Es noticia
¿Más deporte, mejores notas? El impacto del ejercicio en el rendimiento académico
  1. Alma, Corazón, Vida
  2. Educación
LA CONSTANCIA Y EL EQUILIBRIO SON CLAVES

¿Más deporte, mejores notas? El impacto del ejercicio en el rendimiento académico

Además de los beneficios que tiene para la salud general, la práctica de actividad física regular también se relaciona con un mejor rendimiento escolar, universitario y profesional. Hablamos con dos especialistas sobre su importancia

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Existen diferentes estudios que han evidenciado que la práctica de ejercicio físico está relacionada de forma directa con mejores resultados escolares. Sin embargo, para que el deporte tenga una influencia positiva sobre el desempeño académico, tiene que realizarse de forma regular. Así lo concluye esta revisión, que indica que es necesario hacer deporte entre 30-90 minutos diarios o de dos a cinco horas semanales, con una intensidad moderada, para notar su efecto en este sentido. Entre las conclusiones también indican que los estudiantes que lo llevan a cabo con las pautas indicadas, planifican mejor sus horas de estudio.

“Cuando se adquiere el hábito del ejercicio físico es necesario marcarse un horario y planificar los entrenamientos, por lo que incide positivamente en la disciplina de la persona”, señala Nuria Mendoza, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Francisco de Vitoria, centro premiado en 2024 por su labor en la promoción de la actividad física con el Gold Campus de la American College of Sport Medicine.

Más allá de la organización, el deporte también beneficia al desarrollo de la vida académica en otros aspectos. Como señala Mendoza, “se sabe por diferentes estudios que su práctica regular está relacionada con mejoras en las funciones cognitivas, lo que incluye la memoria, la atención o la velocidad de procesamiento”.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

La concentración también es una de las principales beneficiadas, ya que practicar deporte supone hacer una pausa de las tareas diarias y alejarse de las pantallas, tan protagonistas en nuestro día a día actualmente. “Ayuda a concentrarse mucho más y a recargar energía, aunque parezca contradictorio”, apunta Mónica Samper directora del Servicio de Seguridad, Salud y Bienestar de la universidad. Pero, quizá, una de las principales ventajas de adquirir el hábito del deporte es que suele venir acompañado de otras rutinas que mejoran la salud. “El que hace ejercicio va sumando hábitos saludables alimenticios, deja de fumar, gestiona mejor el estrés…”, señala Samper. Y Mendoza lo corrobora “es como un círculo vicioso que mejora el bienestar general y repercute en un rendimiento académico superior”.

Cómo fomentar hábitos saludables en los estudiantes

Es muy habitual que, ante propósitos como empezar a hacer deporte o comer de manera más saludable, seamos demasiado ambiciosos. Sin embargo, para que estos sean sostenibles en el tiempo, la ciencia recomienda incorporarlos poco a poco. “Lo primero es elegir una actividad que te guste y luego incorporarlo de manera progresiva, un par de días a la semana y a una intensidad moderada”, señala Mendoza. Y añade que para crear adherencia también puede ser útil “ir con alguien o hacer clases colectivas”.

Además, tampoco es necesario dedicarle demasiado tiempo para percibir resultados positivos. “Desde la universidad intentamos enseñar que no hace falta estar tres horas corriendo, hay pequeños cambios que ayudan. Por ejemplo, nosotros hemos implementado pausas activas de 15 minutos para los trabajadores del centro, así como el programa Exercise is Medicine para mayores de 55 años”, indica Samper. La iniciativa está enmarcada dentro del proyecto global de la universidad saludable, implementado desde 2021 y, como señala la experta, "busca demostrar con evidencia científica el impacto negativo del sedentarismo en la salud, fomentar la actividad física para reducir enfermedades cardiovasculares, el estrés y mejorar la productividad, así como integrar la actividad física en la rutina laboral a través de clases colectivas, sesiones personalizadas y seguimiento continuo", indica Nuria Mendoza.

