después aguantaba dos horas”. Animada por su pareja y actual marido, Elena Sanz, redactora de El Confidencial, comenzó a salir a correr cuando apenas había mujeres interesadas en este deporte que hoy mueve masas. Diez años después, publica Confesiones de una runner (Larousse) un libro que nace con la intención de animar a que se lancen a todas aquellas personas que tengan dudas o no estén seguras de empezar. 

Una afición que “engancha” y que puede practicar cualquier persona: “No hace falta ninguna cualidad especial. Lo único que hay que hacer es ponerte”, asegura Elena. ¿Lo mejor? No hay horarios. Uno puede salir a correr cómo y cuando quiera, solo o acompañado, de día o de noche.  

Una guía nacida de la experiencia y vitalidad de alguien que siempre es capaz de sacar tiempo para calzarse las zapatillas y echar a correr. Así vive y compagina trabajo, familia y amigos una mamirunner.

El deporte de la conciliación

El running se amolda al horario de cualquier persona: “Lo bueno que tiene correr es que no dependes de nadie. Es un deporte individual, puedes quedar con los amigos para salir a correr pero no necesitas realmente ir con nadie”, explica Elena.

De ahí que se trate de una de las prácticas deportivas más cómodas para poder adaptarla a cualquier horario de trabajo, vida familiar o cualquier imprevisto o evento social que pueda surgir: “Según te organices. Correr da libertad. Lo mismo voy a las siete de la mañana que a las nueve de la noche”.

Exige constancia pero no es una disciplina estricta, cada runner entrena cómo y cuándo quiere. Elena, madre de dos niños de tres y cinco años, sale a correr cuatro días; dos de ellos entre semana y los fines de semana le dedica algo más de tiempo. Normalmente corre durante una hora pero marca sus ritmos con toda libertad: “No es lo que más te apetece a las seis de la mañana pero te obligas. Y si un día estás especialmente cansado porque has dormido mal puedes salir al siguiente”.

“No hace falta ninguna cualidad especial. Lo único que hay que hacer es ponerte y hacerlo”

“Es una cuestión de estar mentalizado”, asegura la autora: “Si yo sé qué mañana tengo que madrugar un poco más –tampoco hay que levantarse muchísimo antes de lo que uno esté acostumbrado– me hago a la idea. De todos modos si es un madrugón importante hago cosas que no me requieran un esfuerzo monumental: un par de vueltas al parque y ya está”.

En busca de una motivación

“Los principios cuestan”, comenta la que fue embajadora de la 261 Women’s maratón (la primera sólo para mujeres celebrada en nuestro país). “Cada uno tiene su motivo para empezar, pero sólo acaba enganchado quien realmente quiere salir a correr. Si no, buscarán excusas para no hacerlo”.  

Hace una década, cuando Elena comenzó a correr, muy pocas mujeres eran aficionadas al 'running'. (Isaac Cepero)
Hace una década, cuando Elena comenzó a correr, muy pocas mujeres eran aficionadas al 'running'. (Isaac Cepero)

“Es muy importante tener una motivación. La que sea”, insiste Elena. En su caso, todo empezó con el objetivo de adelgazar: “Había probado un montón de dietas raras y hoy puedo decir que prefiero mil veces salir a correr que pasar hambre. Sales media hora o tres cuartos y después no tienes remordimientos por comerte una palmera de chocolate”.

Un modo de vida

“Según pasa el tiempo te enganchas a correr”, confiese Elena quien explica que “aparte de mantenerte en forma, ves que corriendo te sientes bien, que te ayuda a desconectar y a tener tu espacio para pensar en tus cosas”. “Al principio sales al parque y todo el mundo va más rápido, participas en una carrera y llegas el último… Es normal. No se trata de ganar maratones, es importante empezar e ir viendo que cada vez vas un poquito más lejos. Esa es la sensación más gratificante”, añade la periodista. 

Hoy participa en algunas carreras –últimamente sólo acude a las de 5 kilómetros para poder llevar a sus hijos a quienes ella y su pareja arrastran en un remolque– para las que sigue un exigente plan de entrenamiento con el objetivo de evitar posibles lesiones. Pero el resto del año entrena cuando puede y quiere, sin seguir ningún horario estricto.

