Beatriz Faro (UAX): "El mercado ya no admite títulos formativos con fecha de caducidad"
España cerró el último ciclo con más de 140.000 vacantes sin cubrir, según el INE. En este escenario, la formación permanente emerge como la principal infraestructura capaz de evitar la obsolescencia laboral en un entorno tecnológico volátil
El mercado laboral español vive instalado en una contradicción estadística: mientras la economía crece por encima de la media europea, el último informe anual del Banco de España advierte que cerca del 40% de las empresas tiene dificultades para encontrar trabajadores cualificados. Ante este desajuste, Beatriz Faro, responsable de Desarrollo de Negocio e Internacional del Grupo UAX, defiende un cambio de paradigma donde la educación deje de ser una etapa temporal.
Para la directiva, el reto actual no es solo atraer talento, sino evitar que haya una desconexión entre el aula y el tejido productivo. Así, el objetivo que plantea es que el talento formado aquí no entienda de fronteras y sea capaz de competir de igual a igual en los centros de innovación más exigentes del mundo.
PREGUNTA. España encabeza la creación de empleo en Europa, pero tiene miles de vacantes sin cubrir, ¿cómo de urgente es que la formación se convierta en la verdadera palanca que rompa ese cuello de botella?
RESPUESTA. Es urgente y también es una oportunidad histórica. El desajuste entre oferta y demanda no es coyuntural, es estructural, y nos indica que la formación debe convertirse en una infraestructura estratégica del país. Desde el ámbito educativo vemos claramente que no basta con formar en una etapa concreta: el mercado exige actualización continua a lo largo de toda la vida adulta. El verdadero valor está en ofrecer excelencia formativa en cada etapa profesional, devolviendo a las personas la confianza que ellas depositan en su educación y alineando capacidades reales con necesidades reales del mercado.
P. España ya atrae por su calidad de vida, pero ¿qué pasos debemos dar para que se nos reconozca globalmente como un centro neurálgico de formación y desarrollo profesional?
R. España parte con una ventaja competitiva clara, pero ahora debe dar el salto de ser únicamente un destino atractivo a un ecosistema integral de talento. Para eso necesitamos una propuesta formativa diferenciada y reconocida a nivel internacional, conectada con empresas punteras y orientada al desarrollo profesional a largo plazo. En nuestra experiencia, los países que se consolidan como hubs educativos son aquellos que acompañan al talento no solo en su formación inicial, sino a lo largo de toda su vida profesional. El secreto del éxito está en combinar excelencia académica, innovación metodológica y mantener siempre un compromiso real con la empleabilidad.
P. En un mundo donde la tecnología cambia cada mes, ¿hasta qué punto el aprendizaje continuo es hoy la mejor garantía para que la economía española sea resiliente ante futuras crisis?
R. Hoy la obsolescencia de competencias es más rápida que nunca y por eso el aprendizaje continuo es una obligación colectiva. Cuando un profesional se actualiza, no solo mejora su empleabilidad, sino que aumenta la productividad de su empresa, acelera la innovación del sector en el que trabaja y refuerza la competitividad del país. Las economías verdaderamente resilientes no son las que evitan las crisis, sino las que reconvierten talento más rápido que sus competidores. Y eso solo es posible si existe un ecosistema educativo capaz de acompañar a los profesionales a lo largo de toda su vida adulta, con formación flexible, relevante y conectada con la realidad empresarial.
"La formación debe diseñarse junto a las empresas, con foco en proyectos reales"
P. Existe una desconexión histórica entre el aula y la empresa. ¿Cómo debería adaptarse la formación para que lo que se enseña hoy sea exactamente lo que el mercado demandará mañana?
R. La formación debe diseñarse junto a las empresas, con foco en proyectos reales, estándares profesionales internacionales y docentes conectados con la realidad del mercado. Asimismo, es esencial ofrecer a los estudiantes las herramientas necesarias para afrontar, gestionar y liderar el cambio. Nuestro compromiso en el grupo UAX es precisamente servir de puente sólido entre el aula y la empresa.
P. Atraer talento internacional es un éxito, pero retenerlo es el desafío, ¿qué papel juega la formación especializada para conseguir que ese talento se quede y produzca en España a largo plazo?
R. Un papel absolutamente determinante. El talento se queda donde cree que existe un proyecto profesional sostenible. La formación especializada, de alto nivel y con proyección internacional, genera arraigo porque ofrece crecimiento constante. Cuando las instituciones educativas acompañan al talento durante toda la vida, no solo atraen perfiles excelentes, sino que los convierten en parte estable del tejido productivo.
P. Tras su trayectoria en sectores globales como el farmacéutico, ¿qué visión empresarial está aplicando a la formación para hacerla más competitiva a nivel internacional?
R. La misma que funciona en cualquier sector global competitivo: foco absoluto en calidad, orientación al impacto y mejora continua. En educación, esa visión se traduce en programas excelentes, innovación constante y un compromiso real con el retorno profesional de los alumnos. Nuestra misión es clara: devolver la confianza que los alumnos depositan en nosotros impulsando su empleabilidad y formando profesionales preparados para competir a escala internacional.
P. ¿Cómo se prepara a un estudiante para que su talento no tenga fronteras y sea igual valorado en Madrid, Londres o Silicon Valley?
R. Preparándolo con estándares globales desde el primer día. Eso implica formación en entornos internacionales, programas comparables a los mejores del mundo, acuerdos con las instituciones más prestigiosas a nivel mundial, foco en competencias transversales y una mentalidad de aprendizaje permanente. El objetivo no es limitar al estudiante a un mercado, sino ofrecerle una formación y experiencias internacionales tan sólidas que su talento no tenga fronteras.
"España debe ser el lugar donde se construyan las carreras globales del futuro, no solo un gran destino para vivir"
P. Si logramos aprovechar la oportunidad de atraer y formar talento, ¿qué peso real cree que tendrá este sector en la riqueza de España en la próxima década?
R. Será uno de los pilares del modelo económico. El sector del talento tiene un efecto multiplicador enorme y sostenible. Además, contribuye directamente a construir una marca-país más prestigiosa e influyente, posicionando a España no solo como un gran lugar para vivir, sino como un lugar donde se construyen carreras globales.
P. Si hacemos los deberes hoy en materia de talento, ¿cómo le gustaría que definieran el modelo económico español dentro de diez años?
R. Me gustaría que se dijera que España entendió que su mayor activo era el talento y construyó un modelo económico basado en excelencia, innovación y compromiso con las personas. Que fuimos capaces de acompañar a los profesionales en todas las etapas de su vida adulta y que, desde la educación, contribuimos a una economía más competitiva, más responsable y con alcance global.
El mercado laboral español vive instalado en una contradicción estadística: mientras la economía crece por encima de la media europea, el último informe anual del Banco de España advierte que cerca del 40% de las empresas tiene dificultades para encontrar trabajadores cualificados. Ante este desajuste, Beatriz Faro, responsable de Desarrollo de Negocio e Internacional del Grupo UAX, defiende un cambio de paradigma donde la educación deje de ser una etapa temporal.