EL LADO MÁS PERSONAL DEL ATLETA MADRILEÑO

Chema Martínez, el atleta 'retirado' que se considera "un bicho raro del deporte"

Chema Martínez ha vuelto de finalizar y ganar el reto de los 4Deserts. El atleta abre las puertas de su casa a El Confidencial y muestra su lado más personal

Chema Martínez (Madrid, 1971) ha vuelto hace apenas un mes de recorrer 250 kilómetros en la Antártida. Se trataba del cuarto desierto del reto de los 4Deserts, un desafío apasionante del que el madrileño ha salido vencedor. Después de soportar el frío y condiciones climatológicas extremas, Chema ha vuelto a su día a día, a la rutina que hace siempre que no está compitiendo. El madrileño ha compartido una de esas jornadas con El Confidencial. Desde el desayuno con sus hijos a una sesión de entrenamiento, Chema Martínez ha mostrado su cara más amable y más humana y ha enseñado lo que es: "Una persona normal".

Energía y positivismo, esas son las premisas de Chema Martínez en su día a día, desde que se levanta hasta que se acuesta. Padre de tres hijos, Paula, Nicolás y Daniela, junto a Nuria, su mujer, forman una familia de lo más deportista y animada. Siempre a la carrera para que todo llegue a tiempo, Chema explica cómo llevan sus hijos esto de tener a un padre deportista: “Hay veces que en clase les piden hacer alguna entrevista a algún deportista famoso, así que aprovechan al tenerme en casa (risas). En general, lo llevan bien y lo viven como algo más. Soy una persona normal y corriente que estoy con ellos el máximo tiempo que puedo”. Esta normalidad trata de inculcársela también a sus hijos: “He sido deportista de alto nivel porque corría muy rápido, pero soy un padre normal. Me gusta el deporte muchísimo. pero hago lo que hace cualquier otra persona en su día a día. Si no eres una persona normal en la vida y finges un personaje, estas cosas te juegan malas pasadas”.

Para Chema Martínez, el deporte es una parte fundamental de su vida y por eso trata de inculcárselo a sus hijos: “Si no quisieran hacer deporte, seguramente me llevaría un berrinche y les diría: "¿Cómo no hacéis algún deporte? Aunque sea un poquito...” Seguro que seguiría insistiendo. Intentaría que incorporaran el deporte en su vida, que les ayudara en su formación y crecieran con él a su lado. No quiero que sean campeones. El día de mañana, su talento o de lo que trabajen les pondrá donde tengan que estar”.

Mientras se dedica a sus hijos, Chema saca tiempo para seguir siendo un atleta, aunque reconoce que seguir siendo deportista no tiene nada que ver a ser padre. “Es diferente. Al final ser deportista de alto nivel es algo que te toca y ser padre requiere mucho tiempo, y a veces las cosas no salen como te esperas. Cuando eres padre das todo a tus hijos en el día a día y eso se ve reflejado en cómo salen tus hijos. Siendo padre, si trabajas obtienes resultados. A veces, siendo deportista no”, reconoce. Aunque ya no es deportista de alto nivel, Chema sigue considerándose un profesional del deporte: “Creo que soy un bicho raro del atletismo. Sigo corriendo y disfrutando; es mi pasión y sigo viviendo de ello porque sigo vinculado al deporte. No puedo decir que soy profesional de campeonatos, pero sí sigo siendo profesional porque vivo de ello”.

Que la gente te conozca o se sienta identificado contigo y te salude, eso me hace sentir bien. El cariño de la gente es el mejor premio que me he podido llevar en toda mi carrera

Después de su retirada, Chema ha “intentado hacer una transición lo mejor posible” y ha aprovechado para formarse. Se ha convertido en un apasionado del periodismo y en la actualidad colabora en la Cadena COPE, escribe un blog y ya ha lanzado tres libros al mercado. Este atleta ha conseguido que mucha gente le conozca una vez terminada su carrera: “He estado 18 años en el alto nivel y compitiendo con la selección española. Ahora la gente me ha empezado a conocer ‘después de’... y yo lo llevo bien. Al final, cada día hago lo mismo y trato de ser feliz y estar motivado con nuevos retos. Que la gente te conozca o se sienta identificado contigo y te salude, eso me hace sentir bien. El cariño de la gente es el mejor premio que me he podido llevar en toda mi carrera”.

Chema Martínez participa en un programa de televisión en el que ayuda a gente que nunca ha practicado deporte a ponerse en forma y poder participar en una carrera de 10 kilómetros. Con la fiebre del 'running' que ha surgido últimamente, el madrileño está “encantado de la vida” de que “5 millones de personas salgan a correr asiduamente por las calles y los parques”. A la hora de hacer un 'planning' para alguien, Chema lo tiene claro: “Lo más difícil aquí es dar el primer paso, es cuando dices "quiero cambiar mi forma de vida y quiero llevar una vida saludable". Eso es lo más complicado del mundo. Una vez que has dado ese paso, depende del tiempo que le quieras dedicar, pero lo duro es esa primera fase que no has corrido nunca hasta que eres capaz de correr 40 minutos seguidos, aunque te asfixies. A partir de ahí cada uno es libre de tener el objetivo que quiera, que aquí nadie le va a poner límites a sus sueños”.

En llevar una vida saludable, Chema es un especialista. Se cuida porque lo ha hecho siempre y no le cuesta hacerlo. Además de llevar una alimentación equilibrada y practicar deporte, también acude al fisioterapeuta con regularidad: “Voy todos los días que puedo y trato de prevenir todas las molestias y lesiones que tenemos del entrenamiento. La gente se pregunta cuándo hay que ir al fisioterapeuta y sólo acude cuando está lesionado, pero también hay que ir para prevenir. Antes iba dos horas diarias, ahora es imposible por la vida que tengo, pero trato de ir siempre que puedo”.

Hago lo que me gusta, disfruto y esto me hace sentirme feliz. Además, correr me hace sentir toda esta serie de cosas que me motivan cada día a seguir haciendo lo que hago y a tener nuevos retos, nuevas ilusiones y a vivir

Sus visitas al fisioterapeuta se han incrementado en las últimas semanas tras volver de completar el reto de los 4Deserts: “Al acabar de ser profesional necesito nuevos retos. Tenía ganas de hacer un desierto y me proponen ese reto: cuatro desiertos diferentes en cuatro lugares y en modo supervivencia. 250 km en cada desierto y todos en nueve meses. Me lo plantean y como me veo capaz de todo, digo venga, allá voy. Hago el primero y digo "¡Dios mío, dónde me he metido!". Al llegar a Jordania me doy cuenta de que es distinto, muy duro y requiere mucho entrenamiento y mucho de ti. Poco a poco, me he sentido mejor, gané tres de los cuatro, entre ellos el último, el Grand Slam en la Antártida, y ha sido increíble y una experiencia vital. Desde que acabé la carrera ya pienso en nuevos retos”.

Mientras mira al futuro con ilusión y buscando nuevos desafíos, Chema Martínez analiza su vida de ahora: “Hago lo que me gusta, disfruto y esto me hace sentirme feliz. Además, correr me hace sentir toda esta serie de cosas que me motivan cada día a seguir haciendo lo que hago y a tener nuevos retos, nuevas ilusiones y a vivir”, concluye.

La salud del deporte

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