"Todos los niños saben usar un ordenador, pero eso no implica que lo hagan de forma segura"
Entrevistamos a Carmen Tirador, educadora en estos campamentos que la Fundación Cibervoluntarios organiza en verano para que menores entre 9 y 17 años aprendan jugando a sacar el máximo partido a la tecnología
En pleno debate por el uso de la tecnología entre los más jóvenes, especialmente en el ámbito educativo, la Fundación Cibervoluntarios busca cambiar el enfoque criminalizador de las TIC hacia uno positivo, abordándolo desde una perspectiva cultural. "La tecnología es cultura. Nuestros jóvenes viven en una realidad donde se interconectan las esferas de lo digital y lo físico", explican. Esta simbiosis, a la que denominan 'figital', está presente en su cotidianidad, en su sistema de valores, en su forma de interactuar...; de, al fin y al cabo, estar en el mundo. Por esta razón, inciden en la necesidad de enseñarles cómo sacar el máximo partido a estas herramientas que manejan en su día a día, de forma creativa y responsable.
Con esta premisa en mente, la fundación organiza este verano Campamento Digital, unas actividades gratuitas y presenciales en las que los menores de entre 9 y 17 años aprenden, crean y disfrutan con la tecnología durante las vacaciones. Hemos hablado con Carmen Tirador, educadora en estos campamentos, para saber cómo enseñan todas las posibilidades que tiene el mundo digital para estas generaciones nativas.
PREGUNTA. ¿Son conscientes los niños de todas las posibilidades que les ofrece la tecnología?
RESPUESTA. La generación actual ha nacido en la era de la tecnología. Todos los niños y niñas del campamento saben manejar un ordenador. Pero esto no implica que sepan utilizarlo de forma segura.
En Campamento Digital les enseñamos, a través del juego, a que sean conscientes de los riesgos que supone entrar en páginas web fraudulentas, explicamos de una manera adaptada y sencilla qué es el ciberacoso y cómo prevenirlo, cómo proteger sus datos, etc. También les enseñamos a usar la tecnología de forma positiva, a crear documentos web, carteles llamativos y educativos, a navegar de forma responsable, etc.
P. ¿Qué te motivó a participar en este proyecto?
R. Siempre he querido enseñar de una manera diferente, más dinámica y cercana a los niños y niñas. Estudié Magisterio y cuando vi la oportunidad de trabajar en un entorno así no lo dudé. Me atrajo mucho poder aportar mi granito de arena enseñando a los más pequeños a desenvolverse con seguridad en el mundo digital.
P. Cuéntanos cómo es un día en Campamento Digital. ¿Qué tipo de actividades se realizan?
R. Hacemos muchas actividades distintas; cada una forma parte de una misión dentro de la plataforma educativa. También hacemos juegos interactivos. Todo está conectado con una historia y unos personajes que les guían. Eso les motiva mucho.
Por las mañanas llegan motivados para superar las dos misiones que tienen que realizar cada día. Todos juntos vamos resolviendo los retos, haciendo juegos y fichas de actividades con los que utilizar la tecnología de forma diferente.
P. ¿Qué lo distingue de otros campamentos tradicionales?
R. Hacemos retos diarios con los que aprenden jugando y nosotros como formadores, les guiamos y acompañamos. Cada etapa y cada misión superada, supone un nuevo aprendizaje para ellos. Además, reciben el certificado Europeo Digcomp en competencias digitales.
P. ¿De qué manera contribuyen este tipo de iniciativas a promover la inclusión?
R. Una de las cosas que más valoro es que aquí todos trabajan en equipo, como iguales, y nadie se queda fuera, sea cual sea su nivel con la tecnología. Además, el proyecto adapta su contenido a las necesidades del alumnado.
P. ¿Cómo ayudan estos campamentos a adquirir las habilidades tecnológicas -y personales- esenciales para su futuro?
R. Además de manejar herramientas básicas, creo que es fundamental que sepan expresarse bien, organizar su trabajo, trabajar en equipo y resolver problemas. También les enseñamos a realizar trámites que necesitarán saber hacer en un futuro y especialmente a gestionar situaciones cuando algo no les funciona: buscando soluciones sin frustrarse.
"Las familias sienten que no saben lo suficiente como para ayudar a sus hijos e hijas, pero basta con preguntarles y establecer límites claros"
P. ¿Qué consejo darías a madres y padres que quieren acompañar a sus hijos e hijas en lo digital, pero sienten que van por detrás?
R. Creo que lo más importante es hablar con ellos, a veces en las familias sienten que no saben lo suficiente como para ayudar a sus hijos e hijas, pero basta con interesarse, preguntarles y, sobre todo, establecer límites claros. En Campamento Digital hacemos mucho hincapié en el uso adecuado y positivo de la tecnología. Ellos desde el inicio han sido conscientes de su importancia.
También animamos a la colaboración en el núcleo familiar para que sean los propios niños y niñas los que cuenten y enseñen a usar la tecnología de forma correcta y responsable.
P. ¿Cómo animarías a otras personas, centros o familias a participar?
R. Les diría que es una oportunidad muy útil y valiosa. Hoy en día, los niños y niñas crecen rodeados de tecnología, por eso hay que acompañarles desde la infancia para que la usen de forma consciente y valiosa. Este tipo de iniciativas les ayuda a descubrir todo lo que pueden hacer con ella de forma segura, responsable y divertida. Si un centro está pensando en organizarlo o una familia quiere inscribir a sus hijos e hijas, lo mejor es probar. La experiencia supera las expectativas.
En pleno debate por el uso de la tecnología entre los más jóvenes, especialmente en el ámbito educativo, la Fundación Cibervoluntarios busca cambiar el enfoque criminalizador de las TIC hacia uno positivo, abordándolo desde una perspectiva cultural. "La tecnología es cultura. Nuestros jóvenes viven en una realidad donde se interconectan las esferas de lo digital y lo físico", explican. Esta simbiosis, a la que denominan 'figital', está presente en su cotidianidad, en su sistema de valores, en su forma de interactuar...; de, al fin y al cabo, estar en el mundo. Por esta razón, inciden en la necesidad de enseñarles cómo sacar el máximo partido a estas herramientas que manejan en su día a día, de forma creativa y responsable.