Estas pausas activas son especialmente beneficiosas para los estudiantes de grados universitarios muy exigentes, como Medicina, que requiere un gran número de horas de estudio. “Normalmente el deporte no está entre sus prioridades, pero es una carrera muy dura, que supone un gran estrés, por lo que intentamos potenciar que hagan esas pausas activas y le dediquen un tiempo diario al ejercicio, ya sea caminar, correr o bailar…”, indica Mendoza.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

En la Universidad Francisco de Vitoria, aparte de su centro deportivo, al que tienen acceso tanto profesionales como estudiantes desde las 7 hasta las 22 de la noche -con actividades tanto en grupo como individuales-, cuentan con otro tipo de iniciativas que promueven un estilo de vida saludable. “Intentamos acercar los recursos a donde están las personas, por ejemplo, un coach visual y cervical se acerca a las zonas de trabajo y facilita ejercicios y recursos para reducir los problemas de salud derivados del uso de dispositivos digitales”, indica Samper.

“Pertenecemos a una gran red de universidades saludables y asimismo formamos parte del proyecto Espacio Sin Humo de la Asociación Española contra el Cáncer y firmamos el Manifiesto de la Alianza de Movimiento Sin Tabaco, por lo que desde la universidad incentivamos el abandono del tabaquismo y educamos para conseguir la primera generación de jóvenes europeos libres de tabaco”, añade.

Conocimiento y ciencia frente a los extremos

Aunque el ejercicio y la alimentación saludable están cargados de beneficios, también suponen un arma de doble filo si no se llevan a cabo de forma equilibrada, flexible y saludable. Especialmente cuando hablamos de los jóvenes. "Nosotros ofrecemos formación sobre sus bondades, no solamente para ponerse 'cachas ', sino para la salud y el cerebro", señala Mendoza.

La decana también hace hincapié en la importancia de trabajar la motivación por la que haces ejercicio para no caer en extremos. “A través de charlas y conferencias intentamos que los estudiantes conozcan cuál es el objetivo por el que hacen deporte, para después enseñarles que el fin debe ser mejorar su calidad de vida, más allá de la estética”, indica Mendoza.

El entorno es un aspecto que influye en la práctica deportiva, especialmente cuando se trata de deportes en equipo, que también contribuyen al desarrollo interpersonal del alumno. En este sentido, en el campus de la Universidad Francisco de Vitoria cuentan con diferentes espacios al aire libre que favorecen la actividad física, así como el encuentro y la convivencia de los alumnos de diferentes disciplinas. Así, el deporte está integrado en el día a día de la actividad académica y se promueve una experiencia universitaria mucho más completa.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

Otro escollo al que se enfrentan desde la educación superior son las redes sociales. En la actualidad los jóvenes se ven expuestos a una cantidad ingente de información en el mundo online que, en muchas ocasiones, no está contrastada. También tienen referentes que muestran partes de su día a día -deporte, alimentación…-, e intentan copiarles. “Los influencers suponen un gran problema, los estudiantes se fían de lo que ven y oyen, así que desde aquí intentamos transmitirles la importancia de buscar información basada en la ciencia”.

Actualmente, además, cada vez es más habitual que los jóvenes opten por la musculación como único ejercicio y que lo practiquen todos los días. “Les ofrecemos recursos y conocimiento para que sepan que no todo es la musculación y que no tienen que ir siete días a la semana varias horas al gimnasio. Eso termina siendo perjudicial, no solo a nivel de obsesión, sino también físico, porque aumenta el riesgo de lesiones”, indica la experta.

En conclusión, se trata de encontrar un equilibrio entre la práctica deportiva y otros hábitos que favorezcan el bienestar y, como consecuencia, el desarrollo académico y profesional. "Desde la Universidad Francisco de Vitoria promovemos un modelo formativo basado en la transformación personal y la formación técnica, complementado a través de un campus vivo, el deporte y un estilo de vida saludable que impulsa el crecimiento integral de la persona", afirma.

Existen diferentes estudios que han evidenciado que la práctica de ejercicio físico está relacionada de forma directa con mejores resultados escolares. Sin embargo, para que el deporte tenga una influencia positiva sobre el desempeño académico, tiene que realizarse de forma regular. Así lo concluye esta revisión, que indica que es necesario hacer deporte entre 30-90 minutos diarios o de dos a cinco horas semanales, con una intensidad moderada, para notar su efecto en este sentido. Entre las conclusiones también indican que los estudiantes que lo llevan a cabo con las pautas indicadas, planifican mejor sus horas de estudio.

ECBrands
El redactor recomienda