La demanda de talento y la brecha de género, los dos grandes desafíos del empleo STEM
Impulsar el talento es clave para contribuir a cubrir una demanda creciente de perfiles STEM. Un programa impulsado por Veolia ayuda a reforzar la vocación científica entre las niñas de Primaria
En un mundo marcado por una nueva revolución industrial que requiere la necesidad de digitalizarse, de luchar contra el cambio climático y de transitar hacia una economía verde, los perfiles STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) se han convertido en los más demandados. Así lo refleja el SEPE en su informe El mercado de trabajo de las ocupaciones STEM en España.
Sin embargo, existe una paradoja: a pesar de que estas áreas presentan índices de crecimiento y empleabilidad muy superiores a la media, también lo hace la dificultad para cubrir vacantes que, en algunos casos, tardan meses en cubrirse. De hecho, en la actualidad estas vacantes superan los 130.000 puestos de trabajo.
Esta situación se ha convertido, en palabras del SEPE, en una “una problemática crónica” a la que se añade otro desajuste: el embudo de talento femenino en las profesiones STEM. Esto significa que la cantera femenina disminuye progresivamente a medida que van transcurriendo los años de formación. Solo el 30,7% de los graduados universitarios en carreras STEM son mujeres. En Informática, por ejemplo, esta cifra disminuye hasta el 13% y en Matemáticas, una titulación que en los 90 tenía paridad, el número de universitarias ha caído un 28%. En los estudios de máster el porcentaje continúa en descenso: se gradúan un 11% de mujeres frente al 27% de los hombres.
Esta brecha de género comienza a gestarse desde edades muy tempranas, cuando los estereotipos, la forma de enseñar materias como las matemáticas o la falta de referentes femeninos comienzan a influir en la relación de las niñas con estas asignaturas y, por ende, su vocación.
Para dar respuesta a este desafío nace en 2019 el programa Aquae STEM, impulsado por Veolia y Fundación Aquae. Dirigido a alumnas de 3º a 6º de Educación Primaria (un tramo en el que las niñas empiezan a dudar de su capacidad lógica, tal y como muestra un estudio de Esade), ha llegado en siete años a más de 8.000 estudiantes de Primaria en 95 centros escolares españoles, involucrando a más de 700 docentes.
Aprender jugando
Las niñas aprenden a través de una metodología basada en retos prácticos, vinculados al agua y a la crisis climática. Mezclando ejercicios manuales con contenidos digitales, las alumnas usan Lego Education® y una plataforma web para desarrollar las habilidades que demanda el mercado laboral del siglo XXI, como la creatividad, la resolución de problemas o el trabajo en equipo, además de las competencias STEM.
En este punto, el claustro se convierte en una parte esencial para despertar esas vocaciones en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. El programa, de hecho, acompaña a cada centro educativo y facilita a los docentes un contenido de aproximadamente ocho horas de recursos que permite apoyar su labor y facilitar la incorporación de actividades STEM en el aula.
Asimismo, con el propósito de visibilizar a referentes femeninas en estas profesiones, el programa también organiza encuentros virtuales donde las alumnas interactúan con profesionales destacadas en estos ámbitos. En los más de 20 webinars que se han organizado han participado, entre otras, María Jesús Lamas Díaz, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios; Isabel Moreno, meteoróloga del programa Aquí La Tierra de TVE, o la astrofísica Eva Villaver.
En los siete años que lleva en funcionamiento esta iniciativa, los centros educativos han observado que las alumnas de Primaria participantes han incrementado la confianza y mejorado la creatividad, además de lograr una mayor sensibilización ambiental y con el entorno, entre otros beneficios.
Y desde el año 2022-23, se ha implementado un mecanismo de medición basado en el estudio internacional Trends in International Mathematics and Science Study (TIMSS) para conocer el impacto conseguido entre las participantes.
Un nuevo ciclo
Cada programa se desarrolla en ciclos de tres años. Este 2025 ha comenzado uno nuevo que se extenderá hasta 2028. De momento, en este curso están participando 2.300 alumnas de más de medio centenar de colegios en ocho comunidades autónomas, con más de 200 docentes implicados.
Desde Aquae STEM reconocen que uno de los retos abordados en esta nueva etapa ha sido personalizar la experiencia de aprendizaje para atender de forma equitativa la diversidad de ritmos y necesidades del centro escolar, especialmente en contextos donde las brechas educativas son más pronunciadas. A lo largo del curso se desplegará un Espacio Docente Aquae STEM, que impulsará una comunidad virtual en la que el profesorado pueda compartir experiencias y recursos didácticos.
"En definitiva, el programa Aquae STEM no solo promueve vocaciones científicas, sino que construye confianza, rompe estereotipos y abre caminos", concluyen sus precursores.
En un mundo marcado por una nueva revolución industrial que requiere la necesidad de digitalizarse, de luchar contra el cambio climático y de transitar hacia una economía verde, los perfiles STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) se han convertido en los más demandados. Así lo refleja el SEPE en su informe El mercado de trabajo de las ocupaciones STEM en España.