Es noticia
Ana Hernández, a las puertas de ganar el 'Nobel' de Educación: "Que una profe de Dibujo de barrio obrero llegue a esto es un regalazo"
  1. Alma, Corazón, Vida
  2. Educación
Global Teacher Prize

Ana Hernández, a las puertas de ganar el 'Nobel' de Educación: "Que una profe de Dibujo de barrio obrero llegue a esto es un regalazo"

La profesora de Villaverde está entre las 10 finalistas del Global Teacher Prize, un premio de un millón de dólares que se entregará el 5 de febrero en Dubái

Foto: Ana Hernández Revuelta en el aula (EFE / Rodrigo Jiménez)
Ana Hernández Revuelta en el aula (EFE / Rodrigo Jiménez)

"Hablamos de un millón de dólares, esas cifras yo, mentalmente, ni las manejo. Soy funcionaria y estoy acostumbrada a mi sueldecito, pensar en millones de euros es como yo qué sé, es que ni lo he pensado", asegura Ana Hernández Revuelta a El Confidencial. Ana es profesora de Dibujo en el IES Julio Verne de Leganés, y el 5 de febrero puede ganar un millón de euros porque es una de las 10 finalistas del Global Teacher Prize, conocido como el Premio Nobel de la educación.

Esta profesora, nacida en Villaverde y defensora de la educación pública, gracias a la cual ella pudo estudiar Bellas Artes y Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, recibió la noticia de ser una de las 50 finalistas el 15 de diciembre por su madre. Fue ella quien le llamó para comunicarle la noticia, lo había visto en la página web del premio y Ana no se lo podía creer. "Que una 'profe' de dibujo criada en un barrio obrero de Madrid llegue a esto me parece un regalazo. Ya no tanto por mí, lo digo por mis padres", confiesa Ana, que se ha pasado todas las Navidades celebrando estar entre las 50 finalistas, sin ser capaz de imaginar que pasaría a la última fase.

De las 159.000 solicitudes que mandaron profesores de más de 130 países, la suya está entre las 10 mejores. "Entré en la página web cuando pude, porque no paraba de llorar y me temblaban las piernas", explica Ana, que con los ojos cubiertos de lágrimas pudo leer su nombre entre los de los finalistas.

"Siempre había escuchado hablar del 'Global Teacher Prize' y me había parecido que yo a eso no podía optar, lo miraba desde la admiración porque sentía que no era como ellos"

Gracias a una serie de casualidades se presentó a este premio, como también fue por casualidad que cambió la fotografía por la docencia. "Yo siempre había escuchado hablar del Global Teacher Prize y me había parecido que yo a eso no podía optar, lo miraba desde la admiración porque sentía que no era como ellos. Sin embargo, en el mes de julio fui nominada a la mejor profesora de España y durante el verano estuve preparando toda mi documentación para entregarla en septiembre. Y un día viendo las redes sociales me entero de que para el Global Teacher Prize se ha ampliado el periodo de presentación de candidaturas, y como tenía toda la documentación ya preparada, pues pensé en apuntarme", relata Ana, que sigue alucinando con lo lejos que ha llegado en este proceso.

placeholder Ana Hernández en el aula (EFE / Rodrigo Jiménez)
Ana Hernández en el aula (EFE / Rodrigo Jiménez)

"Yo trabajaba de fotógrafa hasta que en el año 2005 una compañera me dijo que la acompañase a hacer las oposiciones, yo no quería y aunque no aprobé, saqué un buen número que me permitió hacer una sustitución en Móstoles y enseguida me di cuenta de que eso era lo que me quería hacer. Tuve la sensación de que por fin en algún lugar era útil", confiesa.

Ana sintió un "flechazo" con la educación el primer día que ejerció como profesora, se preparó las oposiciones y en 2012 se incorporó al instituto donde trabaja hoy como jefa de estudios y profesora de Dibujo.

'Codocencia', el proyecto que le llevará a Dubái

El Global Teacher Prize reconoce a profesores y profesoras de todo el mundo que han hecho una contribución sobresaliente a la educación, impactando de forma inspiradora en sus alumnos y en sus comunidades. Ese impacto, el de Ana en sus alumnos, se ha producido a través del proyecto 'codocencia', que consiste en que 6 o 7 profesores de secundaria den clase de manera simultánea a 80, 90 o 100 adolescentes en la misma aula.

Son los alumnos de 4º de la ESO de su instituto los que participan en esta sesión de 'codocencia' un día a la semana, y profesores de diferentes disciplinas (Dibujo, Música, Lengua, Inglés, Física y Química e Historia). Para impartir la lección utilizan el currículum de historia como eje central y cada profesor va aportando a ese discurso qué ocurre en ese momento en sus disciplinas.

