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David Hurtado, director de innovación en Microsoft España: "Quizás no debamos delegar demasiada tarea de razonamiento a la IA"
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El impacto de la inteligencia artificial

David Hurtado, director de innovación en Microsoft España: "Quizás no debamos delegar demasiada tarea de razonamiento a la IA"

Hurtado alerta sobre el uso excesivo de la IA en tareas cognitivas y advierte de sus posibles consecuencias. En el pódcast plantea que la comodidad puede llevar a perder habilidades como el razonamiento o la verificación crítica

Foto: David Hurtado en el pódcast (YouTube)
David Hurtado en el pódcast (YouTube)

David Hurtado, director de innovación en Microsoft España, ha lanzado una advertencia sobre el uso creciente de la inteligencia artificial en tareas cotidianas. Durante su participación en el pódcast 'Quorvm Podcast', el experto ha reflexionado sobre cómo esta tecnología, pese a sus ventajas, puede afectar a nuestra capacidad de pensar por nosotros mismos.

El directivo plantea una idea que conecta con teorías clásicas sobre el funcionamiento del cerebro, como la distinción entre pensamiento rápido e intuitivo y pensamiento lento y reflexivo. A ese esquema, Hurtado añade un nuevo elemento: la inteligencia artificial como un “sistema 3”, externo al ser humano, capaz de razonar con rapidez y sin esfuerzo. “Es un sistema que razona sin cansarse, no consume calorías y lo hace rapidísimo”, explica.

Sin embargo, ese potencial encierra un riesgo que empieza a ser visible. Hurtado advierte de que, si se utiliza la IA como sustituto del razonamiento propio, se puede producir un deterioro progresivo de esa capacidad. “Si lo usamos como sustituto de nuestro segundo sistema del cerebro, dejamos de ejercitarlo”, señala. La consecuencia, según describe, puede llegar casi sin que el usuario lo perciba: “Pasaremos muy rápido a ya no saber razonar sin IA”.

El problema no se limita a delegar tareas complejas. El experto pone ejemplos cotidianos que ilustran cómo esta dependencia ya está calando. Desde recurrir a herramientas automáticas para traducir frases sencillas hasta olvidar habilidades básicas como la escritura manual. “Hay mucha gente que se ha olvidado de escribir a mano”, apunta, reconociendo que él mismo forma parte de esa tendencia tras años utilizando el teclado.

La cuestión de fondo, según Hurtado, es la comodidad. Ese factor, aparentemente inofensivo, es el que impulsa a los usuarios a externalizar cada vez más funciones cognitivas. “El peligro es la comodidad”, insiste, subrayando que ese hábito puede llevar a delegar progresivamente tareas que antes formaban parte del esfuerzo mental cotidiano.

El escenario que dibuja no es inmediato, pero sí plausible a medio plazo. En una primera fase, el usuario sigue siendo capaz de evaluar los resultados que ofrece la inteligencia artificial. No obstante, con el tiempo, esa capacidad de verificación podría debilitarse. “Llegará un momento en el que no sea capaz de verificar lo que hace la IA”, advierte.

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Las palabras del directivo de Microsoft se suman a un debate cada vez más presente en el sector tecnológico: hasta qué punto la inteligencia artificial debe ser una herramienta de apoyo o un sustituto del pensamiento humano. Su mensaje apunta a una línea clara: aprovechar sus ventajas sin renunciar al ejercicio del razonamiento propio.

David Hurtado, director de innovación en Microsoft España, ha lanzado una advertencia sobre el uso creciente de la inteligencia artificial en tareas cotidianas. Durante su participación en el pódcast 'Quorvm Podcast', el experto ha reflexionado sobre cómo esta tecnología, pese a sus ventajas, puede afectar a nuestra capacidad de pensar por nosotros mismos.

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