Al principio no aguantaba ni cinco minutos corriendo y pensaba que llegar a veinte iba a ser toda una heroicidad

Hay todo tipo de niveles entre los aficionados al running y algunas personas modifican incluso sus hábitos alimenticios. Pero en el caso de Elena convertirse en runner no le cambió su forma de comer: “Procuro que los hidratos de carbono estén en las comidas y en las cenas las proteínas. Hacemos un menú semanal pero sin complicarme mucho, si hago macarrones con chorizo, toda la familia come lo mismo”.

Basta de excusas: cualquiera puede correr

Mucha gente se justifica diciendo que no tiene tiempo por el trabajo, la familia, las tareas de la casa… “Te las ingenias. O madrugas o sales a última hora de la noche. Yo no me complico la vida: me levanto, desayuno y salgo al parque”, simplifica Elena. 

La meteorología y las circunstancias ambientales son otras de las grandes excusas: que si en verano hace mucho calor y en invierno demasiado frío, que si de noche hay poca luz y de día demasiada… “Lo primero es querer salir a correr. Si empiezas con los ‘la semana que viene mejor…’, ‘el lunes empiezo…’, no lo haces nunca”.  

Las redes sociales son en gran medida las responsables de que cada vez más gente decida ponerse las zapatillas y salir a correr

“Hay que tomarlo con calma y tener mucha paciencia. Salir un día, descansar otros dos y volver a correr al cuarto… Poco a poco”, explica insistiendo en que, aunque lo parezca, no es un deporte fácil: “Puedes ver a la gente corriendo por el parque y pensar que es muy sencillo, pero esto no es poner un pie detrás de otro, y al principio cuesta”.

La ya experimentada runner aconseja comenzar corriendo dos o tres minutos, caminar un poco y volver a retomar la carrera al poco. “Cuando te quieres dar cuenta llevas un rato con esa dinámica y has hecho media hora, que ya es mucho más de lo que habrías hecho estando en casa sentado en el sofá”.

Muchos, incluida Elena, recomiendan salir a correr contando con el apoyo de alguien que nos guíe. De esta forma, además de compañía, podremos contar con la experiencia previa de nuestro acompañante. Hoy, además, existen multitud de páginas web y blogs en los que podemos encontrar consejos y sugerencias de expertos, gente que se reúne para salir a correr en grupo… Opciones hay y “salir con alguien ayuda porque si te da pereza y la otra persona se va, te animas”, explica. 

Elena tiene dos hijos pequeños y un trabajo a jornada completa, pero nada le impide sacar tiempo para salir a correr. (Isaac Cepero)
Elena tiene dos hijos pequeños y un trabajo a jornada completa, pero nada le impide sacar tiempo para salir a correr. (Isaac Cepero)

El ‘boom’ del running: cada uno a su ritmo

La moda ha ayudado a que muchas personas se unan al fenómeno: “ves a tu vecino bajar a correr y te preguntas ‘si él puede, ¿por qué yo no?’”, ejemplifica Elena.

En los dos últimos años en redes sociales se ha dado un crecimiento brutal. Se podría decir que son en gran medida las responsables de que cada vez más gente decida ponerse las zapatillas y salir a correr: “Esto ha sido exagerado, de conocer sólo a mi marido y poco más a tener entre mis contactos a 300 o 400 personas de golpe. Está muy bien porque interactúas con mucha gente con quien compartes la pasión por correr. En mi caso, además, aparecieron muchas mujeres ya que hasta el momento no conocía a ninguna que corriese”, comenta.

“Lo primero es querer salir a correr. Si empiezas con los ‘la semana que viene mejor…’, ‘el lunes empiezo…’, no lo haces nunca”

Pero hay que saber controlar y no dejarse llevar por el ímpetu de las redes porque no todos tenemos el mismo ritmo: “Si tus contactos se apuntan a una maratón, al final igual te unes y en realidad no es lo que quieres hacer porque te ves empujado por la corriente”.

Elena subraya la importancia de tener presente por qué hemos decidido salir a correr: “Cada uno que haga con su cuerpo lo que quiera pero porque quiera hacerlo. Si te ves empujado a hacerlo por los demás, te estarás obligando a hacer esfuerzos cuando en realidad no te gusta correr”.

Como último consejo, para los expertos runners, los que llevan poco tiempo o los que se están planteando ahora mismo salir a correr por primera vez, Elena recomienda mucha paciencia, estar seguros de lo que estamos haciendo y de lo que queremos hacer: “Si ves que te estás desviando del camino, para, coge aire y plantéate si quizás deberías tomártelo de otra manera”.  

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