"Durante los primeros 20 minutos a los alumnos les damos ese contexto que te he dicho político, económico y social. Les contamos pinceladas de qué ocurría en nuestras disciplinas y enseguida los alumnos se ponen a hacer actividades que hemos diseñado previamente nosotros. Con lo cual, no solamente es que los profesores nos preparemos la clase, sino que también tenemos que inventarnos o pensar recursos didácticos que nos permitan evaluar lo que queremos evaluar", detalla. De esta manera, al final, los alumnos se juntan con unas 50 calificaciones de todas las actividades que han realizado a lo largo del curso.

"Si nunca te has asomado a mi clase, considero que no tienes derecho a criticarla"

Aunque Ana está encantada con su proyecto, con poder compartir conocimiento con sus compañeros y aprender de ellos; es cierto que a veces ser innovadora en según qué centros educativos puede ser complicado. En su caso, por parte del centro, ella no ha encontrado ninguna resistencia, pero sí que tiene compañeros "que no quieren trabajar así". "Quien critica y tiene más resistencia son los que nunca se acercaron a mi clase, nunca lo vieron y no saben ni lo que estamos haciendo. Si nunca te has asomado a mi clase, considero que no tienes derecho a criticarla. A mí no se me ocurriría criticar a alguien por su trabajo, y menos si no lo he visto", sentencia.

Foto: ana-belen-yuste-profesora-manchega-reconocida-mejores-mundo

El gran reto: llamar la atención de los adolescentes

Los docentes en la actualidad se enfrentan a un gran reto: captar la atención de sus alumnos. En un momento en el que prima la inmediatez, a Ana le preocupa el uso que hacen estos jóvenes de la inteligencia artificial; e insiste en lo importante que es dejarles claro que detrás de esta "siempre hay intereses".

"Pero es verdad que cuando a los alumnos se les ofrece algo que les interesa y les argumentas por qué es importante, les pones ejemplos bien elegidos... lo consigues. ¿Pueden estar dispersos? Sí, pero si les cuentas algo que les interesa, ahí les tienes. Ahora, ¿hay cosas que no interesan? Claro, como a mí como adulto", cuenta Ana.

placeholder Ana Herández junto a su pizarra (EFE / Rodrigo Jiménez)
Ana Herández junto a su pizarra (EFE / Rodrigo Jiménez)

Por ejemplo, para ganarse la atención de sus alumnos, esta profesora ha utilizado a Rosalía y a Stranger Things para hablarles de Goya. "Yo sé que el universo simbólico de Goya no es el que utilizan ellos, no es ni el que utilizo yo, porque hablamos de 1814. Sin embargo, sí que creo que tienen que aprender quién es Goya y para ello me he buscado la forma más accesible. Unes sus discursos y te das cuenta de que son mucho más parecidos de lo que ellos pueden pensar. Entonces, les dejas con las bocas abiertas", asegura e insiste en lo importante que es hacer un esfuerzo por aterrizar en su universo.

Una vida marcada por el azar, pero que volvería a vivir

A día de hoy, Ana está muy feliz con el lugar al que le han llevado las decisiones que ha tomado a lo largo de su vida; pero durante mucho tiempo dudó sobre qué era lo que quería hacer, porque las personas que "estaban a mi alrededor tenían empleos muy buenos, ganaban mucho dinero, fueron los años de bonanza económica... Todo el mundo se iba de viaje, tenían bodas estupendísimas y yo nunca podía ir a eso porque estaba estudiando. Mis ánimos flaquearon entonces, pero seguí".

En 2008 llegó la crisis y "todos esos empleos estupendos desaparecieron, y toda la gente que entonces me echaba en cara que estudiaba demasiado para ser profesora, me empezó a decir 'joder, qué suerte tienes'". Sin embargo, no es suerte, "es tesón, es pasión por lo que haces y tener muy claro cuál es el objetivo".

Ahora, si pudiera hablar con la Ana que se estaba preparando las oposiciones, tiene muy claro qué es lo que le diría: "Que no te distraigan. Mantente firme en tu convicción, en que quieres ser profesora de escuela pública porque apuestas por lo público como lugar de garantía de igualdad de oportunidades".

Foto: toni-garcia-arias-profesor-quiere-acabar-bullying

A pocos días de descubrir si es la ganadora o no del millón de dólares, Ana asegura que ella ya ha ganado, que siente que el premio ya se lo ha llevado por todo lo que le está pasando en los últimos días: medios de comunicación interesándose por su historia, mensajes que ha recibido de antiguos alumnos de los que hacía años que no sabía nada, compañeros de instituto que han contactado con ella...

Sobre el millón de euros, asegura, "me da hasta vergüenza hablar, me pongo roja porque me ruborizan esas cifras".

"Hablamos de un millón de dólares, esas cifras yo, mentalmente, ni las manejo. Soy funcionaria y estoy acostumbrada a mi sueldecito, pensar en millones de euros es como yo qué sé, es que ni lo he pensado", asegura Ana Hernández Revuelta a El Confidencial. Ana es profesora de Dibujo en el IES Julio Verne de Leganés, y el 5 de febrero puede ganar un millón de euros porque es una de las 10 finalistas del Global Teacher Prize, conocido como el Premio Nobel de la educación.

Entrevistas Educación
El redactor recomienda