Cómo memorizaban los antiguos y cuál es la mejor técnica (y la que deberíamos usar)
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Cómo memorizaban los antiguos y cuál es la mejor técnica (y la que deberíamos usar)

A la hora de memorizar, ya sea la lista de la compra o las oposiciones a las que vas a presentarte, todos utilizamos una serie de

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A la hora de memorizar, ya sea la lista de la compra o las oposiciones a las que vas a presentarte, todos utilizamos una serie de reglas o tenemos manías que nos ayudan a recordar mejor lo que va a entrar de nuevas en nuestra cabeza. Por supuesto, la proliferación de los teléfonos inteligentes ha llevado a que no tengamos que memorizar tanto como antaño, pues si quieres recordar cómo se pone la lavadora puedes escribir cómodamente y paso a paso el proceso.

Pero, ¿y en otro tiempo? Algunos investigadores quieren recordarnos que todavía hay lugar para que se enseñen técnicas de memoria antiguas en nuestro mundo. En la Antigua Grecia y Roma, por ejemplo, la gente construía mapas mentales con una fórmula que se conoce como 'palacio de la memoria'.

El 'palacio de la memoria', que según algunas fuentes usaba hasta el mismísimo Cicerón, consistía en crear mentalmente un palacio (o un apartamento) con diferentes habitaciones y en cada una de ellas se albergará una imagen de algo que se quiere recordar. Hoy en día, los estudiantes de medicina utilizan esta técnica para poder introducir en su cerebro una enciclopedia de conocimientos, y aunque podría parecer la técnica más antigua del mundo, en realidad no lo es.

En la Antigua Grecia y Roma la gente construía mapas mentales con una fórmula que se conoce como 'palacio de la memoria'. Consiste en mentalmente un palacio con habitaciones

Un nuevo estudio sugiere que las personas de las primeras naciones de Australia utilizaban un 'código' de memoria aún más antiguo, y que podría ser mejor aún mejor opción para recordar grandes cantidades de datos, informa 'Science Alert'. Los aborígenes australianos son, al fin y al cabo, parte de la cultura viva más antigua de la Tierra y durante más de 60.000 años sus historias y conocimientos se han transmitido de generación en generación, entretejidos en historias orales, obras de arte, canciones o danzas.

Estas historias antiguas son las que le permiten a los ancianos recordar información crucial sobre las estaciones, las fuentes de alimentos, la navegación, la fabricación de herramientas o las leyes. La técnica (basada en la narrativa) es notablemente similar al 'palacio de la memoria', y los investigadores detrás del artículo creen que esta sabiduría antigua se puede utilizar de una manera 'respetuosa' para ayudar a los estudiantes de medicina o profesionales de la salud a recordar largas listas.

De hecho en el estudio se inscribieron 76 estudiantes de las zonas rurales de Australia y se dividieron en tres grupos, todos los cuales tendrían que memorizar una lista idéntica de 20 nombres de mariposas. Para empezar, todos los estudiantes tenían que intentar memorizar la lista. Cuando lo hicieron, uno de los grupos pasó los siguientes 30 minutos aprendiendo una técnica de memoria basada en la narrativa por un educador aborigen australiano experimentado. Durante esta lección, cada miembro del grupo tuvo que caminar por un jardín y construyó una historia conectando cada nombre de mariposa con una característica visible, como una roca, una planta o una losa de concreto.

Luego, los estudiantes practicaron caminar la narración en su mente, recordando cada elemento y nombre a medida que lo hacían en orden y se les volvió a hacer una prueba. A otro grupo de estudiantes se les instruyó durante 30 minutos sobre la técnica del palacio de la memoria, y tuvieron que incorporar el nombre de cada mariposa en un plano mental del hogar de su infancia. Al último grupo se les pidió que recordaran los nombres sin ninguna instrucción.

Las respuestas de los estudiantes que aprendieron la técnica de memoria aborigen fueron abrumadoramente favorables, pero a las pocas semanas no recordaban mucho

Al final, ambos tipos de entrenamiento de la memoria permitieron a los estudiantes recordar la lista mejor que cuando la intentaron por su cuenta. Pero el grupo que aprendió la técnica aborigen australiana cometió significativamente menos errores que los que utilizaron el método del palacio de la memoria. "Las respuestas de los estudiantes que aprendieron la técnica de memoria aborigen fueron abrumadoramente favorables", escribieron los autores, por lo que todo parece indicar que sería muy útil para el estudio de las ciencias biomédicas.

Aunque también hay que mencionar que seis semanas después, cuando se les pidió a los mismos participantes que recordaran la lista de mariposas nuevamente, aquellos que fueron entrenados en la técnica del palacio de la memoria recordaron más nombres de las mariposas. Mientras tanto, los estudiantes que fueron entrenados en el método aborigen australiano puntuaron igual que el grupo que no había aprendido ninguna técnica.

Durante miles de años los aborígenes australianos han transmitido sus conocimientos de generación en generación, entretejidos en historias orales, obras de arte, canciones o danzas

Además, el tamaño de la muestra es pequeño, por lo que es difícil interpretar los resultados, pero los autores sugieren que el método aborigen australiano "requiere una práctica sostenida y una exposición repetida" al paisaje para retener la información durante más de un día. "En particular, el método aborigen australiano parece más adecuado para la enseñanza en un período de instrucción único y relativamente corto".

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